dimecres, d’octubre 20, 2010

Los Guerreros Sambias, idiomas de la masculinidad


Anotación: Esta entrada, debido a su contenido, puede herir algunas sensibilidades

Semen Warriors Of New Guinea
For them, 'gays in the military' is a necessity
by Hank Hyena, published September 16, 1999, in Whoa!

A veces, el choque cultural es inevitable: Un ensayo del antropólogo Gilbert Herdt, editor de "Homosexualidad Ritualizada en Melanesia" y autor de "La cultura sexual de los Sambia", demuestra la existencia de opiniones culturales radicalmente diversas sobre la educación masculina. Los ritos homosexuales son practicados ampliamente por los hombres de las tribus melanesias de Nueva Guinea así como en las islas adyacentes. Los muchachos jóvenes deben "acumular" el semen por varios años, regularmente recibiendo bien por penetración anal, o bien tragándolo mediante las felaciones ejecutadas a los adultos. Esta ancestral conducta nace de la creencia religiosa que contempla el esperma como el conducto esencial de la energía masculina; los muchachos creen que sólo así se transforman en guerreros viriles al injerir grandes cantidades de esperma.

"Si ustedes, muchachos, no beben el semen no crecerá grandes," es lo que una anciano de Sambia dice a iniciados prepubescentes. "ustedes no deben asustarse de comer los penes... que es justamente como la leche del pecho de su madre. Ustedes pueden injerirla todo el tiempo y crecer rápidamente. Un muchacho debe... ser inseminado... Si [ él ] no come el semen, él sigue siendo pequeño y débil."

Entre un 10 y 20 por ciento de todas las tribus en Melanesia -- una región de Oceanía de aproximadamente 3.000 millas de Irian Jaya a Fiji -- ejecutan estas prácticas de forma obligatoria, según Herdt.
Los jóvenes son separados de sus madres entre los 7-14 años, pasando a residir en la "casas de los solteros."
Los Marind-anim del sudoeste Nueva Guinea -- quiénes eran despiadados cazadores de cabezas-- entregan los jóvenes a los a tíos maternos con los que mantienen relaciones anales durante un periodo de seis años. La tribu vecina, los Jacquai, se refieren al adulto activo como "MES-E" (anus-padre) y el niño pasivo como "MES-MOG" (anus-hijo). Los grandes jefes de la tribu Namba de las islas de Nuevas Hébrides tienen numerosos muchachos como amantes; los Keraki de las tierras bajas de Papuan sodomizan a chavales en una ceremonia del "bramido del toro"; y en la gran meseta Kaluli se casa a jóvenes con hombres adultos elegidos por los padres.



Aunque muchos muchachos inicialmente sienten temor ("me sentía muy asustado... los penes eran enormes," recuerda Kalutuo, un Sambiano de las montañas del este) el acoplamiento se produce rápidamente, porque creen que el semen es un elixir para el cazador de hombres. Muchas tribus -- como los Etoro de la meseta de Papua -- creen incluso que los muchachos no producen semen hasta que lo ingieren oral o analmente.
Este mito se ve refrendado, ante los ojos de la tribu, debido a que la eyaculación de los jóvenes no se produce hasta la adolescencia -- por lo cual los actos de sodomía se ejecutan con niños más jóvenes a fin de mantener la tradición.

El "machismo" de los muchachos melanesios con actividad homoeroticas no es único en los anales de la historia. Los soldados espartanos eran carnales camaradas de tienda cuando conquistaron Grecia en la guerra de Peloponeso. Creando la vinculación genital entre la lealtad del campo de batalla y el valor realzado de los compinches. Las legiones Romanas -- dueños del mediterráneos durante 500 años -- era también unas gentes con tendencias pederasticas. Los poemas de Catullus revelan que no miraron a los culos de los muchachos como algo homosexual, sino igual que si se persiguiera a una mujer.


El agresivo, arrogante, guerrero bebedor de esperma melanesio se encuentra bastante cercano a las prácticas de Espartanos y Romanos que de la actual ridícula y obtusa fobia a los gays en el ejercito; el amor físico entre los soldados enrolados en el ejército, sugerirían, lo cual sería un beneficio para la moral general. La lujuria masculina gay se castiga a menudo como una "feminización" en la sociedad occidental, pero los melanesios en los estudios de Herdt se refutarían esto: el propósito único de la homosexualidad en su cultura es crear "un masculinidad feroz del guerrero que sea lo contrario de la feminidad."
Los datos de Nueva Guinea contradicen al fundamentalistas religiosos que mira el deseo del mismo-sexo como vicio decadente de la post-civilización ya que los melanesios están entre la gente más primitiva de la tierra.


