viernes, diciembre 30, 2011

Comunicado

A pesar de encontrarme durante unos días alejado de mi blog, me he visto obligado a regresar para tomar la desagradable medida, en contra de mis principios, de cerrar la posibilidad de realizar cualquier comentario de forma anónima. Esta medida es debida al hecho de que existe gente que aprovecha el anonimato para verter comentarios injuriosos e irrespetuosos y eso es algo que no estoy dispuesto a tolerar.
Aprovecho esta entrada para pedir disculpas, especialmente a Enric Julian, por el posible perjuicio causado debido a mi paciencia esperando que dicho elemento cesara en sus comentarios, los cuales ya han sido borrados.

Aprovecho la ocasión para desearos una feliz entrada de año y nos reencontramos el día 9 de Enero de 2012.

viernes, diciembre 23, 2011

Corelli: Concerto grosso opus 6 nº 8


Arcangelo Corelli (1653-1713) "Concerti Grossi con duoi Violini e Violoncello di Concertino obligati e duoi altri Violini, Viola e Basso di Concerto Grosso ad arbitrio, che si potranno radoppiare" publicado en Amsterdam en 1714, un año después de la muerte de Corelli, es considerado un modelo de estilo y escritura instrumental, más que una obra artística completa e inalterable, un reflejo de las costumbres de representación práctica musical de la época barroca. Dentro de las 12 obras que componen el opus 6, el Concerto Grosso nº 8 en Sol Menor, compuesto probablemente para el cardenal Ottoboni en 1690 y ejecutado en los Palacios Vaticanos, es considerado la cumbre compositiva de Corelli.



Jean-François Paillard (dir.)
Orquesta de Cámara Jean-François Paillard

1. Vivace
2. Grave
3. Allegro
4. Adagio-Allegro-Adagio
5. Vivace
6. Allegro
7. Largo (Pastorale ad libitum)



Con esta entrada os deseo a todos los que seguís este blog mis mejores deseos para estos días, así como para el año que está a punto de comenzar. Por mi parte me tomaré un descanso hasta el 9 de enero, lunes, en que nos volveremos a encontrarnos en "Bajo El Signo de Libra", tal vez haya cambios, seguro que los habrá, aunque aún no se ni cuales ni cómo, pero tras cinco años noto que es necesario renovar el estilo y aligerarlo. Nos vemos en el 2012.
Nota: el facebook seguirá activo.

miércoles, diciembre 21, 2011

"Dos Palabras sobre la Homosexualidad en China" (1898)


Vía http://frounch.blogspot.com/ descubro un texto perteneciente al libro de 1898 "La Chine hermétique, superstitions, crimes et misère" de Dr Jean-Jacques Matignon, en el cual se analiza el comportamiento sexual de la población china, y en concreto lo extendidas que estaban las prácticas homosexuales y pederásticas, las cuales formaban parte de la cotidianidad.
De entrada nos encontramos con una aseveración que sorprende por su contundencia

"tout Chinois qui se respecte pratique, a pratiqué ou pratiquera la pédérastie". Bien que fort paradoxale, au premier abord, cette boutade, il faut le reconnaître, renferme un grand fond de vérité, et le nombre des Chinois « qui se respectent » est considérable. La pédérastie est, en effet, extrêmement répandue dans l'Empire du Milieu. Toutes les classes de la société s'y livrent, et tous les âges, les jeunes comme les vieux, en sont friands."
Esta aseveración que de entrada parece excesivamente contundente se ve reforzada por la observación de los comportamientos cotidianos entre amigos, así se nos relata la normalidad de invitar a tener relaciones sodomíticas como un hecho que no escandaliza a nadie, pero por contra la utilización de la frase "tsao-pi-ni" (algo parecido a "que te sodomizen") es considerado como un gran insulto e incluso como una humillación. Lo cual lo convierte en una frase de uso común a fin de mostrar la cólera y el enfado contra alguien, inclusive contra los ancestros.

