Mostrando entradas con la etiqueta Leonardo Da Vinci. Mostrar todas las entradas
Mostrando entradas con la etiqueta Leonardo Da Vinci. Mostrar todas las entradas

miércoles, febrero 08, 2012

Leonardo Da Vinci: entre lo Humano y lo Divino

El Músico, retrato de un joven, 1486-87

Igeniero, anatomista, genio de la pintura, Leonardo lo es todo, es la encarnación del Renacimiento y tal vez la figura sobre la que más tinta se ha derramado. Todos han hablado de él, Vasari por supuesto, Walter Pater, precursor del decadentismo inglés lo hizo en 1869 en sus "Estudios sobre el Renacimiento", Gabriele D'Anunzio en 1889 en su obra "El Placer" describe una belleza femenina que "sonríe con una sonrisa sin fin", Freud en 1910 en "Un recuerdo infantil de Leonardo", El poeta Paul Valéry retomará la figura de Leonardo por tres veces: "Introducción al método de Leonardo" (1894), Nota y digresión (1919) y "Leonardo y los filósofos" (1929). Así que se puede afirmar que entorno a la figura de Leonardo Da Vinci se ha escrito no todo, ya que siempre acaba surgiendo alguna sorpresa, pero sí casi todo. Verdadero, falso, imaginado da igual, es una figura que a día de hoy sigue sin perder un ápice de su capacidad de fascinación, la perfección de su obra, el enigma de su figura, su portentosa capacidad de crear e imaginar, todo ello sigue siendo un imán para cualquiera. Importando poco el tema a tratar: Ingenios, dibujos anatómicos, fortificaciones, armamento bélico, lienzos tanto de mensaje diáfano como enigmáticos o supuestamente enigmáticos, caso San Juan Bautista y la Gioconda, por no hablar de la Santa Cena o del buitre que se perfila en su "La Virgen, el Niño y Santa Ana".

Cabeza femenina 1488-90

San Jerónimo, 1488-90

"Florencia recibió un enorme don al nacer Leonardo, y una pérdida infinita en su muerte. En el arte de la pintura añadió a la manera de colorear al aceite una determinada oscuridad; por la que dieron los modernos gran fuerza y relieve a sus figuras. Y en la escultura hizo pruebas en las tres figuras de bronce que están sobre la puerta de San Giovanni de la parte de tramontana, hechas por Giovan Francesco Rustici pero con aconsejo de Leonardo, que es el mas bonito vaciado en dibujo y perfección que modernamente se a visto. De Leonardo tenemos la anatomía de caballos y de los hombres mucho mas perfecta. por tanto así divino, aún que mucho mas se impulsaba con las palabras que con los hechos, el nombre y el renombre suyo no se apagará ya nunca."
Giorgio Vasari

Retrato de Cecilia Gallerani, (La Dama del armiño) 1489-90

Madonna Litta, 1491-95

Cinco cabezas grotescas, 1493

"¿Qué podía hacer entre tantas refutaciones, rico tan sólo en deseos, tan embriagado como el que más de codicia y orgullo intelectuales? ¿Montar en cólera? ¿Entregarse al fin a la fiebre literaria? ¿Cultivar el delirio?... Me consumía por un bello tema. ¡Qué poco es eso delante del papel!... Una gran sed, sin duda, se ilustra así misma con visiones de arroyos; actúa sobre no sé qué sustancias secretas como lo hace la luz invisible sobre el cristal de Bohemia lleno de uranio; ilumina lo que espera, hace que los cántaros brillen como el diamante, pinta opalescencias en las garrafas..., pero estos brevages que la conmueven sólo son aparentes; sin embargo, a mí me parecía indigno, y todavía me lo parece, escribir por simple entusiasmo. El entusiasmo no es un estado de ánimo propio del escritor". "Conocía a Leonardo mucho menos de lo que le admiraba... La necesidad en la que me hallaba, el vacío que había hecho de todas las soluciones que eran antipáticas a mi naturaleza, la erudición descartada, los recursos teóricos diferidos, todo me conducía a un estado desesperado... Por último, lo confieso, no encontré nada mejor que atribuir al infortunado Leonardo mis propias inquietudes, trasladando el desorden de mi espíritu a la complejidad del suyo. Le infligí todos mis deseos a título de posesiones. Le presté muchas dificultades que me obsesionaban en aquel tiempo, como si él las hubiera encontrado y superado. Cambié mis apuros por su supuesta habilidad. Me atreví a considerarme con su nombre, y a utilizar mi persona. Era falso, pero estaba lleno de vida".
Paul Valéry en Nota y digresión (1919)