"las tribus del guerrero del semen" no obstante tienden a desaparecer, debido a la opresión impuesta ante ellos por los colonos de cristianos llegados de Europa en los últimos 150 años. Las costumbres "homosexuales" desaparecerán probablemente pronto, enterradas bajo las inhibiciones y conocimiento científico promulgados por los misionarios y los burócratas. Seguirá habiendo las observaciones de Herdt, aunque como certificado justificativo de una cultura rara institucionalizada a menudo incestuosa, siempre no-consensual, e impulsado por unas asunciones alimenticias erróneas.



Uno se pregunta, si el modelo melanesio es realmente más extraño que la extensa, y civilizada construcción imaginaria que se agita dentro de la sociedad moderna, como un pájaro encarcelado en una jaula invisible.

Hank Hyena es columnista del Sf Gate y del Sf Metropolitan.

+Información

http://www.kinseyinstitute.org/ccies/pg.php

http://milena.27designs.com/
http://www.filmakers.com/index.php?a=filmDetail&filmID=634

14 comentaris:

Xim ha dit...

Ahora ya conozco mi próximo destino en vacaciones...

pon ha dit...

Juzgar otras culturas tan diferentes según nuestros parámetros, o congraciarse con ellas según los mismos, es tan absurdo como llamar español al pintor de los bisnontes de Altamira......es otro concepto de la vida, la muerte, el sexo, tan distinto que se nos escapa. Lo complicado quizás sea para mucha gente respetar lo que no se ocmprende. De la misma manera que yo no llamaría homosexuales a los romanos ni los griegos(aunque usemos la palabra para que nos sea más entendible y porque tenemos esta manía de etiquetarlo todo), porque también es una forma de "actualizar" parámetros sobre el sexo y las relaciones que en realidad nada tienen que ver con la nuestra.
Imagino que no solo desaparecerán sus costumbre por la presión moralizante de los misioneros, con una gripe o la construcción de una carretera, se esfuman como tal. Su supervivencia es tan frágil como la del medio en el que viven.

Uno ha dit...

Interesantísimo. Por lo demás, Pon ha expresado mi pensamiento al respecto mucho mejor de lo que yo sería capaz.

Vulcano Lover ha dit...

Modelos de comportamiento, culturas, creencias. Unas dominantes y otras dominadas. EL poder es el que gana la partida siempre. Y el poder está siempre de parte de los más perversos, desgraciadamente.

pon ha dit...

Taba pensando, que todo esto de beber semen para ser mejores guerreros me recuerda lo de las tribus que se comen el cerebro del enemigo muerto para obtener sus cualidades......y digo yo, si al fin y al cabo nosotros hacemos lo mismo cuando comulgamos, no nos comemos la sangre y el cuerpo de Cristo??? muy sofisticadamente, eso sí. Pero no nos pilla tan lejos.

Champy ha dit...

Debido a tu primera NOTA, ayer me llevé impresa tu entrada y me la shute en 2046 bien a gusto... no me pareció que pudiera herir a alguien pero bueno.

Somos tan dobles triples y hasta cudraados los humanos, además de metiches e irrespetuosos.

Con que autoridad nos asomramos de costumbres que no nos pertenecen, pero al instante alzamos la voz y la oz si alguien se entromete en las nuestras...

Una diferencia cultural es eso, una diferencia.

Que hoy asquea al buga y al gay, tan estrecho de mente el uno como el otro, si la practica dejó de efectuarse o de reconocerse al menos fue por motivos de salubridad que no de preferencias, si no hubiera VIH todo el que pudiera la seguiría realziando.

Ah! otra cosita.

Yo jamás comulgo.

Lo que mas detesto en esta vida es a La Puta de Babilonia, Gracias a Dios.

Y a ti te adoro.

2046

senses and nonsenses ha dit...

pensaba yo en la creencia africana de limpiarse el SIDA teniendo sexo con una niña vírgen o un bebé.
¿hay creencias objetivamente erróneas?
¡vaya dilema! porque por lo demás es una sociedad tan extraña como la del modelo occidental. cuestión de usos y costumbres, y de (pre)juicios y puntos de vista.
qué bien lo ha explicado Pon.

un abrazo.