La pederastia en China se encuentra más ligada a lo que era en la antigua Roma que en la Grecia clásica. Es algo meramente material, puramente sexual, carente de cualquier idealización. En Grecia por contra era un reflejo del amor entre camaradas y se hallaba envuelto en valores estéticos y plásticos. Mientras en China casi podría considerarse que era un sistema de prostitución, ya que el elemento pecuniario tenia una importante presencia, aunque, como deja entrever el texto, las clases intelectuales o refinadas podrían buscar una cierta satisfacción espiritual.

"En Chine, c'est presque toujours sur un salarié, un domestique, un professionnel que se pratique le coït anal : la pédérastie, dans la Terre Fleurie, n'est guère que la satisfaction pécuniaire d'un désir. Cependant, il y a tout lieu de supposer que certains Chinois, raffinés au point de vue intellectuel, recherchent dans la pédérastie la satisfaction des sens et de l'esprit"
La explicación que da a esta situación es un tanto peregrina, ya que busca un cierto nivel de justificación en el estado de la mujer china, una mujer poco cultivada que se movía entre la honestidad y la prostitución, un poco en cierta medida como en occidente: Santa y madre o puta, lo cual las convierte en acompañantes poco adecuadas y aún menos estimulantes.

Dinastía Qing
"La femme chinoise est peu cultivée, ignorante même, quelle que soit sa condition, honnête femme ou prostituée. Or le Chinois a souvent l'âme poétique : il aime les vers, la musique, les belles sentences des philosophes, autant de choses qu'il ne peut trouver, chez le beau sexe de la Terre Fleurie. Aussi, si ses moyens le lui permettent, fréquente-t-il dans le milieu de la haute galanterie masculine, où il est sûr de rencontrer de jeunes pédérés, pourvus non pas de leur brevet supérieur - la chose n'existant pas en Chine - mais d'un bagage littéraire suffisant pour leur permettre de participer, avec avantage, aux concours du baccalauréat, voire même de la licence célestes. J'en reparlerai, tout a l'heure."
Culí chinos (1870)

Por otra parte la extensión de la sodomía entre los chinos se vio auspiciada por situaciones impuestas. Este fue el caso de lo que acaecido en Java. El gobierno holandés no permitió que los culí chinos fuesen acompañados por sus esposas lo que les llevó a designar a uno de los suyos, por cada 12 ó 15 miembros, bien por sorteo o por elección, para suplir el papel de la mujer en la comunidad, y cuyas responsabilidades se extienden a la atención cocina y los deseos carnales de sus compatriotas. Las autoridades holandesas intentaron atajar este hábito. Los chinos se negaron a obedecer, masacrando a algunos funcionarios de la colonia. Lo mismo sucedió en algunas partes de Mongolia, donde a los chinos se les permitía ir a trabajar. Los príncipes mongoles temieron una sobrepoblación si los chinos llevaban a sus mujeres, y por lo tanto una invasión de su territorio, por lo que prohibieron la entrada de las mujeres chinas. Los chinos se vieron obligados a hacer en Mongolia lo mismo que en Java, pero aquí no hubo ninguna oposición.
Históricamente parece que el tema de las conductas homosexuales es algo que ni ha molestado ni ha dejado de molestar a los chinos, más bien es algo de lo que prefieren no hablar y algo que antaño era considerado como un bien de lujo.

