dilluns, de maig 02, 2011

"Lucrecia moribunda", Damià Campeny


En 1804, Damià Campeny (Mataró 1771 - Barcelona 1855), realizó en Roma el molde en yeso, enviándolo posteriormente a Barcelona. Una obra tan perfectamente cercana al gusto clásico, que cuando fue recibida se pensó que era una copia, siendo necesaria la intervención de Antonio Canova para constatar la autoría y la absoluta originalidad de esta magnífica obra.


Entre 1833 y 1835 Damià Campeny se encerró en su estudio de la calle del Carme, y conjuntamente con un ayudante creó la obra en mármol que hoy podemos admirar en el primer piso de la Llotja de Mar de Barcelona.

El bronce que se exhibe en el MNAC, al igual que el de "la muerte de Cleopatra", fue realizada 80 años después de la muerte del artista, para lo cual se utilizaron los moldes originales, inexplicablemente estos han desaparecido.

4 comentaris:

pon ha dit...

Bellísima, una obra maestra. Relaja la vista y el alma.

tecla ha dit...

Cómo se puede perder un molde así sin que se le parta a uno el corazón por la mitad.
Cosas veredes Sancho.


Qué belleza P.Jota.

Xim ha dit...

Pero qué fue de Lucrecia? murió o llegaron a tiempo de salvarla?...

senses and nonsenses ha dit...

impacta, sorprende, no sé muy bien qué decir...
bellísima, y muy sensual.

qué gran cita, qué grande Sabato.

un abrazo.