divendres, de setembre 30, 2011

Chris & Don: A Love Story

Christopher Isherwood (1950), foto William (Bill) Caskey

El 4 de Enero de 1986 moría en su casa de Santa Mónica (California) el escritor británico naturalizado norteamericano Christopher Isherwood. En 2008 se estrena un documental bajo el título "Chris & Don: A Love Story", una historia bastante singular, ya que cuando Isherwood conoce a Don, en 1953, este a penas tiene 18 años, frente a los 48 años del consagrado escritor. Un hombre ya en su madurez y una más que sólida posición frente a un joven que acaba de salir de la adolescencia. Isherwood se convertirá en el mentor, guía y pigmalión del joven Don. La historia real está bastante alejada de lo que se puede considera un auténtico romance, ya que las infidelidades por parte del joven Don fueron continuadas y sistemáticas ante lo cual Bachardy argumenta en una entrevista:

"It workerd because we were both as careful with each other as we could possible be"

Isherwood en Roma (1955), foto Brad Fuller

"My position was that he'd had so much freedom in his youth that it was unfair of him to deny me a similar freedom. It took so much care and delicacy and determination on both our parts to make the other know that he was always number one. I didn't confide my infidelities and I knew some of the people he was seeing. We wouldn't talk about it. Sometimes we make jokes but I was careful to tell him as little as possible."

Isherwood (1962), foto Florence Homolka

Bachardy confiesa que en un momento dado, pasados diez años, cuando empezaba a ser reconocido como pintor, consideró la posibilidad de mudarse: "It took me a year to get over it and to realise that I would never find anybody that could compare."

Christopher Isherwood (1974) Jack Mitchell

En cuanto a los celos Bachardy afirma: "I don‘t think you can really care about someone without feeling some form of jealousy. If you don’t, you are indifferent. And we were never indifferent about each other." [ver entrevista entera]

Frente a toda esta argumentación, lo único que Isherwood llegó a decir en el segundo volumen de sus memorias fue un lacónico "Both I and Mr. Bachardy took other lovers; I less so as time went on". pero reconoce públicamente que ha suprimido párrafos muy críticos con Don Bachardy. [ver]

Isherwood (1980), foto Alice Springs

Por otra parte es curioso observar la evolución del rostro de Isherwood, y como su luminosa mirada se va apagando gradualmente, llegando casi a una mueca de escepticismo, tal vez el rostro de un hombre solo y decepcionado (A Single Man).

"Christopher Isherwood y Don Bachardy", David Hockney, (1968)

Y aquí tenemos este lienzo pintado por David Hockney en 1968, un lienzo en el que tenemos los retratos de Isherwood y Bachardy, la pareja de enamorados entre los cuales hay una amplia distancia, casi podemos afirmar que cada uno ocupa un extremo de la composición, una distancia que se nos antoja insalvable, ya que no hay nexo de unión entre ambas figuras, y si partimos el cuadro por la mitad, son dos retratos individualizados.


Bachardy sentado a la izquierda de la composición mira al frente, nada de lo que hay en su entorno va con el, es el protagonista de su espacio, Isherwood sentado a la derecha protagoniza el único nexo o acercamiento entre ambos, Isherwood parece cuidar de su pupilo o interrogarse sobre él, la iluminación del cuadro también parte de la zona de Isherwood, ya que es una ventana situada a la derecha de este la que permite iluminar la obra, su rostro está girado hacia Bachardy, aunque al desgajarlo del conjunto puede pasar por un retrato de perfil. En primer término tenemos una mesa de centro sobre la cual hay dispuestos de forma simétrica unos libros y en el centro una mazorca de maíz y un bol con frutas. Los libros hacen referencia a la profesión de Isherwood y su duplicidad y simetría indican su importancia como elemento sustentador, en este caso económico, los ingresos obtenidos por Isherwood mantienen a la pareja. El maíz, planta sagrada entre los aborígenes americanos, simboliza la fertilidad y la abundancia así como también rige la vista, no se la importancia que pueda tener su ubicación, mirado desde isherwood y dirigida a Bachardy. en el bol de frutas encontramos plátanos y lo que parecen mangos y otros. se lo asocia con la energía erótica y es un símbolo fálico por excelencia de características afrodisíacas. El Mango por su forma se lo asocia con los testículos y nuevamente se asocia a la vista, en su conjunto parece una alusión a la sexualidad, una relación meramente sexual pero con un fuerte contenido visual, casi como una alerta.