Finales de la dinastía Qing
"L'opinion publique reste tout à fait indifférente à ce genre de distraction et la morale ne s'en émeut en rien : puisque cela plaît à l'opérateur et que l'opéré est consentant, tout est pour le mieux ; la loi chinoise n'aime guère à s'occuper des affaires trop intimes. La pédérastie est même considérée comme une chose de bon ton, une fantaisie dispendieuse et partant un plaisir élégant. Car je dois reconnaître que les Célestes sont aussi snobs que les habitants de la vieille Europe qui apprécient les choses - et aussi les hommes - en raison directe des dépenses qu'elles nécessitent. Pratiquer la pédérastie, c'est un luxe cher, tout comme manger des nids d'hirondelles ou des oeufs de cent ans ; c'est de plus le complément indispensable de tous les bons repas, durant lesquels les convives sont largement pourvus, volentes nolentes, d'aphrodisiaques ou de soi-disant excitants du sens génésique, dont la cuisine et la pharmacopée chinoises sont particulièrement bien fournies."
"la pédérastie est une chose dont on ne parle pas, volontiers, en Chine. [...] Le Chinois est fort discret pour tout ce qui touche à la pédérastie"
En cuanto a la literatura el texto nos reseña dos obras en particular, "Tsin-pi-meï" y el "Ping-Houa-pao-tien" (El precioso espejo de las flores idénticas). El primero bastante extenso lleno de grabados altamente libidinosos que costaba entre 300 y 400 francos, el cual curiosamente no podía, bajo pena de muerte estar en posesión de ningún chino, ni tan siquiera ser publicado, lo cual lo condenaba al mercado negro y a ser pasado bajo mano, así que la obra figuraba en multitud de bibliotecas. En cuanto a los poetas Li-taé-pou es considerado todo un clásico dentro de esta temática.

Algo que llama la atención son los nombre realmente curiosos con los que los chinos definen las prácticas homosexuales, así "lou-t'ze" significa estufa", por lo que la expresión "t'ran lou-t'ze ", quiere decir "hendir un palo en la estufa" para agitar el carbón. La palabra más utilizada es "t'rou-tse" (conejo), un término con connotaciones injuriosas para aquel a quien se destina. "Sian-Kôn" ( joven señor ), se empleaba sólo para los homosexuales elegantes.


Entre los homosexuales se ve que había más de diez categorías diferenciadas. La primera representada por aquellos que desde su infancia habían estado preparados, tanto física como psíquicamente, era la fina flor de la prostitución masculina. La décima categoría estaba compuesta por todo tipo de personas, jóvenes o mayores, de cualquier tipo y condición, incluyendo a aquellos que perteneciendo a la primera habían perdido su juventud o caído en desgracia. Todo esto no tendría en sí mayor importancia, sino fuera por la forma en que eran reclutados los miembros de la primera categoría.

"Elle est formée de sujets jeunes, vendus par leurs parents, dès l'âge de quatre ou cinq ans, et souvent volés par des industriels qui font le métier de fournisseurs pour la prostitution. Le vol des enfants, mâles et femelles, est un fait bien connu en Chine, et à Tien-tsin, par exemple, tous les ans, au début de l'été, quand les bateaux partent, par le Grand Canal, pour se rendre dans le Sud chercher du riz, on signale tous les jours des disparitions d'enfants. Ceux-ci sont embarqués, dans les jonques, et vendus, pendant le voyage ou à l'arrivée, à des maisons de débauche ou à des particuliers. Les autorités lancent même, à ce moment, des proclamations, engageant les parents à veiller, avec soin, sur leurs enfants."
A continuación el Dr Jean-Jacques Matignon nos relata en que consistía el entrenamiento físico e intelectual al que eran sometidos estos niños, contaban escasamente cinco años, que entrarían a formar parte de la élite de la prostitución masculina cuando contaran catorce años y las posibilidades que tenían al formar parte de esta élite, hemos de pensar que a partir de los veinte años ya no eran requeridos de igual manera, aún así algunos podían llevar una vida bastante cómoda.

