miércoles, febrero 10, 2010

"Conducta impropia" de Néstor Almendros y Orlando Jiménez Leal


"El énfasis puesto en el tema de la persecución de los homosexuales en nuestra película, puede servir, por lo absurda y gratuita, como metéfora de la supresión general de las libertades cívicas en Cuba"

Nestor Almendros

Conducta Impropia

Dirección: Néstor Almendros (Barcelona, 1930-Nueva York, 1992), Orlando Jiménez Leal (La Habana, 1941)

Año de producción: 1983



"Conducta impropia" es un valiente documental sobre la persecución de los gays bajo el régimen cubano de Fidel Castro. En este documental se alternan entrevistas con diferentes imágenes, algunas de archivo en blanco y negro o color, y otras de la actualidad en las calles de La Habana o de otras ciudades como Nueva York donde residen los exiliados, contraponiendo “La historia oficial” con la historia que nos narran los represaliados.

Néstor Almendros en el "Castro Theatre", San Francisco
Foto: Lalo Borja, 1984

Uno de los documentos más impactantes que sobre la represión de la intelectualidad y los homosexuales cubanos bajo el régimen castrista.

Ficha Técnica

Título original: Mauvaise conduite
Dirección y guión: Néstor Almendros, Orlando Jiménez Leal
País de Producción: Francia
Año: 1983
Duración: 105 min.
Producción: Antenne-2, Les Films du Losange
Productor: Jorge Pupo
Productores ejecutivos: Michel Thoulouze, Margaret Menegoz, Barbet Schroeder.
Director de producción: Louis Argueta.
Montaje: Michel Pion.
Ayudantes de montaje: Allain Torteroix, Wilfrid Sempé.
Operador de cámara: Dominique Merlin. Ayudantes de realización: Luis Blat, Jean Louis Hym.
Documentación e investigación: Carlos Ripoll.
Voces de los narradores: Michel Dumoulin (versión francesa), Jeofrey Lawrence Corey (versión inglesa), José Miguel Ullán (versión española).
Entrevistas ante la cámara de: Reinaldo Arenas, Guillermo Cabrera Infante, Caracol, Fidel Castro, Carlos Franqui, Martha Frayde, Juan Goytisolo, Hernero Padilla, Susan Sontag, Ana María Simo, René Ariza, Armando Valladares, Gilberto Ruiz, Jorge Ronet, Juan Abreu y otros.
Formato Rodado: Rodado en París, Nueva York, Miami, Londres, Roma y Madrid. Película de 16 m. inchada a 35 mm, Eastmancolor 5247 y 5294. Laboratorios: Telcipro, París. Cámara Coutant-Éclair. Objetivos Angenieux, Zoom 12-120.

Fuente del Vídeo: GoogleVideo.

Premios: Gran Premio del XII Festival Internacional de los Derechos Humanos de Estrasburgo, 1984.

lunes, febrero 08, 2010

Mentes preclaras


De pie (de izquierda a derecha): Jacques Lacan, Cecile Eluard, Pierre Reverdy, Louise Leiris, Pablo Picasso, Fanie de Campan, Valentine Hugo, Simone de Beauvoir, Brassaï
Sentados: Jean-Paul Sartre, Albert Camus, Michel Leiris, Jean Abier

Foto: Brassaï

domingo, febrero 07, 2010

"No volveré a ser joven" Miguel Poveda



No volveré a ser joven

Que la vida iba en serio
uno lo empieza a comprender más tarde
-como todos los jóvenes, yo vine
a llevarme la vida por delante.

Dejar huella quería
y marcharme entre aplausos
-envejecer, morir, eran tan sólo
las dimensiones del teatro.

Pero ha pasado el tiempo
y la verdad desagradable asoma:
envejecer, morir,
es el único argumento de la obra.

