divendres, de juliol 17, 2009

Dorothea Lange

Trece millones de parados llenan las ciudades a comienzos de la década de 1930, 1934

Dorothea Lange es una referencia fundamental en el fotoperiodismo documental cuyo estilo, fuerza y profundidad se puede ver en su fotografía más icónica "Migrant Mother", realizada en el año 1936. La mujer de la foto se llama Florence Thompson y cuando la retrataron tenía 32 años y subsistían, tanto ella como sus hijos, a base de vegetales fríos y de pájaros que cazaban los niños.

Granjeros de Arkansas desahuciados, Bakersfield, California, 1935

Dorothea Lange nació en New Jersey en 1895 y murió en 1965. En sus comienzos profesionales tuvo un estudio fotográfico donde realizaba retratos hasta que el crack del 29 cambiará su trayectoria. A partir de ese momento empieza su etapa más fecunda como cronista documental de los años de la Gran Depresión.
Entre 1935 y 1940, junto con otro gran fotógrafo documental, Walker Evans, comienza a colaborar en proyectos de la oficina de Administración de Seguridad Agraria, un programa de ayuda a agricultores arruinados durante estos duros años.


Imperial Valley, California. Un anciano trabajador mexicano diciendo "He trabajado toda mi vida y lo único que me queda es un cuerpo maltrecho", junio de 1935

Será a partir de estos trabajos cuando se convertirá en una de las periodistas más destacadas del fotoperiodismo mundial. Fotografió a centenares de personas, jornaleros sin hogar, granjeros sin tierras, individuos famélicos, niños desfallecidos. Estos reportajes los realizó por orden estricta de la Administración de Roosevelt que apostaba por mostrar la situación de máxima pobreza de millones de personas a causa de la depresión, intentando con ello que el país se volviera más solidario y conociera las consecuencias terribles de la Gran Depresión. Su obra es la visualización de la obra "Las Uvas de la Ira" de John Steinbeck.

Migrant Mother, Florence Thompson, Recolectores de guisantes en la indigencia, Nipomo, California, 1936

"Vi y me acerqué a la famélica y desesperada madre como atraída por un imán. No recuerdo cómo expliqué mi presencia o mi cámara a ella, pero recuerdo que ella no me hizo preguntas. No le pedí su nombre o su historia. Ella me dijo su edad, que tenía 32 años. Me dijo que habían vivido de vegetales fríos de los alrededores y pájaros que los niños mataban. Acababa de vender las llantas de su coche para comprar alimentos. Ahí estaba sentada reposando en la tienda con sus niños abrazados a ella y parecía saber que mi fotografía podría ayudarla y entonces me ayudó. Había una cierta equidad en esto."

Dorothea Lange

Niños del Delta del Mississippi, 1936

Los hijos de un fabricante de aguarrás, cerca de Cordele, Alabama. El padre gana un dólar al día, julio de 1936

Escena en "Skid Row", calle Howard. San Francisco, California, 1937


Delta del Yazoo, Mississippi, 1938

Madre con sus hijos ,Tulelake, Siskiyou County, California (Dorothea Lange, FSA), 1939


"En esta época del año, cuando llega el tiempo de la cosecha a los inmensos campos de California —las uvas hinchadas, las ciruelas, las manzanas, las lechugas y ese algodón que tan rápido madura—, nuestras carreteras se convierten en un hervidero de temporeros itinerantes, esa masa informe de braceros nómadas golpeados por la pobreza a los que el hambre y el miedo al hambre empujan de campo en campo, de cosecha en cosecha, de un extremo a otro de California, hasta Oregón y algunas regiones del estado de Washington. Pero es California el estado que recibe y necesita a más de estos nuevos vagabundos. El propósito de esta serie de artículos es el de presentar un breve estudio de estos vagabundos. Por el estado vagan al menos ciento cincuenta mil emigrantes sin hogar, un ejército lo suficientemente numeroso como para que todos los habitantes de California se interesen por él."