"Les jeunes sujets sont, à partir de l'âge de cinq ans, en général, soumis à un entraînement physique et intellectuel, qui doit les rendre aptes à jouer leur rôle. Cette préparation est longue, car ce n'est guère que vers treize ou quatorze ans qu'ils sont jugés comme étant à point et mis en circulation. Inutile d'ajouter que, bien longtemps avant cette époque, leur propriétaire n'a pu résister au plaisir de leur enlever leur virginité anale. On commence par leur faire un massage régulier de la région fessière, pour les rendre callipyges ; puis, peu à peu, on habitue l'anus au passage de dilatateurs, de volume progressivement croissant. Cette dernière opération est toujours pénible, l'enfant s'y prête mal, et pour ce fait reçoit des coups. On m'a assuré que certains proxénètes, plus humains que la majorité de leurs congénères, pour éviter les douleurs de ces débuts, faisaient prendre à leurs victimes une drogue, autre que l'opium, qui non seulement facilitait la dilatation des sphincters, mais qui en provoquait l'anesthésie. Bien que je n'aie, jamais, été assez heureux pour me procurer cette bienfaisante médecine, celle-ci n'en serait pas moins très connue. L'usage en serait même fréquent, chez certains petits mandarins du Trésor, qui en mangeraient et pourraient de la sorte assez facilement faire disparaître, dans leur rectum, des lingots d'argent, qui échapperaient ainsi aux investigations les plus minutieuses pratiquées sur eux à la sortie de leur bureau. Quoique le fait m'ait été certifié par plusieurs Chinois, je ne le consigne que sous toutes réserves, me demandant, si cette tolérance du rectum des fonctionnaires susnommés doit être attribuée à la drogue hypothétique ou à la pédérastie, à laquelle beaucoup d'entre eux se prêtent. En même temps qu'on prépare la voie inférieure, on ne néglige pas les soins de l'esprit. Les enfants reçoivent une certaine instruction, on leur apprend le chant et la musique, à dire et à faire des vers, le dessin, l'écriture des beaux et anciens, caractères, ils savent par coeur un stock de bons mots, manoeuvrent le calembour, ont le talent de servir à point quelques maximes de Confucius, ou des adages de la dynastie des Soung. Ce sont là autant de petits agréments dont les Chinois sont fort amateurs. Il est du meilleur genre, pour un riche Chinois qui offre à déjeuner à ses amis, de faire venir ces « jeunes messieurs » au restaurant. Les garçons de l'établissement connaissent un certain nombre de sujets et savent où s'adresser pour procurer à leurs clients des «Sian-Kôn». qui vjendront leur offrir les charmes de leur esprit, et non point toujours de leur corps. Car, avec eux, arrive souvent un « t'cha-kâ-eul » (souteneur) qui s'oppose, en général, à toute consommation sérieuse et trop précipitée. Il faut que les Chinois qui ont bien dîné sachent, ppur le moment au moins, se contenter de ce que nos anciens appellaient les « menus suffrages »: paresses, attouchements légers, toutes choses d'ailleurs, qui coûtent déjà, fort cher; les riches Chinois, quand ils s'amusent, dépensent aussi princièrement que nos plus élégants fêtards. Le reste ne viendra que tard, fort tard même, après une cour, longue et dispendieuse."

Car, même avec de l'argent, on n'arrive pas d'emblée aux faveurs des « Sian-Kôn », j'entends de ceux qui font partie de la catégorie supérieure. C'est qu'ils ont conscience de leur valeur et tiennent la dragée haute aux soupirants qui envoient cadeaux, fruits, gâteaux, argent, se creusent la mémoire pour écrire quelque pensée bien ronflante et bien vide, en caractères très vieux, et tout cela, souvent, pour un résultat négatif. On peut même voir des Célestes se ruiner pour ces « jeunes messieurs », sans pouvoir atteindre le but tant désiré. Beaucoup de ces « horizontaux » de haute marque ont un riche protecteur qui les installe somptueusement « dans leurs meubles », leur paye toutes leurs fantaisies les plus coûteuses. Car ils sont capricieux et fantasques, comme les dames dont ils tiennent la place. Le bon genre veut que le protecteur trouve à son « petit ami » une femme et le marie. Le costume de ces « messieurs » est toujours fort luxueux et de préférence doublé de soie rose. Ils ne vont que très rarement à pied et ne sortent guère qu'en voiture. Ils sont très soigneux de leur personne, se débarbouillent, se parfument beaucoup et ont même la délicatesse de se faire épiler la région anale laquelle est naturellement, chez le Chinois, fort peu fournie de poils. Ils en arrivent presque à oublier leur sexe et s'identifient tellement avec leur rôle, qu'ils finissent par se prendre pour des femmes dont ils adoptent la démarche, les gestes, l'expression de visage et même la voix. Les noms de ces élégants « Sian-Kôn » sont connus du « Pékin qui fait la fête », tout comme le sont, à Paris ou à Londres, ceux de nos demi-mondaines les plus cotées sur le turf de la galanterie. Leur gloire est des plus éphémères. Pendant quatre ans, cinq ans au plus, ils tiennent le haut du pavé ; à partir de la vingtième année, ils sont déjà moins appréciés. Mais ils trouvent encore de riches protecteurs. Plus tard, ils s'installent pour leur compte, ou entrent comme commis dans une maison de commerce, faisant là le bonheur du patron, des employés et même de certains clients, trouvant à satisfaire, à des prix modérés, leur vice et leur amour-propre, car il reste toujours une certaine auréole de gloire attachée au nom d'un « Sian-Kôn » jadis connu. Beaucoup d'entre eux continuent ou prennent le métier d'acteur. Ils sont sûrs de trouver au théâtre nombreuse clientèle et, de plus, ils reçoivent, pendant un certain temps, une pension alimentaire, servie par l'entrepreneur qui les avait, autrefois, préparés et lancés dans la circulation. Cette catégorie dont je viens de parler est l'infime minorité dans la légion des pédérés chinois; c'est l'aristocratie des amours masculines, accessible seulement à un nombre restreint d'élus."
Escena en un burdel (finales del s. XIX)

