dimarts, de setembre 28, 2010

Chabrol y Rohmer: Explorando la realidad

Claude Chabrol (1959) por Jeanloup Sieff

"¿Para qué cree usted que debe servir el cine?

A lo que el contestó: Yo soy alguien muy feliz en mi vida. Tengo una vida muy agradable y vivo casi en beatitud. Pero una cosa que me impide la beatitud completa es saber que hay mucha gente que no es feliz. Yo tiendo a hacer películas para que esa gente que no es feliz, si quiere ponerse a pensar, tenga un elemento que favorezca esa reflexión para tratar de ser más feliz. Pero no puedo hacerlo todo yo pues hay mucha que gente que vive como un imbécil, una vida idiota, aunque el cine, a veces, puede servir para que la gente sea menos imbécil. No soy paranoico, pero en la sociedad hay una conspiración para que la gente viva una vida idiota."

Diario La Vanguardia

El bello Sergio (1958), Los primos (1958), Landrú (1962), La mujer infiel (1968), Accidente sin huella (1969), El carnicero (1969), Al anochecer (1971), La década prodigiosa (1971), Relaciones sangrientas (1972), Inocentes con manos sucias (1974), Locuras de un matrimonio burgués (1976), Violette Nozière (1979), El caballo del orgullo (1980), Merci pour le chocolat (2001), Bel ami (2009)… Son películas que avalan la carrera cinematográfica de Claude Chabrol (París, 24 de junio de 1930 - París, 12 de septiembre de 2010), uno de los grandes creadores de la Nouvelle Vague (la cual hace poco ha perdido a otro de sus granes hombres Eric Rohmer), movimiento que revolucionó la cinematografía francesa en los años 70. Un hombre desenfadado, lector infatigable, escritor y como buen francés gourmet. Un hábil diseccionandor de los claroscuros y las pequeñas miserias de las familias acomodadas francesas y por extensión de todas las familias burguesas europeas(lo cual no le restaría el cariño de esta clase social, que junto a su obsesión por el amor pasional y obsesivo que puede llegar a consumir a los amantes se convierten en el leit motiv de su obra.

Entre 1953 a 1957 será crítico de la no menos mítica revista Cahiers Du Cinema, será en esta cuando desarrolle su interés por el cine americano y más concretamente por la obra de Alfred Hitchcock lo cual le llevaría a convertirse en otro maestro del cine negro y policíaco.

Eric Rohmer por Tyrone Dukes

Eric Rohmer (Nancy, 4 de abril de 1920 - París, 11 de enero de 2010), figura intelectual de la post-guerra y editor de la prestigiosa revista de cine Cahiers du Cinéma entre 1956 y 1963, se movía en unos parámetros bastante diferentes a los de Chabrol, sus películas son historias aparentemente sencillas, frescos sentimentales, comedias y melodramas que de una apariencia totalmente casual, todo posee un aire de fortuito.

"... creo necesario dejar un espacio al azar. Y es entonces cuando se producen esos azares tan valiosos. Paradójicamente, en mis películas todo es fortuito… menos el azar."
Eric Rohmer

Pero sin embargo, esa simpleza esconde una gran agudeza intelectual y moral.

Imprescindibles para cualquier amante del cine son títulos como "El Rayo Verde", "La coleccionista" "Mi noche con Maud" y la poco más que mítica "Pauline en la playa" y tal vez, a partir de ahora, el que fue su mayor fracaso y que se ha convertido en su última película: El romance de Astrea y Celadón, poema bucólico y cándido que no logró satisfacer al público y tampoco logró convencer del todo a la crítica.

6 comentaris:

El Deme ha dit...

Dos directores imprescindibles cuya película anual siempre esperábamos en los cines Alphaville de Madrid como un baño de cultura y sensibilidad. Películas sencillas, de gente relacionándose, con sus miedos y sus choques, siempre interesantes. Ahora los Alphaville ya no existen. Chabrol y Rohmer, tampoco.

MM de planetamurciano ha dit...

Yo es ke menos Truffaut, algo me pasa con el cine francés ke no me llega. A Chabrol lo puedo ver sin aburrirme, pero con Rohmer...¡¡Menudas siestas!!

Uno ha dit...

No hay mucha afición por el cine francés en España, creo yo. A mi me ha costado mucho llevar a mis amigos a verlo. Ha sido por eso a menudo un placer en solitario (no confundir con el cine X). "Le genoux de Claire" de Rohmer que a mi me encantó ( ya ni me acuerdo de que iba) me hizo perder alguna amistad.

senses and nonsenses ha dit...

¡qué manera de enlazar la muerte de dos grandes de El Cine! me ha encantado. a su compañero Godard, quizá como homenaje a toda la Nouvelle Vague, le han otorgado el próximo Oscar honorífico. Godard ha debido declinar la invitación, que con él no iban esas cosas...
yo soy más de Godard y Truffaut, pero tb he disfrutado, menos, con Chabrol y Rohmer.

un abrazo.

Pilar ha dit...

Sabio Chabrol, hasta su última película, deliciosa. Sí, en la vida la cuestión es ver de qué manera se nos puede hacer más infelices, estoy de acuerdo, con lo fácil que sería

Justo ha dit...

Pues me alineo en el bando contrario de Senses -y eso que tanto coincido con él en muchas cosas-: soy de Chabrol y Rohmer, mucho antes que de Truffaut y Godard.

Pero siempre del cine francés. Que nadie se enfade, por Dios, pero cómo me jode leer eso de los que se duermen con este tipo de cine, y hacen alarde de ello. ¿Qué les molestará, la reflexión, la minuciosidad, la vida que se escapa a chorros de esas películas? Yo me duermo con El señor de los anillos o con Pretty woman: de hecho ni he ido a verlas.

Me ha encantado la frase de Chabrol con la que abres...