dimecres, de setembre 23, 2009

Reivindicando a Jacinto Benavente


"El Teatro goza hoy de la más amplia libertad; puede decirnos cómo somos y cómo deberíamos ser. El espectador es la única autoridad que puede oponerse a las libertades del autor"

(Benavente, "La moral en el teatro")

Jacinto Benavente (1866-1954), por desgracia nuestro premio Nobel desde hace años que no goza del privilegio de que sus obras se vean representadas en nuestros escenarios, algo bastante injusto ya que su presencia en nuestra escena es capital, y aún más si tenemos en cuenta cuales son los argumentos con que algunos tienden a descalificarlo, basados en que es un teatro que murió con su época. Tal vez convendría comenzar a revisionarlo, ya que su obra es de las primeras en tratar el tema de la homosexualidad, si bien de una forma tangencial y que no incomodara al público, pero sin embargo hemos de tener en cuenta la época y el hecho de que Jacinto Benavente llegó hasta donde la situación social lo permitía. Inclusive, en aquellos años llegó a ser comparado con Oscar Wilde, aunque añadiéndole la coletilla de que "en el mal sentido de la palabra".

Su obra podría ser definida como el "Teatro en el armario", a semejanza de la obra de Tennessee Williams, en el que el tratamiento psicológico de la mujer ocupa la centralidad de la obra, así obras como "Señora ama", "La malquerida" o "Rosas de otoño" destacan por esas mujeres pacientes y resignadas ante los abusos y desmanes de sus hombres. Resulta destacable el hecho de que Rafael Cansinos-Asséns en su obra "La novela de un literato" introduce un comentario sobre la dificultad de escribir sobre las mujeres, cosa en la que Benavente había tenido mucho éxito, a lo que la escritora Colombine contesta "Es que para conocer a la mujer hay que ser algo mujer".

Jacinto Benavente posando para Sorolla

Remarcable resulta en la obra de Benavente su obra epistolar "Cartas de mujeres". No obstante también cultivaría la crítica social en obras como "El nido ajeno" o "Gente de importancia" que constituyen un enfrentamiento a la obra de Echegaray.

Retrato de Jacinto Benavente (Sorolla)

En medio de un mundo dominado por lo que se ha dado en llamar "comedia blanca, sentimental, anodina" el producto escénico más consumido por la burguesía en aquellos años, Benavente estrenará en 1933 en el aristocrático teatro Beatriz, " El rival de su mujer", que no será la única en la que se toque el tema de la homosexualidad, ya que también aparecerá en "De muy buena familia" y "La sonrisa de la Gioconda"

"El rival de su mujer", la acción gira en torno a una relación entre dos hombres, una relación más homoerótica que amistosa, una relación que escénicamente se soluciona mediante un discurso de murmuraciones, maledicencias y medias palabras, dosificado de signos que apuntaban a una intimidad que sobrepasaba la pura amistad. En esta obra de 1933. El telón se levanta dando paso a una situación típica de comedia de salón: Silda, dama de la alta burguesía madrileña, busca despertar el interés de su marido, Jaime, dándole celos, ya que le nota distante desde hace tiempo. Entra en escena Eduardo, galán joven quien encuentra en Silda a una mujer predispuesta a aceptar sus atenciones. Tras conocerse se vuelven inseparables, para la caprichosa dama, "era más que coquetería, más que un capricho: era una gran pasión" hasta que un día el galán conoce al marido de la que piensa será su nueva amante. A partir de ese momento, Eduardo se aleja de Silda y pasa a ser el mejor amigo de Jaime, marido de Silda. Ofendida, sintiéndose en ridículo, Silda comienza a creer lo que ya comienza a murmurar todo el mundo: "que la amistad ha podido más que el amor. Un marido que es el rival de su mujer". Como ejemplo aquí tenemos dos fragmentos de la obra, uno es un esclarecedor diálogo entre Silda y su marido Jaime:

Silda. [...] ¿Tú no crees que yo te quiero?

Jaime. ¿Por qué no he de creerlo? ¿Por qué no has de quererme?

Silda. No; así con esa seguridad, no; porque lo que no se aprecia no se teme; si te importara mi cariño temerías perderlo, haberlo perdido.

Jaime. ¿Entonces prefieres que dude de ti?

Silda. Sí, lo prefiero [...].

Jaime. [...] Para las mujeres la amistad entre hombres es siempre como una ofensa a vuestra soberanía. Algo mejor andaba el mundo y andaban los hombres cuándo la amistad tenía más importancia que el amor; aparte de lo que creen muchos imbéciles, la preponderancia del amor sobre la amistad en los hombres no es una señal de virilidad, sino de afeminamiento; no hay nada más afeminado que el hombre faldero, el hombre de mujeres acaba por ser tan femenino como ellas. El doctor Marañón ha juzgado muy bien a don Juan Tenorio.

Silda. Eso prueba que don Juan Tenorio sabía cómo enamorar a las mujeres: [...] para enamorar a las mujeres hay que hacerse un poco mujer.