Pero a parte de estos niveles, que podríamos denominar de alta prostitución, existía otro mundo bien distinto, bastante alejado del lujo y en el que las enfermedades hacen mella, a partir de aquí el relato de la situación cobra un giro que convierte la situación en dramática y bastante espeluznante, como la doble visita que realiza a un prostíbulo en Tien-Tsin, donde los europeos son muy bien recibidos y la descripción de aquello que ve, chicos y chicas, ya que estos locales eran mixtos, de apenas diez o doce años, bien alimentados pero mal tratados tanto por los patrones como por los clientes, posiblemente infectados de sífilis y sometidos a más vejaciones de las que podríamos imaginar ante la absoluta indiferencia social. La indiferencia y normalidad con la que se aceptaba esta situación queda reflejada en la actitud del carpintero, que con toda naturalidad les indica la dirección del prostíbulo.
La prostitución masculina era no solamente tolerada en China sino que también era algo reglado, con implicaciones directas en la Ciudad Prohibida. Un mudo que se extendía de la forma más natural y discreta a lo largo de toda la nación, desde el lujo de los privilegiados hasta los lupanares produciendo situaciones hasta cierto punto chocantes al confrontarse con occidente, ya que se tenía que estar alerta con aquello que se hacía, ya que las simples caricias paternales, a unos niños, de un alto dignatario europeo generaron gran escándalo al ser tomadas por lo que no eran. Algo bastante curioso teniendo en cuenta las formas de vida y gustos de los chinos, eso sí siempre en privado.