Boceto (Estudio de la cabeza para un San Jaime) con diseño para una fortificación, 1493

La Bella Herrera, (retrato de dama) 1493-94, probablemente Beatriz d'Este, esposa de Ludovico Sforza

Cristo Salvador del Mundo, 1499

La Virgen y el Niño con Santa Ana y San Juan niño, 1499-1500

La Virgen, el Niño y Santa Ana, 1500-1513

Previamente:

Bajo el Signo de Libra: El Divino Leonardo
Bajo el Signo de Libra: Leonardo por duplicado

miércoles, noviembre 11, 2009

Leonardo por duplicado

Decir que Leonardo Da Vici era un genio no es descubrir nada nuevo, y decir que observar su escasa obra es un placer para los sentidos tampoco, como tampoco es nada nuevo el hecho de observar que la mayoría de su obra quedó inconclusa, y aún así es algo que no nos importa demasiado, pues la genialidad está totalmente presente. Pero a pesar de todo lo anterior y de todo lo que se sabe o mejor dicho se da por sabido del genio toscano, no deja de sorprender el hecho de que una de sus obras esté por duplicado. "La Virgen de las Rocas" de la cual existen dos versiones, una en el Museo del Louvre, París (primera versión) y la otra en la National Gallery de Londres (segunda versión).

La Virgen de las Rocas, Museo del Louvre, París

La obra conocida hoy en día como Virgen de la Rocas fue un encargo de la Cofradía de la Inmaculada Concepción, los cuales le encargaron una ancona (retablo con la parte superior curva) para la capilla del hoy desaparecido San Francesco Grande en Milán.
A saber el encargo fue este: Una Virgen con el niño rodeados de ángeles y profetas; los laterales debían incluir cuatro ángeles cantando o tañendo instrumentos. Es decir nada de lo que Leonardo pintó ya que en el centro pintó la Virgen de las Rocas y en los laterales, que corrieron a cargo de Ambrogio De Perdis, este pintó una única figura alada, se ve que lo único no problemático, salvo por el precio fue el marco que corrió a cargo de Evangelino de Predis.
La obra debería haberse entregado el 8 de diciembre de 1483, se entregaría en 1485, dos años de demora, pecata minuta, y a partir de ahí comenzaron los litigios, como es obvio, de todo tipo y aún más por el precio que se había incrementado. En 1492 los pintores recuperan la obra y se la venden a Ludovico el Moro (Dux de Milán), el cual se la regala a Maximiliano de Habsburgo y cuando Leonor, nieta de Maximiliano, se casa con Francisco I de Francia la obra va a parar a Fontainebleau y de aquí al Louvre.

La Virgen de las Rocas, National Gallery, Londres

La segunda versión parece que se debió al hecho de que la cofradía seguía teniendo un altar vacío y aunque permitió la venta de la primera obra, el contrato seguía vigente, así que la segunda obra acabó en la capilla de San Francesco Grande.

Y a partir de aquí, con unas gotas de imaginación y el Código Da Vinci todo es posible.

