dimecres, de maig 20, 2009

Los olvidados de Tánger


Ángel Vázquez Molina, su verdadero nombre era Antonio Vázquez Molina y nació en 1929 en ese Tánger internacional, mítico, cosmopolita y exótico, donde vivió hasta que se marchó en 1965. Su originalidad debe mucho a su origen; Ángel Vázquez tuvo una infancia desastrosa, fruto de un padre violento que le abandonó siendo muy pequeño. Frente al padre, son las figuras femeninas de su madre y abuela las que configuran el universo infantil del escritor y, más tarde, el de toda su obra. La madre, Mariquita Molina, tenía una conocida tienda de sombreros donde el pequeño Ángel pasaría la mayor parte del tiempo oyendo los chismes de la clientas y empapándose de la yaquetía, el castellano híbrido que hablaban los sefardíes de Marruecos.

En la época dorada de Tánger, con su esplendor después de la guerra, entre 1926 y 1959; una ciudad abierta permisiva en sus costumbres y buena para refugiarse u ocultarse, una ciudad a la cual llegarían personas como Truman Capote, Ginsber, Orton, los Bowles (Paul y Jane), Genet, etc..., y dónde se conocen Ángel Vázquez y Jane Bowles, la cual que profetizó que Ángel Vázquez escribiría algún día una obra irrepetible, y a quien Ángel confesaría:

"Odio a los efebos de esta playa de Tánger, al que el rico turismo anglosajón ha convertido en un prostíbulo dorado y al aire libre. Lo mío son los militares ya maduros y sin graduación, los curas a la española, barrigudos y catetos, y los que riegan las calles de noche encapuchados en sus uniformes amarillos".



Esa obra irrepetible a la que se refería Jane Bowles es "La vida perra de Juanita Narboni", extenso monólogo-soliloquio en el que Juanita Narboni se expresa en yaquetía y lo funde a numerosos andalucismos, frases enteras en francés y términos derivados del árabe. El cosmopolitismo del Tánger anterior a la independencia de Marruecos se traduce así en la rica peculiaridad de su habla que no responde, sin embargo, a una elaborada apuesta lingüística: se trata de una simple reproducción del de los tangerinos de un nivel cultural bajo. Ardua y discontinua en su redacción, brillante en su resultado final, La vida perra de Juanita Narboni es la novela de Tánger y de su protagonista-narradora femenina; un monólogo crispado y lleno de amargura, el soliloquio de una mujer disparatada como la ciudad declinante en la que sobrevive a su propia ruina.

Su calidad literaria y su originalidad sitúan esta novela como una de las obras mayores de la literatura española del siglo XX; aún así los profesores de literatura no saben encajarla en sus cuadros sinópticos tan ordenados y esquematizados; y no siendo ni realista ni fantástica, tampoco podrá ser juzgada en el "contexto nacional" de la novela española del siglo XX. Instalandose más en la tradición de la narrativa francesa o inglesa y en las novelas y relatos de Virginia Woolf o Chejov.

Autodidacta de sólida formación literaria, con una afición cada vez más adictiva al alcohol, su situación económica se hizo más difícil a medida que Tánger se convertía en una ciudad marroquí. Marginal por vocación y por destino, escritor a contracorriente e inclasificable, el mismo contó alguna vez que escribió aquella novela en Tánger a base de infusiones de whisky y tintorro, tan a contrapelo como todo en su vida. Más allá de las poses y de los diletantes, quizá haya sido el último escritor verdaderamente maldito de la literatura española.

En una carta a su amigo Emilio Sanz Soto, Vázquez declara: "Yo también soy un corrompido. Sin fe en Dios, egoísta y sin ninguna confianza en mí mismo. Homosexual, alcohólico, drogado, cleptómano…"

Pasó la última etapa de su vida en Madrid, en una casa de huéspedes que él mismo llamaba "mansión Drácula", aniquilado por el alcohol, por una inmensa pobreza y por su intrínseca incompatibilidad con la vida. El 25 de Febrero de 1980 muere de un ataque al corazón, pocas horas después de quemar sus dos últimas novelas.


En el año 2005 Farida Benlyazid llevaría a la pantalla "La vida perra de Juanita Narboni" en una coproducción hispano-marroquí, con Mariola Fuentes en el papel protagonista.