"Au-dessous de ces « entretenus » de haut vol, je placerai les « petits messieurs en chambre », bien mis, assez cultivés, mais n'ayant pas, pour des raisons diverses, eu le succès des premiers : simple question de chance, plus que de valeur intrinsèque. Ils sont très accessibles aux cadeaux, aux pâtisseries et aux pièces de vers. C'est dans ce milieu, que fréquentent surtout le riche bourgeois et l'honnête commerçant. Bien au-dessous de ces derniers, vient la deuxième catégorie de pédérés, celle-ci tout à fait inférieure, dans laquelle se rangent les sujets ramassés dans la rue, au théâtre, venant de partout, enfants pris de force, ayant ou non subi une préparation préalable, mendiants, portefaix, tous gens sales, puants, souvent riches en vermine et éminemment contagieux. Car tandis que la syphilis et la blennorragie sont exceptionnelles chez les pédérés de haute marque, elles sont, au contraire, fort répandues dans cette deuxième catégorie de prostitués. Où se rencontrent ces intéressants personnages ? Les uns ne sortent que très peu, vivent dans le luxe le plus complet et fournis de tout, ne reçoivent que quelques rares intimes avec lesquels ils font surtout de la poésie et des mots d'esprit. D'autres, également pourvus d'une installation confortable, sont beaucoup plus accueillants et hospitaliers que les premiers, tout en se montrant encore éclectiques en matière de clients. Ils reçoivent, chez eux, figurent aux dîners des gens qui s'amusent, se rendent à domicile. Mais la grande majorité des pédérastes trouve surtout ses sujets dans les maisons publiques connues de tous, chez les proxénètes clandestins, chez les barbiers, au théâtre et enfin dans la rue, où les professionnels savent se faire connaître à certains gestes, le jour, et à certains coups de sifflet, le soir."
"La curiosité, purement sociologique, m'a conduit, deux fois dans les maisons de prostitution où se trouvent des petits garçons ; de jour, d'abord, de nuit, ensuite, pensant que je serais moins dégoûté, et après chaque séance, je suis sorti profondément écoeuré de ce que j'avais vu, comme avilissement et perversion. Ces établissements se trouvent à Tien-Tsin et les Européens y sont admis sans difficulté, car beaucoup, m'a-t-on affirmé (chose que j'ai hésité à croire !) sont des clients assidus de ces bouges, cent fois plus ignobles que les maisons les plus infectes de nos ports de mer. Pékin est également bien pourvu de ces « tang-ming-eul » (maisons publiques), mais il est difficile aux Européens d'y pénétrer. Les établissements mâles se distinguent des maisons de femmes, surtout par la forme de la lanterne de la porte qui est en verre et non point en papier et sur laquelle se trouve une inscription allégorique... mais compréhensible. Les enfants qu'on y rencontre, au moins ceux que j'ai vus, sont sales, mal tenus. A l'arrivée du client, ils chantent quelque refrain à la mode, d'une voix de fausset, parfaitement désagréable, vous offrent une pipe de tabac ou d'opium, viennent même s'asseoir sur vos genoux, vous racontent quelques histoires très grossières et attendent que vous vouliez bien faire appel à leur bon vouloir. Dans une maison de Tien-Tsin, sur cinq enfants qui nous furent présentés, deux portaient de superbes plaques muqueuses aux commissures labiales, visibles à distance. II est possible que, en soumettant les trois autres à un examen un peu sérieux, j'aurais eu grande chance de trouver également, sur eux, des traces de syphilis. Beaucoup de ces maisons de prostitution sont mixtes. On y trouve des garçons de dix à douze ans et des petites filles, souvent plus jeunes, sur lesquelles les Chinois se livrent à toutes sortes d'actes ignobles. L'opinion publique ne paraît guère s'en émouvoir, et la proximité d'un de ces établissements ne gêne pas les voisins, qui vous donnent volontiers, à leur sujet, des indications. Je me rappelle qu'étant parti, dans la journée, avec M. L..., un de mes amis, pour visiter un « tang-ming-eul »de Tien-Tsin, sous la conduite d'un officier chinois d'un consulat européen, nous nous trouvâmes hésitants, à un carrefour, sur la bonne direction à suivre. Un menuisier, voyant notre embarras, s'approcha poliment et nous dit : « Ces nobles vieillards cherchent, sans doute, la maison des petits garçons ? Qu'ils prennent la première rue à gauche. »"