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

Oyyy qué guarrada, ¿Y porqué no les dan batido de Coco o Cola-Cao?:-)
Ahora en serio, nen, bueno, son costumbres ancestrales...Objetiva o biológicamente, ingerir lo que ingieren no es tan descabellado, ya que es rico en sales minerales, etc. Lo único que claro, es una costumbre ancestral anterior a la aparición del Vih, y alomejor lo que parecía tan sano hace siglos, igual ya no lo es tanto. También parece que el virus pasó al ser humano, porque mucha gente hizo sexo con monos, era una costumbre ó una creencia...Hombre, son civilizaciones que condones como que no les reparten, y claro, decirle a un mono que se lo ponga, lo veo también complicado...
El caso es que había oído hablar sobre ésta práctica, sobre todo convendría aclarar si es tan saludable o no, tampoco impedir que la hagan, y en todo caso que el primer mundo mande algún equipo médico, por si algún guerrero mayor no tuviera bien el Cacaolat, no sé. Si médicamente no es aconsejable, lo que habría que hacer es proteger a esas tribus, porque igual desaparecen si hacen eso, es complicado...

Petons!

tecla ha dit...

Cuanto mundo para vivir P. Jota.
Tu entrada no me ha parecido hiriente en absoluto. Más bien todo lo contrario. Muy ilustrativa. todas las culturas son interesantes.
Mmmmmmm ¿Se ponían grandes y fuertes en realidad?
¿Tiene el semen enriquecedoras propiedades?
¿Servirá para hacerse una mascarilla de belleza o algo así?
O para conseguir células madre....
Este mundo......

MM de planetamurciano ha dit...

Espero al menos ke pa practicar la penetración anal, los titos se kiten el taparrabos-escoba, porke sino...
Aparte de la frivolidad, la antropología enseña tanto, ke seguramente por eso es una gran desconocida en los planes de estudios.

Xavier ha dit...

Tot el que sigui obligat no m’agrada i menys si es tracta del respecte a la persona (i menys en el cas de menors) i en temes de sexualitat encara menys
Son costums ancestrals que es pot o no estar al seu favor, i que respecto, però el que si se, es que mai deixaria que ningun violes a un/a fill meu encara que fos per un germà meu. La sexualitat s’ha de descobrir per un mateix i a partir d’aquí tot es respectable.
Amb aquesta sal vetat, aquesta entrada es “genial”.
Una abrasada nen.

Justo ha dit...

Me ha llamado mucho la atención, nunca había oído de esta tribu.. si es que está todo inventado.

También coincido con lo de Pon; es como cuando ahora se dice, por poner un ejemplo, "Shakespeare era gay".. ¿gay? Pero si eso es una construcción cultural de hace apenas unas décadas..

En cualquier caso, un placer como siempre conocer nuevas cosas de tu mano.

Pilar ha dit...

E$fectivamente, hace algún tiempo escribía sobre esto en mi blog, cómo las prácticas más masculinizantes se revierten en muchos casos de homosexualidad fuera de la moral que la condena como deviación. Los géneros, lo digo muy a menudo, son una construcción útil a los agrupamientos sociales y en manos de las ideologías religiosas. Si fuéramos libres, los ancestros nos saldrían menos "puros" de lo que pensamos. Por otra parte ¿quién dice que estas no son también otras leyes? Complicados somos los humanos...

Antonio M. Fuentes ha dit...

«Pon» ha dado en el clavo:
Efectivamente, comer el cuerpo y la sangre de Cristo era una forma simbólica (y real en algunas sectas cristianas hace dos mil años) de comer el semen, pues la epístola a los Gálatas declara explícitamente que Cristo era el esperma o semen: Y a tu esperma, que es Cristo (Καὶ τῷ σπέρματί σου, ὅς ἐστιν χριστός. Et semini tuo, qui est Christus. Gál 3.16). Y cuando el evangelio de Juan dice que Jesús es el pan «DE LA VIDA» (Jn 6.35), no estaba diciendo que en las pañaderías cristianas se amasaba a Cristo (en todo caso estarían haciendo chorizos y morcillas con su carne y su sangre, y no panes). Era una forma mística y mítica de decir que el ficticio Jesús era el Semen (en él estaba la vida, Jn 1.4), pues el pan es simbólicamente semen, ya que la harina se obtiene del semen o simiente o semilla del trigo. ASí que comiendo el Semen, comemos literalmente el Hijo de Dios.