dimarts, d’abril 17, 2012

Carta de Oscar Wilde a su amigo Robert Ross desde la cárcel de Reading

Oscar Wilde, 1885

"La vida, que tanto he amado -demasiado- me ha despedazado como un tigre, así que cuando vengas a verme comprobarás la desastrosa ruina en que se ha convertido lo que en otro tiempo fue maravilloso y brillante y terriblemente improbable"
Oscar Wilde


Extracto de la carta de Oscar Wilde a su amigo Robert Ross desde la Cárcel de Reading en noviembre de 1986. En ella habla entre otras cosas sobre su tormentosa relación con Lord Alfred Douglas a quien va dedicado lo que para muchos es su testamento literario "De Profundis":

Robert Baldwin Ross

"[...] Hay una espina con todo- tan dolorosa como la de san Pablo, aunque distinta-, que tengo que sacarme de la carne en esta carta. Ha sido provocada por un mensaje que escribiste en un trozo de papel para que yo lo viera. Creo que si guardara el secreto crecería en mi cabeza (como las alimañas crecen en la oscuridad) y se harían un sitio entre los pensamientos terrible que me corroen...ya que el pensamiento no es, para quienes esperan solos, encadenados y en el silencio, "esa cosa viviente y atada", como Platón imaginó, sino una cosa muerta que cría algo horrible, como el lodo que muestra monstruos a la luna.

Me refiero por supuesto, a lo que dijiste sobre perder las simpatías de otros, o el riesgo de que eso suceda, por culpa de la profunda amargura de los sentimientos que expresé a lord Alfred Douglas [...]Con pocas excepciones, la simpatía de los demás me afecta; su pérdida muy poco. Ningún hombre en mi posición puede caer en la ciénaga de la vida sin que sus inferiores sientan gran piedad; y sé que si las obras duran demasiado, los espectadores se cansan, Mi tragedia ha durado demasiado: su clímax ha terminado: su final es mezquino; y tengo la seguridad de que cuando llegue de verdad el final retornaré a un mundo que no me quiere, como visitante no deseado; un revenant, como lo llaman en francés, como una persona con el rostro gris tras un largo encierro, y contorsionado por el dolor. Por horribles que sean los muertos cuando salen de sus tumbas, los vivos que salen de tumbas son aún más horribles.

De esto soy muy consciente. Cuando uno ha estado en una celda de prisión durante dieciocho meses, ve las cosas y la gente como son en realidad. Y verlo le convierte a uno en piedra. No creas que le culparía a él de mis vicios. Él tuvo tan poco que ver con eso como yo con los suyos. La naturaleza fue en este tema madrastra para ambos. Le culpo por no apreciar al hombre al que arruinó. Un millonario analfabeto le habría sido más conveniente. Mientras mi mesa estuviera roja de vino y rosas, ¿qué le importaba? Mi genio, mi vida como artista, mi trabajo y la tranquilidad que necesitaba para ello, no eran nada para él cuando se comparaban con su gusto, incontenido y bajo, por una vida de derroche y vulgaridad; su avaricia, sus escenas violentas y continuas; su egoísmo sin imaginación. Una y otra vez intenté, durante aquellos dos fatigosos años perdidos escapar, pero siempre me retuvo con él, sobre todo con amenazas de causarse daño. Pero cuando su padre vio en mí un modo de irritar a su hijo, y el hijo vio en mí la oportunidad de llevar a su padre a la ruina, y yo quedé entre dos personas deseosas de insana notoriedad, a quienes nada importaba , salvo su propio odio mutuo, cada uno empujándome por su parte, uno con tarjetas públicas y amenazas, el otro con escenas privada, o mejor dicho, semipúblicas y amenazas en cartas, pullas, comentarios sarcásticos...admito que perdí la cabeza. Le dejé hacer todo lo que le pareció. Estaba ciego, era incapaz de juicio. Di un paso fatal. Y ahora...aquí estoy en un banco de mi celda en prisión. En toda tragedia hay un elemento grotesco. Él es el elemento grotesco de la mía. No pienses que no reconozco mi culpa. Me maldigo día y noche por consentirle que dominase mi vida. Si estas paredes tuvieran eco, se oiría en ella gritar "IDIOTA" eternamente. Estoy totalmente avergonzado de mi amistad con él. Pues a los hombres se les puede juzgar por sus amistades. Es una de las pruebas que define a un hombre. Y mi vergonzosa degradación me parece más mortificante por mi amistad con Alfred Douglas..Pues como resultado de haberme dejado empujar a la trampa que me había tendido Queensberry (padre de Alfred Douglas) -la trampa en la que apostó públicamente en el Club Orleans que me haría caer- como resultado de eso, el padre pasará a la historia como uno de esos grandes padres de historias morales: el hijo como el niño Samuel: y yo en la más detestable ciénaga de Malebolge, entre Gilles de Retz y el Márques de Sade.