Y este otro es la explicación de Eduardo al origen de la amistad que comparte con Jaime que parece beber en las ideas de "El banquete" de Platón en el que

Eduardo.--[...] ¿No sabemos todos que la amistad fue siempre antes que el amor?... Y ¿no es acaso el mejor recuerdo de nuestra vida la primera amistad ingenua, pudorosa, asexual todavía, pero ya equívoca? Después, es la vida; más que la vida es la sociedad, con sus prejuicios, vertidos en leyes por conveniencia social ... Es la mujer que se entra por nuestra vida y se enseñorea de ella; sólo los débiles, o los muy fuertes, sucumben a la inclinación primera...

"De muy buena familia" incidirá en los aspectos sociales de la homosexualidad mediante un joven que se relaciona con homosexuales, lo cual traerá la desgracia a la familia al verse envuelto en un asesinato.

"La sonrisa de la Gioconda" es un breve esbozo, en el que se sugiere que la fascinación que emana del cuadro proviene del homoerotísmo que motivó su ejecución.

Pero será en su obra no dramática donde mayor visibilidad alcanzará el componente homosexual, sobretodo en su relato "Ganímedes " y en sus sonetos.

20 comentaris:

Eduardo ha dit...

Pues muy justa reivindicación de nuestro primer premio nobel de literatura. Aunque el tiempo le ha hecho daño, se le habría de recordar. Si España tuviese DE VERDAD memoria historica...

Xim ha dit...

reivindicar.
(Del lat. res, rei, cosa, interés, hacienda, y vindicāre, reclamar).
1. tr. Reclamar algo a lo que se cree tener derecho.
2. tr. Argumentar en favor de algo o de alguien. Reivindicó la sencillez en el arte.
3. tr. Reclamar para sí la autoría de una acción.
4. tr. Der. Reclamar o recuperar alguien lo que por razón de dominio, cuasi dominio u otro motivo le pertenece.

¿REHIVINDICANDO? ¿con "h" intercalada? ¿por algún motivo en particular o misterio?...

SaLu2

Xim

Luz de Gas RadioBlog ha dit...

Grande el señor Benavente y merecidísimo homenaje, otro de los olvidados no solo de la escena, también de la vida cultural española

Besos

Joaquinitopez ha dit...

Tres puntos: el olvido de D. Jacinto tiene mucho que ver con su actitud en guerra y posguerra, como el de los grandes poetas de la copla. Pero también con el enorme cambio/decadencia del teatro español.
Segundo punto: la cultura es instintivamente la primera víctima del españolito
Tercero: gracias por las recomendaciones literarias. Seguí tu consejo con respecto Juanita Narboni y fue una experiencia maravillosa, así que tomo nota para leer estos textos.
Un abrazo

senses or nonsenses ha dit...

...pues tpc sabía nada de don jacinto, oye.

a mí tb me está esperando juanita narboni.

un abrazo.

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

He visto alguna obra, pero muy poquito, y es verdad que ciertamente está bastante olvidado, lo cual también ocurre con algunos grandes genios internacionales, porque tampoco se representa demasiado a Ibsen, por ejemplo, se hace mucho teatro contemporáneo, o hay una moda de revisitar a los clásicos (por ejemplo a Shakespeare), desde hoy en día, vistiendo a todos los actores con cuero, lycra y medias...es un poco lo que hay. Igual es que hay demasiada gente yéndo de moderna, la verdad que no lo sé.
Me ha soprendido el esfuerzo y la primicia de ese lado "desconocido" de Benavente, la verdad es que me he quedado...Muy, muy interesante, como todas tus entradas y enfoques de temas casi desconocidos.
Vaig tornar, poc a poc:-)
Petonets.

erva_cidreira ha dit...

IV

Sin forma te soñé y así te adoro
¡espíritu inmortal del mío hermano!
Ha tanto tiempo que te espero en vano.
¡Sueño de una ilusión que ansioso imploro!

Por fuera río, mas por dentro lloro,
que huyo el consuelo del amor liviano
y es mi alma para todos un arcano
que guarda para ti rico tesoro.

De ti espero alegrías no gozadas,
y guardo para ti las que he soñado.
Para ti mis tristezas no contadas;

¡mas ven pronto, que tanto te he esperado,
que si el pecho no alivian confiadas,
encontrarás mi pecho destrozado!

Jacinto Benavente

Tres_Leches ha dit...

UN IDOLO

¡Bella forma gentil, idolatrada;
no animes de tu cuerpo la escultura
con el fuego de un alma enamorada!
une la frialdad a la tesura
¡Forma ideal, de lo ideal pagano!
pues que la forma es sólo tu hermosura,
y no es divino en ti sino lo humano.
Mi alma, que a los sentidos se avasalla,
a ti se rinde con delirio insano;
y este amor desbordado que en mí estalla,
vivirá de sí mismo y tu belleza.
No muestres, pues, de tu alma la bajeza;
yo amaré por los dos. Tú, besa y calla.