Jaime Gil de Biedma "Poemas póstumos" 1968

viernes, febrero 05, 2010

Yolanda Andrade, pasión mexicana


Yolanda Andrade, nacida el 22 de mayo de 1950 en Villahermosa, estado de Tabasco. Desde pequeña descubrió su gusto por la fotografía. Entre 1976 y 1977 asiste al Visual Studies Workshop en Rochester, New York. Luego, a partir de 1977, comienza a desempeñarse como fotógrafa de fijas en producciones cinematográficas mexicanas, fotógrafa independiente para diversas publicaciones periódicas y fotógrafa para la Editorial Provenemex.


Entre 1991 y 1994 trabaja para el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes y a partir de 1992 se inicia como maestra de fotografía en la Escuela de Fotografía Nacho López. Imparte talleres sobre fotografía documental y de la calle en el Centro de la Imagen y el Tec de Monterrey en la ciudad de México, y es invitada por el Consejo Nacional para la Cultura y las Artes a desarrollar esos mismos talleres en diversas ciudades de la República Mexicana.





Desde 1988 participa en diversas mesas redondas y como conferencista en la Society for Photographic Education, el International Center of Photography, el California Museum of Photography y la Universidad de Texas en Austin, en los Estados Unidos de Norteamérica. En la ciudad de México participa en diversas mesas redondas conferencias sobre fotografía. Desde 1978 ha presentado 23 exposiciones individuales y 122 colectivas en México, Estados Unidos de Norteamérica, Canadá y Europa, y su trabajo se encuentra representado en diversas colecciones de museos y coleccionistas privados de todo el mundo.

Algunas de sus exposiciones más destacadas han sido publicadas en libros, Los velos transparentes, las transparencias veladas (1988), Pasión mexicana (2002) y Melodrama barroco (2007).






El objetivo de la cámara de Yolanda Andrade es el paisaje urbano, capturando mediante la lente el palpitar de la metrópolis de México D.F.






"Mi propósito ha sido presentar, desde una perspectiva personal, diversos aspectos de la cultura mexicana: la imagen de la muerte, las procesiones religiosas, los acontecimientos políticos y sociales, el teatro callejero, la cultura popular, la identidad sexual y la lucha contra el sida. La suma de estos temas refleja también una autobiografía visual y una búsqueda que, a la manera de un proceso alquímico, me lleve a desarrollar una mirada andrógina."

Yolanda Andrade



+ Información

http://www.antropologiavisual.com.mx
http://fundacionpedromeyer.com

miércoles, febrero 03, 2010

El boulevard de los sueños rotos


El 30 de setiembre de 2005, se cumplieron 50 años de la muerte de James Dean, ese día todo el pueblo de Fairmount, Indiana, se reunió en torno a su tumba, una lápida de mármol rosa que es una réplica exacta de la original robada en 1983, y de la copia, robada en 1998. "James Dean: 1931-1955", es lo único que se lee en esta lápida como única referencia al mito que enorgullece a Fairmount. Y es que para ser recordado, no hace falta nada más que la referencia a su muerte, una muerte que se produjo antes de cumplir los 25 años. Convirtiéndose en el primer joven del cine que hizo de joven, convirtiéndose en símbolo, icono y representante de toda una generación de chicos. Adolescentes de la década del 50, despeinados y cabizbajos, taciturnos y rebeldes frente a la autoridad de unos padres tan grandilocuentes como descolocados por la posguerra.

James Dean, fotografiado por Roy Schatt

Su carácter de icono pronto sería motivo de estudio. El filósofo y político francés Edgar Morin diría que a partir de Dean "la adolescencia llegó a ser consciente de sí misma como grupo particular de edad, oponiéndose a otros grupos de edad y definiendo su propio espacio imaginario y espacios culturales".