Ángel Vázquez y Emilio Sanz de Soto

Emilio Sanz de Soto fue el creador de la revista literaria Zero , publicación precursora del movimiento Beat en la que colaboraron Ginsberg, Kerouac y William Burrougs en sus tiempos africanos. Sanz de Soto, también fue el director artístico de seis de las películas de Saura, "Peppermint frappé" y "El jardín de las delicias" entre ellas, historiador de cine, amigo de Buñuel y todo un personaje, que aparece en el documental de Rioyo y Lopez Linares titulado, "Tánger, esa vieja dama", en el que también aparece Pepe Carleton.

Emilio Sanz de Soto,Truman Capote, Pepe Carleton ...entre otros

Pepe Carleton, pintor, decorador y esteta que fue propietario de uno de los bares míticos de la época dorada de Marbella (en los años de Cocteau y compañía); el Cero, donde iban a emborracharse Conchita Montes y Edgar Neville, entre otros. A Sanz de Soto se debe el descubrimiento de la comedia claramente homosexual de Jacinto Benavente "El rival de su mujer".
Un hombre de quien Buñuel dijo que era el mejor escritor de cartas que había conocido y la persona viva que más le recordaba a García Lorca. En el fondo Sanz de Soto era pura memoria y recuerdo, la memoria de un tiempo desaparecido, un mundo sobre el cual aún no se ha escrito la obra definitiva, ya que como dijo Diego Galán en su obituario del 27-12-2007:

"Emilio Sanz de Soto fue un literato sin novelas, un cineasta sin películas, un pintor sin cuadros, un profesor sin cátedra... y, sin embargo, su personalidad impregnó la obra de muchos artistas, desde el pintor José Hernández al novelista Ángel Vázquez, pasando en buena parte por el primer cine de Carlos Saura. "No puede escuchársele un día entero sin dejar de sorprenderse cada tres minutos", dijo de él José Luis Sampedro, y es que Emilio, como escribió su buen amigo Haro Tecglen, era "un genio escondido". En el Tánger legendario de los cuarenta y cincuenta, Sanz de Soto era referencia obligada de cuantos intelectuales buscaron refugio en aquella ciudad, desde Capote a Buñuel, de Burroughs al matrimonio Bowles, de Orson Welles a Tennessee Wiliams... Ninguno le dejaba escapar. Emilio lo sabía todo, y no sólo sobre Tánger, cuyo estatuto de ciudad internacional fue redactado en buena parte por su propio padre. Sanz de Soto era una enciclopedia viva, un intelectual reflexivo, en un tiempo, como decía Haro, en el que "ser tachado de intelectual podía ser peligroso, y también el ser cosmopolita".Era ameno como conferenciante; lúcido y preciso como esporádico comentarista de cine -hace tiempo, en Cahiers du Cinéma-; agudo como crítico de arte. Pero también era tímido e inseguro: se escabullía con mil artimañas cuando se le proponían libros, muy especialmente su autobiografía, temeroso de no estar a la altura. Era hombre de charla, de tertulia, como en los zocos árabes que tan bien conoció.Era como una lámpara mágica de la que el genio aparecía por prodigio. Los privilegiados que le tratamos sabemos de ello".

19 comentaris:

Vulcano Lover ha dit...

No los conozco mucho a ninguno... no sé de dónde sacas tiempo para buscar y asimilar tanta referencia, la verdad. Pero te lo agradezco, porque con ello nos ilustras bastante.
Lo único que me ha creado duda es que yo no veo ninguna similaritud entre Virginia Woolf y Chejov... será que me estoy haciendo mayor...

MM de planetamurciano ha dit...

Me leí ese libro bien jovencito y me puso la carne de gallina a cada parrafo. Y sí, es cierto ke en este país no se le ha encontrado el hueco literario a Anqel Vazkez, ni creo ke se le encuentre nunca, la verdad.

Xavier ha dit...

Nomes havia llegit d’aquest autor “Fiesta para una mujer sola” i fa ja uns quans anys, crec recordar que la historia ens mostra l’Espanya rància del anys 60, amb un personatges torturats per la herència de la educació rebuda, Paula i Damià, (crec que eren els seus noms) les seves vides i un tal “Javier “ rondant entre el caliu estrany de la ciutat de Tànger. Perdo el fil dels lligams entre ells. Tindre que tornar a llegir el llibre i repassar els escrits d’aquest home particular.

Gracies per refrescar las memòries.

Luz de Gas RadioBlog ha dit...

