dimarts, d’abril 16, 2013

Guido Reni (1575-1642)

 Autorretrato, Galleria degli Uffizi (1635)

Guido Reni (Italia, 1575-1642) es una de las grandes figuras en el panteón de la historia del arte. Nacido poco después del Concilio de Trento, por el cual la Iglesia Católica propuso cambios radicales en las artes a fin de, mediante una sabia combinación de emotividad y teatralidad, generar la propaganda suficiente para combatir al creciente protestantismo. Reni se convirtió en uno de los principales defensores de la nueva estética, que contaba historias a través del uso de las grandes figuras tanto religiosas como históricas, estamos hablando del Barroco.

Santa Cecilia, Norton Simon Museum of Art, Pasadena (1606)

 David con la cabeza de Goliat, Musée du Louvre (1604-1606)

 Matanza de los inocentes, Pinacoteca ­Nazionale di Bologna (1611)

El triunfo de Sansón, Pinacoteca Nazionale, Bolonia (1611-12)

 San Sebastián, Musei Capitolini, Roma (1615)

San Sebastián, Genova, Musei di Strada Nuova - Palazzo Rosso (1615-16)

A mediados del siglo XVI los artistas manieristas dominaban la escena artística, sus obras cargadas de una extravagante ostentación extravagante eran asociadas por el naciente protestantismo a los errores de la Iglesia Católica. El Concilio de Trento propondrá convertir el arte en un medio para acercarse al pueblo y adoctrinarlo, hemos de pensar que la inmensa mayoría de la gente era analfabeta, por lo cual qué mejor medio que el arte lleno de efectismo para llegar a la población y adoctrinarla. Guido Reni era en aquellos momentos un estudiante en una de las escuelas de arte más exitosas y de mayor repercusión en los estudios académicos, la Accademia degli Incamminati, que llegó a dominar el nuevo clima artístico y cuya influencia ha llegado hasta nuestros días.

 St. Sebastián, Museo del Prado (1617-19)

 Bautismo de Cristo, Kunsthistorisches Museum, Viena (1623)

 Hipómenes y Atalanta, Museo del Prado (1618-19)

 St. Sebastián, Auckland Art Gallery Toi o Tāmaki (1625)

 El rapto de Deianira, Musée de Louvre (1617-19)

Alegoría del amor sacro y profano, Palazzo Spinola, Genova (1623)

La academia fundada por los hermanos Carracci abogó por una nueva estética, la cual quedará resumida en un soneto compuesto por Agostino Carracci para Niccolò dell'Abbate.

Quien quiera ser pintor con maestría
dé a sus dibujos línea romana,
con movimiento y sombra veneciana
y el colorido de la Lombardía.

De Miguel Ángel la terrible hombría,
la natural postura del Tiziano,
como Correggio puro y soberano,
de Rafael la pulcra simetría,

del Tibaldi reparto y decorado,
del Primaticcio docto el inventar,
del Parmigiano el grácil modelar.

Sin tanto estudio el fin será logrado
solamente, imitando el peregrino
arte de nuestro amigo Niccolino.

 Caridad, Metropolitan Museum of Arts (1629-30)

  El Arcángel San Miguel, Santa Maria della Concezione dei Cappuccini, Roma (1636)

 San Juan el Bautista en el desierto, Dulwich Pictures Gallery, Londres (1636-37)

 Alma Bendita, Musei Capitolini, Roma (1640-42)

 Cleopatra, Museo del Prado (1640)

San José con el niño Jesús,Hermitage Museum, St. Petersburg (1635)

Alumno aventajado de la Accademia degli Incamminati fue el boloñés Guido Reni. A la edad de veinte años entró en la Academia y fue pronto el preferido de Ludovico. En cambio Annibale comprendió en seguida que aquel muchacho sabía demasiado, Guido Reni al notarlo dejaría la Academia marchando a Roma donde sería aclamado y patrocinado por Cardenales y Papas. La obra de Reni es todo un espectáculo de belleza que se mueve entre lo onírico y lo poético, además del creador de toda una serie de límpidos desnudos que exaltan el poder de la juventud.

+ Información:

http://es.wikipedia.org/wiki/Guido Reni
http://www.independent.co.uk/arrows of desire-how did st sebastian become an enduring homoerotic icon
http://www.artcyclopedia.com/artists/guido reni


9 comentaris:

Galderich ha dit...

¡Desconocía este soneto que es un canto a las influencias artísticas!

Joaquinitopez ha dit...

Magnífico como siempre, soberbia selección, también como siempre, de un pintor por desgracia no demasiado conocido por el público. Sus San Sebastián son realmente prodigiosos.
Un abrazo

Sébastien Paul Lucien ha dit...

Maravilloso pintor... recuerdo haber visto el cuadro de Atalante y Hippomena en el museo Capodimonte de Napoli en enero... sera que hay varias versiones ?

MM de planetamurciano ha dit...

A Guido Reni lo fui conociendo porque en esos museos de los mundos, cuando llegaba al Barroco, había cuadros que me gustaban muchísimo y casi siempre estaba él detrás de la firma. De hecho, sus cuadros menos conocidos son los que más me gustan, porque pintó muchísimo, el tío.

Uno ha dit...

Estaba perdido alla dentro del fondo de mi coco. Gracias por devolvérmelo.

Justo ha dit...

Qué bueno que dotara de sensualidad no sólo a los dioses y mitos de la antigüedad clásica, sino a los de la liturgia católica, a menudo representados de manera demasiado adusta.

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

Es fabuloso. Para ser un pintor del Barroco italiano, uno de los grandes, no deja de ser curioso como dice Justo, que no evitara cierta carnalidad y sensualidad. Y son unos colores maravillosos.
Petons!

senses and nonsenses ha dit...

conozco bien los Sansebastianes de Guido Reni, o fueron primero las fotos de Mishima, que me llevaron a Confesiones de una máscara. ...que se hizo su primera paja con una reproducción del San Sebastián que se encuentra en el Palazzo Rosso de Génova.

Xavier ha dit...

senses and nonsenses Ha deixat un bon comentari, realment la seva col•lecció de Sebastian’s es magnifica.