En ciertos lugares a nadie, excepto a quienes están realmente locos, se les permite reír, y de hecho, aún en este caso va contra el reglamento: de no ser por eso, me reiría de todo esto..Por lo demás, no permitas que Alfred Douglas imagine que el atribuyo motivos poco dignos. Lo cierto es que no ha tenido motivos en su vida. Los motivos son intelectuales. Lo que él tiene son pasiones. Y tales pasiones son Dioses Falsos que necesitan víctimas a cualquier precio, y en este caso han tenido una coronada de laurel. Por su parte no puede sino sentir cierto remordimiento. Pero que él de verdad se dé cuenta de lo que ha hecho sería una carga demasiado pesada que no podría soportar. Pero a veces debe de pensar en ello. Así que en tu carta cuéntame cómo vive, cuáles son sus ocupaciones, su modo de vida [....].

Háblame del mundo de sombras que tanto amé. Y de su vida y su alma háblame también. Siento curiosidad por quien me envenenó, y en mi dolor hay piedad.

ÓSCAR.

"Oscar Wilde: Una vida en cartas"
Christopher Merlin Vyvyan Holland (nieto de Oscar Wilde)
Editorial: Alba

11 comentaris:

Goio Borge ha dit...

hice una reseña de este libro de cartas, que me pareció excelente. Te la dejo aquí, por si interesa a alguien:

http://banquetealatropa.blogspot.com.es/2009/11/hija-de-sodoma.html

Joaquinitopez ha dit...

Sin Oscar Wilde la vida perdería mucho sentido, al menos para mí. Era grande a pesar del absurdo que era en sí mismo, pero no supo ser grande en su caída. No cayó como el gigante o el semidios que había sido o creido ser, sino como un ente quejumbroso que no sabía librarse de un niñato mono, volvió con él y fue de nuevo abandonado. Tanta brillantez, tanto talento y no saber levantar la cabeza con dignidad ante ese efebito pervertido. Ah, divino Óscar, fuiste grande, pero no supiste caer. Lo tremendo es que, incluso en el lamento algo marujil de De profundis se le desborda una pluma prodigiosa y una inteligencia incomparable.
Supiste estar a la altura de tus porcelanas azules mientras estuvieron enteras, pero no cuando se rompieron.

tecla ha dit...

Cuando se lee una y otra vez un Angel de la escritura como es Oscar Wilde, que me gusta tanto que hasta me lo estudio de memoria, que parece que el mundo y la vida sean para él el paraíso por la grandeza de su poesía, parece mentira que alguien así pueda sufrir tanto y vivir en ese mundo sórdido que dicen que vivió.
Cómo el ser humano se puede ensañar con alguien tan sublime. Y lo hace. Vaya si lo hace. MIserables.
No lo puedo entender, P-Jota.
Tenía ganas de leerte esta entrada.

Uno ha dit...

Me gustan mucho las cartas. Un genero en extinción si es que no ha muerto.
Un abrazo

Sébastien Paul Lucien ha dit...

El que decía haber puesto "todo su talento en su obra y todo su genio en su vida" ya sabia que no hay nada mas genial que una gran tragedia? Asi termino su existencia, con esta carta tan conmovedora, tal vez su obra maestra. Gracias!

Leo Carioca ha dit...

Por lo que sé yo, Robert fue muy más un amigo que un novio o amante de Oscar.
Pero antes que todo, fue uno de los personajes principales de la historia de su vida.

senses and nonsenses ha dit...

me gusta Wilde, como Lorca o Cernuda, porque me parece que tanto en su vida como en su obra navegaron entre "la realidad y el deseo".
qué rencor, qué odio hacia Alfred Douglas. con su pluma suena mucho mejor tanto reproche. y sin embargo, quiere saberlo todo de él, aunque le duela.
me ha encantado conocer esta carta.

flor de cristal ha dit...

Olá Javier, visitando seu blog percebi que temos muitas coisas em comum. Eu adoro artes em geral tal como vc. Estou link ando seu blog ao meu e convido vc a me fazer uma visita caso goste ficaria feliz de vê-lo por lá tbm!

Beijos carinhosos e quem sabe da próxima vez eu escreve pra vc em espanhol pq estou aprendendo língua que eu particularmente acho muito linda!

Até mais...

flor de cristal .

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

Desdeluego, que la familia de Lord Alfred le metiera en la cárcel, acusado de sodomía, qué gente más mala: y él en el fondo, enamorado: No sé si los personajes de "Telleny" son reales, parece ser que sí, pero me sorprendió mucho leérlo, y ver que no tenía nada que ver con otras obras de él que había leído...
Ningún carcelero de Reading ha pasado a la historia, pobres, y Wilde con letras de oro.
Petons!

Carlos Be ha dit...

"Háblame del mundo de sombras que tanto amé." Qué maravilla. Oscar Wilde sólo hubo, hay y habrá uno. Muchas gracias, querido Javier.

Alejandra Rivera ha dit...

wow!! que tristeza me da Osccar , a pesar d k sentía odio por Bosie quería saber todo de su vida, que enamorado estaba mientras Bosie ni una sola linea le escribió :( ... saben d algún link para descargar el libro de Una vida en cartas? quiero leerlas todas!! y es una lastima k no se enuentren cartas de Bosie, seria interesante leerlo