martes, octubre 17, 2006

El Divino Leonardo

Autorretrato, 1515 -1516, Palacio Real de Turín

Enfrentarse a la figura de Leonardo Da Vinci, es tal vez encarar a uno de los mayores genios que ha producido el arte a lo largo de su historia, una personalidad poliédrica acompañada de unos extraordinarios conocimientos en todas las materias hacen de este hombre la figura emblemática del Renacimiento. Pintor, científico, inventor de diversas maquinarias y con una vida enmarcada en claroscuros. Hijo ilegitimo de un notario, Piero da Vinci y de una campesina, Leonardo nace el 15 de Abril de 1452, pronto será humillado por sus orígenes, denegándole el acceso a la universidad así como el acceso a una formación humanística, cosa que sin embargo no impedirá su desarrollo cultural debido a su afán por saber.
Rupturista y rebelde, preferirá la experimentación a terminar sus encargos, huirá de las formas clásicas de Quattrocento y buscará la realidad, sin obviar la fealdad, que podemos observar en muchos de sus dibujos, lo que llevará a considerarlo el primer caricaturista.
En su adolescencia entrará como alumno en el taller del escultor y pintor Andrea Verrochio, relacionado con la familia Medici, bajo cuya protección el joven Leonardo desarrollaría su talento. Su vida privada se desenvolverá en medio de una nebulosa, ya que a pesar de llevar un diario, este está escrito en clave, no obstante sabemos que carecía del más mínimo interés por las relaciones físicas procreativas y que se rodeó siempre de atractivos jóvenes, junto con su tendencia a reflejar la belleza masculina y el alto nivel de androginia que reflejan sus cuadros, tiende a asimilar los rasgos femeninos con los masculinos dando lugar a mujeres parecidas a hombres y hombres de rasgos femeninos, ha llevado a afirmar su tendencia homosexual.
Por otra parte en 1476 es acusado de forma anónima de sodomía con un joven de diecisiete años, aunque los cargos no fueron probados, aunque sí se tienen evidencias de sus relaciones primero con Giacomo de' Caprotti, apodado Salai y posteriormente con un joven noble Lombardo llamado Francesco Melzi.

Giacomo de' Caprotti, apodado Salai

Entre 1481 y 1499 desarrollará su obra en Milán bajo el patronazgo de Ludovico Sforza, a esta época pertenecen el "La adoración de los reyes magos ", obra inacabada, cosa que sería bastante abitual en él, por muchas medidas que se tomasen para evitarlo, y " La última cena " en el refectorio de Santa Maria delle Grazie, por desgracia el carácter experimental de Leonardo le llevó a ejecutar esta obra con materiales inapropiados, con lo cual al poco de terminarla empezó a degradarse, posteriormente los bombardeos de la segunda guerra mundial casi la destruyen, pero se salva milagrosamente, así que no me extraña la atención que ha despertado, sobre todo tras el éxito de Dan Brown y su "Código Da Vinci".

Adoración de los Reyes Magos, 1481 - 1482, Galería de los Uffizi, Florencia

La última cena, 1498, Convento de Santa Maria delle Grazie, Milán

De 1503 será tras su regreso a Florencia una de sus obras más emblemáticas y que más ríos de tinta ha echo correr " La Gioconda ", tal vez la sonrisa más enigmática de la historia de la pintura y en la que mejor se aprecia el efecto del sfumato, técnica mediante la cual se difuminan los contornos, generando una extraña sensación de espacio y profundidad. De esta misma época es otro cuadro inacabado "La Virgen con el niño y Santa Ana", motivo aceptar el cargo de ingeniero militar ofrecido por Cesar Borgia.

La Gioconda, 1502 - 1505, Museo del Louvre, París

Virgen con el niño, San Juan y Santa Ana, "Cartón de Burlington House", 1507 - 1508, The National Gallery, Londres

Pero el cuadro más raro será "Leda y el cisne" pintado tras "La Gioconda" será su único desnudo femenino.

Leda y el cisne, 1510 - 1515, Galería Borghese, Roma

En 1519 moriría en Francia, en el castillo de Ambois, no sin antes dejarnos su último cuadro "San Juan Bautista".

San Juan Bautista, 1513 -1516, Museo del Louvre, París

Curiosamente Salai, recibiría una importante herencia, la mitad de los viñedos del artista, mientras que Melzi será nombrado su principal heredero y albacea

El Hombre de Vitrubio, 1492, Galería de la Academia, Venecia

Pero de toda su obra la que más ha ejercido una fascinación especial sobre mi persona es un estudio anatómico " El hombre de Vitrubio " un simple estudio sobre las proporciones del cuerpo humano basado en las notas del arquitecto Vitrubio, refleja el nuebo canon de belleza y proporción en la que se busca la cuadratura del círculo, la forma perfecta de la evolución, ya que en este dibujo se representa no sólo un estudio del cuerpo si no su crecimiento, en nuestra infancia el centro esta en el ombligo, nexo de unión con nuestra madre que al crecer se trasladará a la zona genital.

La relación entre el lado del cuadrado y el radio del círculo es lo que se conoce como "La razón áurea" o de la divina proporción.



Todo conocimiento comienza por los sentimientos