De Tanger recuerdo un amanecer caminando solo por todo el paseo marítimo, no podía dormir, el amanecer fue espléndido.

Las leyendas e historias de allí son tremendas, no conocía este autor la verdad, me han entrado muchas ganas de leerlo y naturalmente la película habrá que visionarla.

De Bowles por supuesto me encantaba todo lo que escribió. El descubrimiento de la tumba de su mujer en el cementerio abandonado de san Miguel en Málaga una mañana fue toda una sorpresa, creo que ya quitaron la tumba de allí.

Besos

Anònim ha dit...

Como siempre magnífica tu entrada de hoy. Yo no conocía nada de este hombre, nada, pero este verano me leo la novela que mencionas.
A título informativo y para complementar, espero que no te importe, quisiera decir que allá por los ochenta se hizo una versión cinematográfica protagonizada por Esperanza Roy que se titulaba "Vida perra", sin más. Lamento no poder decir el año ni el director.

arguifonte ha dit...

Me apunto a la "vida perra" para leerla este verano en la playa, frente a Tánger.

Breckinridge ha dit...

Ni sabía que hubiese una película sobre Juanita Narboni. La buscaré...

El Deme ha dit...

Ángel Vázquez y Emilio Sanz de Soto, los dos ahí sentados, tan formalitos, con sus corbatas y sus inmaculadas camisas blancas, y con esas vidas tan especiales y maravillosas que tú nos has dado a conocer. Debieron ser dos personajes muy interesantes. La película con Mariola Fuentes se me escapó -y eso que es una chica que me gusta-. La de Esperanza Roy estaba dirigida por su marido, Javier Aguirre (1981). En cualquier caso, parece una novela-monólogo impresdcindible de leer, tomo nota. Hubo un momento que Tánger debió ser la pera marinera. Pe-jota, te superas día a día.

Capri c'est fini ha dit...

Me han encantado tu post, felicitaciones. Me interesa mucho ese tema de las ciudades que dejaron de serlo, Tanger es un gran ejemplo. Ya no existe el Tanger internacional que floreció en un determinado momento, como ya no existe la Florencia del Renacimiento, ni el París de los artistas... Me impresiona como se produce una conjunción cósmica que hace de un lugar un paraíso en la tierra y luego... deja de serlo para ser una ciudad más, como el resto. Parte de que ocurriera eso con Tánger fue gracias a ese grupo de escritores, e intelectuales geniales que coincidieron allí escapando del mundo. Por otro lado también se mezcla en este blog una figura que siempre me ha fascinado, el intelectual sin obra, el catalizador de otros, en este caso Sanz de Soto, como fue Pepín Bello en otras circunstancias. Sirvió para que otros properaran, fue influencia sin hacer nada especial. Me impresionan mucho esas cosas. Gracias por recordármelas.

Un fuerte abrazo.

Mery ha dit...

De siempre me han interesado esas personas que son, como bien describes "marginados por vocación y por destino", siempre y cuando sean auténticos, no pseudos (que de ellos hay un rato largo).

Y de las enciclopedias vivas, como Emilio Sanz de Soto, pues qué decir, sino que me corroe una envidia cochina-cochina. Debió haber en Tánger una atmósfera donde las ideas mas finas y excelsas se intercambiaban entre los vapores del alcohol y demás que me hubiera gustado presenciar en directo.
Tomo nota de todo lo que nos muestras, querido amigo.
Un abrazo

JoseCórdoba37 ha dit...

Gracias por esta entrada. Recomiendo a todo el mundo que lea el libro de "La vida perra de Juanita Narboni" y después ve la película, pero todo ello mucho mejor, habiendo estado antes en Tánger. Un saludo desde el sur.

senses or nonsenses ha dit...

prefiero volver a horas más decentes, si me lo permites, entrelíneas, pero quiero leerlo tranquilo y correrme del gusto...
cuídate.

besos.

Madame X ha dit...

Fascinante entrada, de esas que enseguida te incitan ávida a hurgar más sobre los personajes y lugares que nombras. De Ángel Vázquez no conocía siquiera su existencia y Emilio Sanz Soto sólo me suena vagamente. Me pregunto cómo puede ser eso. Tánger y su cosmos en esos años cosmopolitas están recreados en la lieratura y el cine fuera de nuestras fronteras en disversas obras, pero aquí, en proporción, poca cosa se cuenta. O será que me lo he perdido por ignorancia. Por eso, tus apuntes son de agradecer por multiplicado.

