divendres, de gener 29, 2010

Horst P. Horst

Mosbacher Corset, 1939

Horst, de origen alemán y nacionalizado estadounidense, será el creador de algunas de las imágenes fotográficas más memorables de la primera mitad del siglo XX.
Horst P. Horst nacido Horst Paul Albert Bohrmann el 14 de agosto de 1906 en la ciudad alemana de Weiseenfels-an-der-Saale fue el segundo hijo de Max Bohrmann y Klara Schönbrodt Bohrmann. unos ricos de propietarios de una ferretería.
Un caso leve de tuberculosis acabaría con sus días en la escuela pública y le llevó a pasar, en la década de 1920, un año en un sanatorio en Suiza. Después estudiaría, por un breve periodo de tiempo, chino en Frankfurt am Main y acabaría trabajando como empleado de archivo en una empresa de importación y exportación.
Introducido en el mundo de las artes por su tía paterna, Horst buscará la manera de hacerse un hueco ese mundo. Estaba especialmente fascinado por la Bauhaus, el movimiento entre guerras alemán que trató de borrar la distinción entre las bellas artes y las artes aplicadas.
En 1926, Horst, se matriculó en la Hamburg Kunstgewerbeschule, Escuela de Artes Aplicadas de Hamburgo, donde esperaba entrar en contacto con artistas de la Bauhaus. El posterior uso de la iluminación que Horst utilizó es una reminiscencia de la influencia del fotógrafo de la Bauhaus László Moholy-Nagy.
En 1930, el arquitecto francés Charles-Edouard Jeanneret-Gris, conocido como Le Corbusier y uno de los mayores arquitectos del siglo XX, (Creador de la Maison-Domino, un prototipo de construcción básicos para la construcción en serie) lo contrató para trabajar como aprendiz en su taller de París.
Si bien será en un café de París donde conocerá a Horst Baron George von Hoyningen-Huene, un emigrante ruso y fotógrafo de la revista Vogue. Influenciado por Huene, que se convirtió en su amante, Horst abandonó la arquitectura en pro de la fotografía, empezando por trabajar como asistente y modelo ocasional para Huene.

Noel Coward, 1935

A través de Huene, Horst conocerá a Cecil Beaton y al director de arte de Vogue, Mehemed Agha. En 1931 Agha invitó a Horst al estudio de Vogue en París introduciéndole en el mundo de la moda. Inicialmente, el trabajo de Horst se basará en el clasicismo de Huene, con fondos neutros o geométricas, las luces artificiales que aumentaba el juego del claroscuro, y ocasionales referencias a la escultura griega o romana.

Mistinguett, 1934

Natasha Wilson (Princesa Natasha Paley), 1935

Mademoiselle Zelensky con un modelo de Alix , 1936

En 1932, Horst celebró su primera exposición en París. Después de un breve período de trabajo independiente, en 1935 fue contratado por la revista Vogue tras una salida temporal de Huene. En este periodo Horst a parte de su relación con Huene mantendrá un affaire con Luchino Visconti.

Ginger Rogers, 1936


Bodegón Clásico - circulo, bola, busto, 1937

En 1938 conocerá al diplomático británico Valentine Lawford, quien se convirtió en su compañero definitivo además de su biógrafo. Los dos permanecieron juntos hasta la muerte de Horst.

Coco Chanel, 1937

Belleza eléctrica, 1939

La década de 1930 es el punto álgido de la carrera de Horst. Sus fotografías, con raíces en el surrealismo, hacen hincapié en lo misterioso y extrañas combinando personas y objetos, a las cuales añade encanto y glamour.

"Estudio para el Sueño de Venus", de Salvador Dalí, 1939

El trabajo fotográfico de Horst es facilmente reconocible por su iluminación. El efecto dramático de estas lo consigue mediante una iluminación cenital, a base de cuatro focos. Además solía poner persianas delante de los focos para aumentar o disminuir la intensidad lumínica o resaltar los detalles de un vestido. Una característica de Horst es el no haber trabajado con filtros.

Mosbacher Corset, el corsé, es su fotografía más famoso. Tomada a las cuatro de la mañana en septiembre de 1939, muestra la vista trasera de una modelo rubia con un corsé que se cae. Esta fotografía fue la última tomada por Horst antes de salir de París rumbo a Nueva York, convirtiéndose en un víctima más de la guerra que asoló Europa, Horst optado por dejar todo atrás para comenzar de nuevo en Estados Unidos. E l 2 de julio de 1943 se unió al Ejército de los EE.UU. como fotógrafo y se convirtió en ciudadano estadounidense el 21 de octubre de 1943 bajo el nombre de Horst P. Horst.