James Dean, fotografiado por Roy Schatt

Pero, ¿Cómo era el chico que ha quedado oculto por el mito ? según parece era una persona inquieta, poco paciente, acomplejado por su miopía y por su estatura (un metro setenta y uno) la cual consideraba baja, que fascinaba por igual a hombres y mujeres con su desapego por las formas, vestido con suéters remendados y vaqueros desteñidos y gastados, algo hoy en día muy normal, pero para nada convencional en aquella época, y poseedor de unos ojos increíblemente azules.


James Dean, fotografiado por Roy Schatt

Con una carrera cinematográfica de apenas 16 meses y tan sólo tres películas filmadas para la Warner Bros, ( de las que él sólo llegó a ver una: Al este del Edén) pasó por la vida como una estrella fugaz, pero dejando una huella imborrable e imperecedera. Tal vez motivado por su prematura muerte.


Vivió gozando de todo aquello que la vida le ofrecía, a fondo, sin ningún temor; algunos dirán que de forma temeraria, pero para poner límites ya estaban los productores de Hollywood, que le prohibieron, por contrato, participar en carreras de automóviles mientras duraran las filmaciones, debido a su amor por la velocidad. Lo cual no impidió que aquél fatídico 30 de setiembre de 1955, terminado el rodaje de "Gigante", se dirigiera a correr en las pistas de Salinas, donde encontró la muerte en un cruce de caminos, a bordo de su flamante "The little bastard", un Porsche 550 Spyder rojo.




James Byron Dean, en realidad no era de Fairmount. Era el hijo unico de una familia de clase media de Marion, Indiana, hijo de Mildred Winslow y Winton Dean, a los cinco años se traslada con su familia a Los Ángeles, hasta que un cáncer fulminante acaba con la vida de su madre, convirtiendo a Jimmy en un huérfano de 8 años. Su padre, Winton Dean, lo envió a Fairmount al cuidado de sus tíos Marcus y Ortense Winslow, mientras él permanecía en California para no perder su puesto de mecánico dental en el Hospital de Santa Mónica.


Criado entre tíos, primos y abuelos en el Medio Oeste, Jimmy fue uno más del montón. Estudiaba poco, fumaba a escondidas y lo que más le gustaba era participar en las obras del colegio. Cuando terminó la secundaria se trasladó a California para iniciar sus estudios de Derecho intentando complacer a su padre, un intento vano. Con sus gafas de culo de botella, tremendamente tímido casi huraño, pendenciero y torpe con las chicas, sólo destacará en las obras de teatro, llegando a conseguir su primer trabajo como actor en un comercial de Coca-Cola, por el que le pagaron un puñado de dólares y el almuerzo.

James Dean, Fairmont, Indiana, en la granja de sus tíos, fotografiado por Dennis Stock

Era 1952 y Jimmy fue extra en la comedia de Jerry Lewis "¡Vaya par de Marinos!" (Sailor Beware), en una película de guerra de Samuel Fuller (Bayoneta calada) y en un musical de Douglas Sirk (Has Anybody Seen My Gal?). Nada hacía presagiar lo que vendría a continuación y que haría que tenga una máscara de oro con su cara, junto a las del poeta Keats y Beethoven, en el Salón de Honor de la Universidad de California.

Estudiará arte dramático en California con James Whitmore, en 1950 se trasladó a Nueva York donde conocerá a Elia Kazan y a Marlon Brando, que se reunían en el Actors Studio en torno a la figura de Lee Strasberg. Pero para llegar ahí hizo de todo: condujo un camión frigorífico, trabajó en un remolcador y hasta fue grumete de un yate.


En 1954 consiguió la oportunidad de actuar en Broadway, bajo la dirección de Daniel Mann, en las obras "See the Jaguar" y "El Inmoralista", de André Gide, que le valió el Premio Revelación del Año y le llevaría a conseguir una entrevista con los hermanos Warner en un momento en que la industria del cine necesitaba desesperadamente una estrella, porque la competencia con la televisión era feroz.