De verdad, magnífica entrada. Te felicito.

Champy ha dit...

Yo tengo años tratando de conseguir La vida perra, y nomás no he podido....

Es envidiable.

Justo ha dit...

Pues me sumo al coro laudatorio, porque esta entrada y su artífice lo merecen -aunque ya te conocemos, no dejas de sorprendernos-. No he leído el libro, he oído hablar intermitentemente de él, pero deseando estoy ahora..

Tiene razón Capri, qué conjunción de los astros hace que las ciudades brillen fulgurantes durante una época, y luego se postren en la decadencia... el año pasado estuve en Tánger, y no queda ni rastro de esa estela mítica.. aunque la ciudad me resultara atrayente, pero se nota muy venida a menos..

Yo creo que España tiene una responsabilidad histórica con Marruecos, sobre todo con su zona del norte.. deberíamos multiplicar las relaciones, ser puente de ese país con Europa, procurar que triunfen las corrientes modernizadoras que pugnan por salir a flote y que se encuentran con muchas dificultades.. porque es cierto que el integrismo va en aumento, la gente que conoce bien la zona dice que hay un retroceso..

Un abrazo

Pilar ha dit...

Tánger es mi ciudad, una de mis ciudades, al menos, y en ella me encuentro como pez en el agua, de hecho el aó que viene me voy bien cerca a vivir.
Precisamente ayer preparaba un post de ciudades a raíz de leer un artículo en una revista interesantísima, Mangaancha, editada en Cádiz y trilingüe: Portugués, castellano y árabe; algo así como un triángulo atlántico. El artículo en cuestión hablaba del éxodo de europeos, entendiendo por ellos a americanos o de cualquier continente, en los años sesenta. Por un lado parece parece claro que los pueblos cuanto mása vanzados más dispuestos están a no soportar las colonizaciones, aunque tengan tan buen sabor como ésta, con comandos de élite como a los intelectuales que señalas, por otro, lso veinte y treinta del XX fueron tan ricos que deberíamos haberlos conservado en formol. Luego llegarían otras exaltaciones nacionalistas, nazismos, fascismos, y sobre todo reparto de ese cofre de monedas de oro que fue África. Y la codicia acabó con todo. Me agrada la idea de que en este nuevo comienzo de siglo se reivindiquen aquellas novedosas ideas. Y no sigo porque esto se me extiende peligrosamente.

Muchos besicos, Tánger es punto y aparte.

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

Estoy con Deme, me quedo tb. con la "Vida perra" con Esperanza Roy dirigida por su marido Javier Aguirre...La de Mariola está bien, también es muy buena actriz, pero el monólogo la Roy lo borda. La novela es cortita, cortita, pero cachonda y con un puntito "charme"-mágico de mujer loquita maravilloso, me la leí años después...Y ésa peli (la de la Roy), me la ví en Bcn precisamente, con un amigo "dels que xarren" (es a dir mallorquí, el Toni), que al pobre le metí en la sala de "arte y ensayo" casi obligado....porque elegantemente me dijo: "Sí...la Roy muy bien, menuda interpretació, pero la peli qué tostón", Pep):-).
Me encanta tu energía para tenernos siempre al día: es pura y amb sentiment. A veure si ens escapem tots una mica ja a la Marbella (la de Bcn), jo al menys, ayyyy con guanyes de cardar més:-), ja veus quin ordinari:-)
Petonets, nen.

senses or nonsenses ha dit...

maravillosos los perfiles de Ángel Vázquez y Emilio Sanz de Soto.

murió en el 80? pues creo que Vida Perra es de 1981, con esperanza roy. era muy jovencito para apreciar todo el monólogo, sólo recuerdo a ella, impresionante la Roy.
tengo que leer la novela. me ha interesado mucho el personaje, no conocía.
oye, qué pasada Tánger! iban todos a mariconear un poquito, o qué...

un abrazo.

Alfonso Fuentes ha dit...

Maravillosos tangerinos, gente única!!!

Otro gran tangerino: Antonio Fuentes ( Tánger, 1905 - 1995), miembro de la Escuela de París - La Grande Chaumière, 1928 - y que realiza a partir de 1945 toda su obra en Tánger. En la página www.antoniofuentes.org pueden ver obras y documentos biográficos del artista. Precisamente la última edición de " Juanita " lleva un Fuentes en su portada.