Todo esto podría no pasar de ser meras especulaciones, un simple capricho de David Hockney, basado simplemente en el equilibrio compositivo y en la utilización de elementos de carácter erótico, así como un reconocimiento al trabajo de Isherwood, pero en 1976, Hockney, realiza una litografía del mismo tema, en ella vemos que se mantienen los elementos principales en cuanto a su disposición, es como si nada o casi nada hubiera cambiado, salvo porque Isherwood ahora está a la izquierda, notablemente envejecido, mira al frente ausente de lo que acontece a su alrededor, es un intercambio de papeles, ya que Bachardy sentado a la derecha es el que se gira hacia su mentor, pero sigue sin haber contacto, sólo una mirada que carece de respuesta. La mesa ahora es más pequeña y su pequeño círculo sirve para que ambas figuras queden unidas, ya no es una mesa grande que unifica la escena, ahora casi más que unir separa y encima de ella volvemos a encontrar la mazorca, pero su significado ha cambiado al cambiar las posiciones de los protagonistas, lo que ha desaparecido es el bol con frutas el cual ha sido sustituido por un cactus. Los cactus representan una simbología por lo menos peculiar ya que hacen referencia a la sensación de asfixia o invasión de la vida real, sus pinchos representa el deseo de poner una barrera para proteger su espacio personal e su intimidad y son un símbolo sobre su deseo de defenderse, a la vez que representan la necesidad de adaptarse a una situación en vez de intentar cambiarla. Entre ambas obras han pasado 18 años.

"Christopher Isherwood y Don Bachardy" David Hockney, litografía (1976)

12 comentaris:

Leopold ha dit...

Lo esperaba, magnífico¡¡¡¡ Lo comparto.

Goio Borge ha dit...

un excelente análisis del cuadro en cuestión, enhorabuena!

Joaquinitopez ha dit...

Mi absoluta ignorancia del inglés me hace perderme la entrevista pero el análisis del sentido de la pintura es magnífico y más en el marco de aquellos años en USA, magnífico.

Uno ha dit...

Me gustaría mucho ver ese documental. Creo que contiene pelis caseras con personajes famosos de la época que es algo que me fascina.
Cuánto amor y qué listos los dos.

Xim ha dit...

Definitivamente es la semana Isherwood en Bajo el signo de Libra...

Besotes

Joao Baptista ha dit...

Precisamos todos de historias de amor

guillermo ha dit...

si amigo a veces nos aturdimos de tantas cosas que no podemos ver, ni descubrir que es lo esencia, para nuestras vidas, y a veces necesitamos el final para darnos cuenta que tanto no sirvio de mucho... siempre te acompaño guillo

guillermo ha dit...

si amigo a veces nos aturdimos de tantas cosas que no podemos ver, ni descubrir que es lo esencia, para nuestras vidas, y a veces necesitamos el final para darnos cuenta que tanto no sirvio de mucho... siempre te acompaño guillo

guillo ha dit...

si amigo a veces nos aturdimos de tantas cosas que no podemos ver, ni descubrir que es lo esencia, para nuestras vidas, y a veces necesitamos el final para darnos cuenta que tanto no sirvio de mucho... siempre te acompaño guillo

Justo ha dit...

Me parece interesantísimo el análisis de los cuadros.. de la relación en si estoy totalmente a favor, aunque, como todas, tuviera desarreglos y soledades de por medio.

Y lo que me ha impresionado absolutamente son las fotografías sombrías de Isherwood en sus años de madurez, nunca las había visto..

Enhorabuena por la serie

senses and nonsenses ha dit...

me encantan estos posts de amores im-posibles.
se nota el paso del tiempo, no sé si es soledad o escepticismo, pero no pierde nada de su atractivo, lo gana incluso.

lo que más me gusta de A Single Man, la película, es Julianne Moore.

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

Bueno, duraron mucho, y se querían...Me da un poco de pena el escepticismo de Isherwood final, pero tengo la teoría particular, de que acabó probablemente "un poco bajo", un poco con una depre arrastrada, porque yo creo que se esperó también más del hinduísmo, de ese extraño budismo que profesó...y luego los gurúes le timaron un poco, igual eran algo tirillas, no sé. No creo que fuera por Bachardy: No lo sé, pero es posible que no.
Se querían mucho y tuvieron una relación muy larga: No sé si Don tendría muchos amantes, pero también le dejaba escribir y lo respetaba muchísimo...

Petons!