Con una personalidad inestable, promiscuo, calculador, maníacodepresivo y consumidor de drogas en un mundo en que todo esto era más que habitual, James, afirman que hacía lo posible por escandalizar, que escondía su dinero en un colchón, que se olvidaba de asistir a los ensayos y no estudiaba los diálogos. Muchos periodistas que intentaron entrevistarlo se sorprendieron frente a un muchacho que a veces no respondía más que incoherencias o se quedaba mudo mirando el vacío.


Y, sin embargo, todos destacan su particular manera de construir un personaje. Dejando a a todos impactados por su interpretación en "Al este del Edén", basada en una novela de John Steinbeck y dirigida por Elia Kazan, que recrea el drama de un hijo que decide rechazar a su padre hasta las últimas consecuencias, por sentirse a su vez rechazado. Y donde por primera vez en la historia del cine un galán lloró en la pantalla reclamando el amor que un rígido padre no sabía darle.

Burl Ives, James Dean, Raymond Massey en Al este del Edén



James Dean, Julie Harris en Al este del Edén

Miles de jóvenes se identificaron inmediatamente con él. A tal punto que su siguiente película "Rebelde sin causa", arrasó en la taquilla de los cines, tanto en los Estados Unidos como en las principales ciudades del mundo. Por primera vez en la historia los jóvenes se sentía representados por aquel antihéroe que frenaba su coche al borde del abismo y reclamaba, con desesperación, que su padre asumiera el rol de conductor de la familia y no se dejara castrar por el egoísmo de una madre autoritaria.


Con ese personaje, James "Jim" Stark, James Dean romperá todas las barreras, logrando la unión en torno a su figura tanto del público homosexual como heterosexual, así como consiguiendo que se vendieran cuatro millones de camperas rojas similares a las que usó en el filme. Y logrando que toda una generación se pusiera en pie, una generación que se sentía defraudada de sus mayores, a los que consideraba que no debía nada, y de la que no había recibido ningún afecto.

James Dean, Sal Mineo, Natalie Wood en Rebelde sin Causa



Jim Backus, el actor que encarnó al padre de James en "Rebelde sin causa", declaró a la revista Variety que "fue la primera vez en la historia del cine que un muchacho de 24 años, que sólo había interpretado otra película antes, se vio convertido prácticamente en el co-director del largometraje".

En 1995, Con motivo del 40 aniversario de su muerte, Paul Alexander publicó una biografía, Boulevard of Broken Dreams (El Boulevard de los sueños rotos), en la que afirma que James Dean era "masoquista y homosexual" y que "le gustaba tanto hacerse quemar los brazos con cigarrillos, que sus amigos más íntimos lo habían bautizado el cenicero humano".

Afirmaciones basadas en entrevistas realizadas a lo largo de tres años con amigos del actor y de hombres que supuestamente mantuvieron relaciones sexuales con él, "Dean era un homosexual asumido, que odiaba a las mujeres, pero que se veía obligado a frecuentarlas porque la empresa Warner se lo exigía".

Según Alexander, los primeros intentos de Dean pora entrar en el mundo de Hollywood se acompañaron de numerosos contactos homosexuales con directores de cine que le prometían papeles en sus películas. Entre los amantes que habría frecuentado, Alexander menciona a Roger Brackett, director de una radio con quien Dean habría convivido varios meses.Y especialmente Sal Mineo, su compañero de "Rebelde sin causa", considerado el primer joven que protagonizó a un gay en el cine, John "Plato" Crawford. Curiosamente James Dean alegaría para no ser seleccionado por el ejercito el hecho de ser homosexual, cuando podría alegar pies planos, así como al ser preguntado directamente sobre su orientación sexual contestaría "Bueno, desde luego no estoy yendo por la vida con un brazo atado a la espalda."