Extracto del Primer Capítulo de "Los Vagabundos de la Cosecha" John Steinbeck




Ver También:
des dels meus ulls....: Dorothea Lange

+ Información

http://espacinsular.org/spip.php?article4080
http://content.cdlib.org/ark:/13030/ft3f59n5wt/
http://lcweb2.loc.gov/cgi-bin/query

13 comentaris:

Xavier ha dit...

Testimoniar amb una imatge fixa el moment just, mostrar i fer sentir part dels sentiments que viu el retratat, no es gen senzill.
La mare de Tulelake, Siskiyou County ens transmet la controlada desesperació d’un ser que pateix. Florence Thompson la serena bellesa d’una dona jove, envellida prematurament per el dolor de la gana, la d’ella i la dels fills, esperant que no els hi falti l’aire per poder malviure un dia mes.
Las fotografías de Dorothea Lange son testimoni impagable de la misèria general del mon.
Altre cop, gracies

Madame X ha dit...

Dorothea Lange tenía un estilo peculiarmente sensible al retratar la marginación. Sus imágenes siempre me llegaron muy profundamente. Una de mis fotografías favoritas de esta autora es aquella en la que sólo se ven las piernas de una mujer con unas medias raídas y remendadas a duras penas y unos zapatos viejos. En total contraste con ese glamour que representaba la América dorada de aquella misma época y que se extendía por el mundo a través de sus estrellas de cine, todas emperifolladas y con medias de seda, ajenas a la miseria de la clase trabajadora.

Un beso.

Justo ha dit...

Me vas a permitir un poco de humor negro, pero algo bueno hay que sacar de la crisis actual, y es que los fotógrafos documentalistas se pueden poner las botas... aunque en realidad la miseria y la hambruna nunca han dejado de pasearse por el planeta.

No, en serio, son muy importantes esas imágenes, porque pareciera que todo aquello nunca existió, ya que, como dice Madame, recordamos casi exclusivamente el glamour que nos llegaba desde Hollywood.

Un abrazo

ixilik ha dit...

Es duro, pero cuando ves a blanquitos como tu en la miseria, o en la guerra, aparece que los fotografos, encuentran la diana donde nos duele más.

Joao Baptista ha dit...

A pobreza um dos maiores flagelos do nosso tempo

tecla ha dit...

Siempre me conmueves P. Jota.
Y no es para menos.
Para nada soy docta en la fotografía, a pesar de ser una apasionada de ella, por lo que tus entradas son como darle de beber al sediento.
Estoy encantada contigo.

Champy ha dit...

Duele no?

A mi me duele, me lastima.

Oye me da sentimiento que IXILIK te conosca y yo no.

Si ya se, regañame ni modo!

2046

News Blog ha dit...

Nice Post
Gay

senses or nonsenses ha dit...

creo que ya te lo dije: estás haciendo un recorrido apasionante por los clásicos norteamericanos.
como Evans, ella tenía un don especial para los retratos, ...historias impresionantes de la américa profunda.
es Las uvas de la ira completamente: me ha gustado esa definición de su obra.

un abrazo.

pon ha dit...

Si, Las uvas de la ira está en cada foto y viceversa. Siempre tengo la sensación, viendo fotos así, de que estoy viendo la miseria desde los albores de la Humanidad. De que desde los principios, todos los desheredados, los inmigrantes, los desplazados, los exiliados, los perdedores tienes el mismo aspecto, ese aspecto gris y sobre todo derrotado, sin tiempo. Somos previsibles hasta en lo peor.

Jose ha dit...

Magnifico post, en lo gráfico y en lo literario Pejota, uno de los mejores de los que he leido en tu blog.

Un saludo y feliz semana.

El Deme ha dit...

Maravillosa fotógrafa. Ahora mismo se pueden ver en Madrid unas 140 fotos suyas en el Museo Colecciones ICO (Zorrilla,3), hasta el 26 de Julio. Impresionante exposición, no os la perdais.

ARD C ha dit...

Un excelete Post, como siempre.
Las fotos son impresionantes, sin artificio, solo la realidad, una realidad desesperante.
Gracias.