Mainbocher, 1941

Marlene Dietrich, 1942

Gertrude Stein (con el retrato de Picasso) & Horst, 1946

Horst rara vez se utilizará su apellido para evitar preguntas acerca de una posible relación con Martin Bormann, secretario personal de Hitler. Posteriormente pasará a ser conocido simplemente como "Horst" o "Horst P. Horst."

Desnudo Masculino, 1950

Desnudo Masculino, 1952

Desnudo Masculino, 1952

Desnudo Masculino, 1952

Desnudo Masculino, 1952

Después de la guerra, la fotografía se volvió menos formal. Los editores buscan un aspecto más natural. Este no era el tipo de fotografía con que Horst disfrutaba, pero seguirá trabajando para Vogue y las publicaciones Condé Nast.
En la década de 1980, el estilo fotográfico de la pre-guerra volvió a ser popular, y Horst volverá a disfrutar de un rejuvenecimiento de su carrera. Horst será sinónimo de elegancia, estilo y glamour.

Round the clock, 1987

Morirá en su casa de Palm Beach Gardens, Florida, el 18 de noviembre de 1999. Le sobreviven Lawford y su hijo adoptivo, Richard J. Horst.

Horst ha tenido una profunda influencia en la fotografía de retrato. Fotógrafos como Bruce Weber, Robert Mapplethorpe, Herb Ritts y muchos otros se han inspirado en su obra.




+ Información

http://www.horstphorst.com/

13 comentaris:

Xim ha dit...

Uf!!! me quedo con las de "Desnudo Masculino", y tan masculino oiga!!!

Besotes

Xim

Arguifonte ha dit...

Magnífico artista. La primera imagen es una de mis fotografías preferidas.¿Sabías que ésta fue plagiada/homenajeada por David Fincher/Madonna en la escena final del videoclip "Vogue"?.

MMdeplanetamurciano ha dit...

Ke fascinante! Tiene impregnadas en sus fotos un poco de las vanguardias de principio de siglo.

Pilar ha dit...

Qué interesante formación y recorrido vital, qué interesante dandismo. Un camino además que habla de la aplicación de la fotografía a la empresa. Delciosos desnudos, bellísimos cuerpos iluminados, un placer. Y muchos besos

Xavier ha dit...

T’imagines la quantitat d’interessos comuns compartits?, dos grans Mestres de la fotografia del segle passat.

Que bell ha de ser poder tenir un interès comú amb una forta i identitat pròpia.

Tots dos jugaven amb les llums, cada un d’ells de diferent i explicita manera.
Les imatges de Horts son elegants i George retratava l’elegància.

Perfecte entrada nen. Una abraçada i bon cap de setmana

Justo ha dit...

Desde el principio estaba esperando toparme con Marlene Dietrich.. y no me ha defraudado.

Tan interesante como sus imágenes me parecen los datos biográficos -su infancia se antoja estrafalaria, vista desde un prisma actual- y su evolución vital y sentimental.

Joao Baptista ha dit...

Come Back And Stay

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

¡Qué fotos! Son extraordinarias. La del corpiño es muy conocida, pero me quedaría con cualquiera de ellas, son simplemente perfectas. Me gusta mucho la de Natasha Wilson, la de Cocó Chanel...ésa iluminación, ésos claroscuros...Se le ve junto a una Gertrude Stein ya mayor, y ¡Qué mirada fija y observadora tiene! Resulta muy atractivo...
Petonets.

Vulcano Lover ha dit...

ay, a mí es que la elegancia y el glamour me pueden...

Sara ha dit...

La de Coco Chanel me ha encantado.

ixilik ha dit...

la luz es bestial. Como la concentra. Para un ignorante como yo, me asombra todo lo que recorrio en su vida fotográfica, y tampoco yo veo los 50 años de diferencia entre la primera y la última foto. Me han encantado esas piernas

senses or nonsenses ha dit...

a mí me agota tanto glamour, ...acabo saturado, pero las fotos de la Dietrich, obvio, y la de Nathasha Wilson, me encantan.

un abrazo.

Mery ha dit...

Pues algunas fotografías me han encantado, de puro sencillas parecen fruto de la improvisación, cosa improbable.
Los desnudos masculinos me han sorprendido gratamente, por ejemplo.
Un beso