Una muerte anunciada, eran las 15.45 del 30 de setiembre de 1955. Quinientos kilómetros separaban Los Angeles de Salinas y, acompañado por su mecánico Rulf Wuretherich, James decidió recorrerlos conduciendo su último modelo al que llamaba The Little Bastard (El pequeño bastardo). Dicen que puso su Porsche rojo a 150 kilómetros por hora en la Autopista 46, Paso Robles, rumbo a Salinas. Su mecánico, que salió ileso, afirmó que cuando iban por la ruta se les cruzó un Ford a gran velocidad, conducido por otro joven. Que Jimmy trató pero no pudo esquivarlo. Se incrustó bajo el Ford, perdiendo la vida al instante.


Entre los pliegues de su mítica campera de cuero rojo estaba la medalla de San Cristobal que le había dado la actriz italiana Pier Angeli. Dean solía asegurar, con sonrisa triste, que nunca le iba a pasar nada gracias a esa medalla.

Sin embargo, la noche anterior le dejó su gato a su amiga y compañera de filmación Elizabeth Taylor para que se lo cuidara, le dijo que temía que algo le iba a pasar. James no llegó a tiempo para el movimiento beat, para obras como En el camino, de Jack Kerouac, que relataba impaciencias como la suya.

James Dean en Gigante

Fue el abanderado de una generación que coqueteaba con la muerte y que se bebía la vida a grandes bocanadas cuando faltaban diez años para los Beatles, y trece para el Mayo francés. Fue el primer rebelde, en tiempos en que la rebeldía juvenil era individual y apolítica.

+ Información:

http://www.guardian.co.uk/Mad about the boy
http://www.glbtq.com/arts/dean_j.html

lunes, febrero 01, 2010

"Le Sang d'un poète" (1930), Jean Cocteau


Dirección y Guión: Jean Cocteau

Productor: Charles, Vizconde de Noailles

Música: Georges Auric

Fotografía: Georges Périnal

Edición : Jean Cocteau

Dirección Artística:
Jean Gabriel D'Aubonne
Jean d'Eaubonne

Vestuario: Coco Chanel



Reparto:

Lee Miller
Pauline Carton
Odette Talazacuez
Feral Benga
Enrique Rivero
Jean Desbordes
Barbette
Fernand Dichamps



"La sangre de un poeta" (Le Sang d'un poète) (1930) Producción vanguardista dirigida por Jean Cocteau y financiado por Charles, Vizconde de Noailles. La fotógrafa Lee "Elizabeth" Miller, Lady Penrose, hizo su única aparición en el cine en esta película, también cuenta con la aparición de la famosa trapecista Barbette. Se trata de la primera parte de la la Trilogía órfica, que continúa en "Orfeo" (1950) y concluyó con "El testamento de Orfeo" (1960).

"Soneto" Richard Barnfield

Nichollas Hilliard, "Muchacho bajo las rosas", 1588, casi con seguridad Robert Devereux, segundo conde de Essex, según Roy Strong, Museo Victoria y Alberto, Londres.

SONETO

Hay veces que quisiera ser su almohada,
y que robando un beso, no me viera;
que le mirara yo -cuando durmiera-,
aunque temblara el miedo en mi mirada.

Más ya mi vana sed considerada,
loca la abeja, pienso, de la cera
que en él no bese miel, y que se fuera
libando hasta la flor, que es amargada.

Pues que te resucita con un beso,
bésalo, no lo muerdas, en tu vida,
pues su voz persigue como loca.

Más al oír su voz, y al embeleso
¿quién no regresa? pues se ve enseguida
todo un panal cayendo de su boca

Richard Barnfield (1574-1627)

domingo, enero 31, 2010

"El último primate" Najwa Nimri


Solo quiero estar callada
te veo fuera de foco
y te esfumas poco a poco
como el humo de un cigarro.




Primer videoclip del nuevo álbum de la excepcional Najwa, firmado por Chino Moya. La actriz y cantante firma todas las letras de "El último primate", disco en el que, por cierto, canta en castellano. El LP llega a las tiendas el 23 de febrero. Barcelona, Madrid, Valencia, Sevilla y Budapest acogerán los conciertos de presentación.