Gregorio Fernández, Piedad (1616–17) Museo Nacional de Escultura, Colegio de San Gregorio, Valladolid
Lo sagrado hecho real: Obras maestras del arte que siguen manteniendo, en su inmensa mayoría, la función para la que fueron creadas. Objetos de culto nacido al socaire de la Contrarreforma a fin de propagar la fe y acrecentar el sentimiento de piedad de la gente, a la vez que prevenir el contagio Luterano.
Cada año durante la Semana Santa, muchas de estas tallas en madera policromada recorren las calles de las ciudades y pueblos de España en un espectáculo único. Tallas del siglo XVII son subidas en majestuosos tronos perfectamente decorados y dramáticamente iluminados, cuyo peso oscila sobre las dos toneladas, para ser llevadas a hombros por los porteadores o costaleros, los cuales han de mantener un ritmo y un balanceo continuado perfectamente marcado por las bandas de música que acompañan las procesiones.
Gregorio Fernández, Cristo yacente (1625–30) Museo Nacional de Escultura, Colegio de San Gregorio, Valladolid
Piezas de un realismo trágico absolutamente asombroso, ya que si el Barroco nace en Italia será España la que le de toda su potencia. La llegada de este estilo artístico supondrá añadir aceite a una hoguera que ya ardía, España era Barroca antes del mismo Barroco. Una estética cargada de emociones en un ambiente bastante sombrío y unos artistas magistrales que supieron plasmar en sus obras todo el dolor de la pasión y muerte de Cristo, a veces de una manera tremendamente brutal y sangrienta que llega a sobrecoger al espectador.
Debido a un cierto grado de decadencia de la nobleza y a los gravámenes a que, durante este periodo, se vio sometido el alto clero, serían los monasterios, las parroquias, cofradías de clérigos y seglares las que impulsaron su desarrollo, siendo costeadas las obras en ocasiones mediante suscripción popular. La escultura Barroca española se centrará fundamentalmente en tallas para iglesias, conventos, así como tallas procesionales. Los principales centros creativos serán Andalucía y Castilla, con marcadas diferencias entre ambas.
Gregorio Fernández, Arcángel San Gabriel, 1610, Museo Catedralicio de Valladolid
Gregorio Fernández, Ecce Homo, 1612-13, Museo Catedralicio de Valladolid
Gregorio Fernández, Cristo de la luz, hacia 1630, Museo Nacional de Escultura, Colegio de San Gregorio, Valladolid
La escuela castellana, centrada en Valladolid y Madrid, presenta una escultura de marcado carácter realista, caracterizado por tallas de figura completa, intenso modelado y unos rostros con fuerte expresividad. Las grandes figuras de esta escuela son el gallego Gregorio Fernández (1576-1636) que trabajó en Valladolid, Francisco del Rincón (h.1567-1608), Pedro Vicálvaro y Francisco Salzillo hijo del Napolitano Nicolas Salzillo que llegó a Murcia a trabajar en el siglo XVI-XVII.
Gregorio Fernández. San Diego de Alcalá (1610), Museo Nacional de Escultura, Colegio de San Gregorio, Valladolid (patricia wla)
Gregorio Fernández. Santa Teresa de Jesús (1624), Museo Nacional de Escultura, Colegio de San Gregorio, Valladolid (patricia wla)
Gregorio Fernández. San Sebastián (1615 - 20), Museo Nacional de Escultura, Colegio de San Gregorio, Valladolid (patricia wla)
Francisco Salzillo, Santo Domingo de Guzmán (mediados del siglo XVIII). Procede del Convento de San Diego en Murcia. Museo Nacional Colegio de San Gregorio, Valladolid
La Escuela andaluza, extendida por Sevilla, Granada y Málaga, buscará una cierta idealización, predominando la serenidad y la belleza de las tallas gracias a un modelado de líneas más suaves.
Los grandes escultores de esta escuela son Martínez Montañés (1568-1649), Alonso Cano (1601-1667), Pedro de Mena (1628-1688), José de Mora (1642-1724), Pedro Roldán, su hija Luisa Roldán (la Roldana) y Juan de Mesa (1583-1627). Además, José Risueño, Bernardo de Mora y Pedro Duque y Cornejo
Juan Martínez Montañés, Cristo de los Cálices (1603), Catedral de Sevilla.
Juan Matínez Montañés, Inmaculada, (La Cieguecita) (1629-1631). Catedral de Sevilla
Juan Martínez Montañés, San Bruno, Museo de Bellas Artes de Sevilla, 1634
Pedro de Mena, Magdalena penitente (1.664) Museo Nacional del Prado, Depósito en el Museo Nacional Colegio San Gregorio Valladolid
Pedro de Mena, Ecce Homo (1673). Convento de las Descalzas Reales de Madrid
Pedro de Mena, Dolorosa (1670-75), Museo Nacional Colegio San Gregorio Valladolid
Juan de Mesa, Jesús del Gran Poder, 1620, Basílica Menor de Nuestro Padre Jesús del Gran Poder, Sevilla
Juan de Mesa, Cabeza del Bautista, Convento de Santa María La Real. Sevilla
Juan de Mesa. San Nicolás de Tolentino (primer cuarto del siglo XVII), Museo Nacional Colegio de San Gregorio, Valladolid
Esta entrada no ha pretendido ser un examen exhaustivo, pero si representativo, de la imaginería barroca española. Faltan imágenes de algunas obras realmente importantes, pero cada una de las imágenes han sido seleccionadas buscando su valor escultórico, desprovistas de los aditamentos propios del culto o de su función procesional para realzar el,valor y la riqueza de las tallas.
+ Información:
http://www.artehistoria.jcyl.es/escultura barroca española