Jacinto Benavente / España

fritzio ha dit...

Pues a ver (cuando se pueda) y leer a Benavente. Yo, por el momento estoy estacionado en Lorca y Mariana Pineda, por razones de grupo de lectura. En cuanto pueda. Por lo que toca al tema de interés, gracias, por lo que he encontrado en tu blog. Veo ahora, que el grito de la sangre llama mi atención. Entonces...

fritzio ha dit...

Pues a ver (cuando se pueda) y leer a Benavente. Yo, por el momento estoy estacionado en Lorca y Mariana Pineda, por razones de grupo de lectura. En cuanto pueda. Por lo que toca al tema de interés, gracias, por lo que he encontrado en tu blog. Veo ahora, que el grito de la sangre llama mi atención. Entonces...

fritzio ha dit...

Pues a ver (cuando se pueda) y leer a Benavente. Yo, por el momento estoy estacionado en Lorca y Mariana Pineda, por razones de grupo de lectura. En cuanto pueda. Por lo que toca al tema de interés, gracias, por lo que he encontrado en tu blog. Veo ahora, que el grito de la sangre llama mi atención. Entonces...

Justo ha dit...

Somos unos descastados, y la cultura nos importa un pimiento -en general-. De Benavente no había oído más que descalificaciones, por lo que te agradezco mucho la información que nos aportas.

Hay otro premio Nobel nuestro que sí conozco bien, y que tampoco está reivindicado como debiera: Vicente Aleixandre -aunque cada vez lo está más-.

Champy ha dit...

Disculpa mi ignorancia amigo, en una de esas y hasta te doy gusto.

Nuestra Máxima Diva del Cine Mexicano, Dolores del Río, filmó en 1948 si mal no recuerdo La Malquerida, bajo las ordenes del Indio Fernandez...Tratará de la misma obra que citas?
La Malquerida es Ramona, una bella rica dura y madura hacendada que tiene una hija joven, casi tan bella como la madre, de nombre Acacia.... en la hacienda son ayudadas y socorridas por supuesto por un guapo hombre gallardo y muy varonil caporal, objeto de toda perversión en Ramona, quien cae tontamente (si, el amor es tonto..) del caporal, quien a su vez enamora a la hija......y se desata un verdadero desmadre que pa'que te cuento....

Nuestra Lolita hace de las suyas en este título....

Será la misma?

2046

Xavier ha dit...

Interesantisim.
Renoi que pencaire que estas fet.

Una abrasada.

Vulcano Lover ha dit...

El otro día, curiosamente, mientras estaba en el Prado en la expo de Sorolla y me encontraba con el retrato que pones aquí, pensé que para ser un premio nobel lo tenemos bastante olvidado, por mi el primero, la verdad. Bien está que se le hagan recordatorios como éste.
:-)

Uno ha dit...

En este pais somos muy cainitas.
Conozco solo La malquerida y Señora ama.Y recuerdo haber empezado a leer Los intereses creados. Creo que Pepa Doncel la peli con Aurora Bautista también estaba basada en una novela suya, ¿no?
Y sabía de su homosexualidad pero no sabía que hubiera tocado ese tema en su obra.
Una de las muchas anécdotas que contaban sobre la madre de Estrellita Castro, que tenía fama de ser muy bruta, tiene que ver con eso. Parece ser que coincidieron en un acto social y la buena señora le dijo:
-Don Jacinto, yo tengo un hijo que es como usted.
-¿Es escritor?
-No, maricón.

Mery ha dit...

Doy fe de la sensibilidad de Benavente hacia el sentir de las féminas, pues leí hace años la obra que citas, "Cartas de mujeres".
Creo que a este autor, como a otros muchos, habría que releerlos con esta nueva mentalidad del siglo XXI. La sociedad cambia y d.Jacinto tendría un abanico de fondo y forma en sus obras que nos sorprendería.
Claro que ahora se lleva mas leer Millenium. ¡AY!

Un abrazo

Pilar ha dit...

Interesante lo que planteas, fueron los años setenta los que necesitaron un teatro más comprometido con la realidad social, y fueron todas las tendencias europeas, Brecht, Ionesco... ya sabemos, los que ofrecieron modelos verdaderamente interesantes para aquel final de siglo. Sinceramente entiendo la reivindicación pero también el abandono. Quizás sea el momento de darle un repaso. Cualquier serie televisiva al uso le debe mucho.

Besicos

pon ha dit...

Me aburre bastante, Don Jacinto.

Leopold ha dit...

Sus poemas no son lo mejor que se ha escrito en lengua castellana, pero siempre me ha divertido los adjetivos utilizados por criticos abecederos o sesudos académicos para calificarlos.
Creo era en la introduccion a los Intereses Creados de la Ed. Castalia en la que Lázaro Carreter para no decir o nombrar la palabra homosexual, utilizaba términos como "decadente" o "uranista", tal vez fue de los mas atrevido en aquellos lejanos y oscuros años.