Dans ces établissements, les enfants sont bien nourris, mais maltraités, et par le patron et par le client. Les rapports sont souvent douloureux ; le petit garçon essaie de s'y soustraire, à la grande colère du pédéraste, qui le rudoie, le frappe, voulant en avoir pour son argent. Car le prix est assez élevé ; au moins le double de celui qu'on paie dans les maisons de femmes. Celles-ci, à Pékin par exemple, sont, paraît-il, tarifées par la police, suivant la catégorie à laquelle elles appartiennent, et les prix varient entre 5 francs, 1 franc et 0 fr. 25. Les établissements de petits garçons ne payent pas d'impôts. Ils n'existent que par pure tolérance de la police qui ferme les yeux à la condition qu'on lui graisse la patte. Aussi, le client paye-t-il, indirectement, les pots-de-vin versés par les tenanciers à l'autorité. En entrant dans la maison, il doit débattre son prix avec le patron, et toujours, à catégorie équivalente, il devra donner une somme plus élevée que dans une maison de femmes. La prostitution masculine se pratique beaucoup, aussi, d'une façon clandestine, dans des maisons borgnes, tenues par de louches proxénètes. Certains magasins de coiffure s'en sont, également, fait une spécialité. Un certain nombre d'entre eux sont, ou surtout étaient, très connus à Pékin [...] car, depuis quelque temps, la police les surveille très activement. Il m'en a cependant cité un, situé dans un temple très fréquenté, où se font la barbe et l'amour entre hommes. Au théâtre, le « raccrochage » est très pratiqué par les « Sian-Kôn ». Vous êtes à peine installé dans ce qui, là-bas, sert de loge, que vous voyez entrer, discrètement, deux, trois petits garçons, qui s'approchent peu à peu, se frottent contre vous, vous tournent quelques compliments et vous lancent des regards, à la fois câlins et incendiaires que ne désavoueraient pas nos professionnelles des Folies-Bergère. Ces enfants sont, en général, bien habillés, assez gentils de figure et propres. Leur attitude peut exposer à singulière méprise l'Européen, peu habitué aux coutumes chinoises. Un jour, un vieux monsieur, Ministre d'une puissance amie, se trouvait au théâtre à Tien-Tsin, fraîchement débarqué dans l'Empire du Milieu. Deux ou trois de ces petits sujets pénétrèrent dans sa loge, vinrent s'appuyer contre lui. Le brave homme, ne pensant point à mal, se mit à les caresser, paternellement, leur tapotant les joues, les prenant par le menton, au grand désespoir de son interprète et à la stupéfaction, plus grande encore, des spectateurs étonnés de voir le cynisme et le sans-gêne avec lesquels ce « diable étranger » affichait, ouvertement, son faible pour la pédérastie. L'excellent homme fut très peiné quand, au sortir du théâtre, il apprit l'effet désastreux que son attitude avait produit sur les Chinois qui devaient sûrement, à l'heure présente, tenir ce représentant d'une Majesté européenne pour un parfait pédéraste.
Il n'y a point de femmes sur la scène chinoise. Leur rôle y est tenu par des hommes, jeunes en général, qui ont un réel talent de mimique et arrivent à les imiter de la façon la plus parfaite, dans les moindres gestes et attitudes, depuis le balancement du corps en équilibre instable sur les pieds déformés, jusqu'au timbre de la voix. La figure des acteurs, habilement grimée, est souvent assez agréable et la plus jolie tête de femme que j'aie vue en Chine est sûrement celle d'un « Sian-Kôn » qui représentait une élégante et jeune mandarine. Les acteurs, quand ils ne sont pas trop âgés et qu'ils ont du talent, sont bien appréciés des pédérastes. De même qu'une belle femme sur la scène fait faire des réflexions parfois libidineuses au plus austère bourgeois, de même tout bon Chinois regarde, d'un oeil concupiscent, un jeune histrion. « Oh! les petits acteurs, me disait presque en rougissant un vieux Céleste, c'est bien joli !... Mais c'est bien cher!... » [Comme] le jeune « Sian-Kôn » à la mode, l'acteur coté sur le turf de la galanterie masculine ne [tient] le haut du pavé que pendant une période de temps relativement fort courte. A partir de vingt ou vingt-deux ans, considéré déjà comme trop âgé, il tombe dans le domaine vulgaire de la prostitution courante et à bon marché, à moins qu'il n'entre comme secrétaire chez quelque riche marchand ou chez un haut fonctionnaire, qui le payera encore assez grassement pour les services d'ordre divers qu'il pourra leur rendre. Beaucoup d'entre ces pédérés savent se maintenir très longtemps en place, malgré que l'âge leur ait fait perdre leurs charmes. Leur propriétaire les garde, comme on fait, ici, d'une vieille maîtresse : l'habitude est parfois si puissante! A la mort de son protecteur, il est souvent réduit à la misère, à moins que celui-ci n'ait pourvu à son avenir. Mais on ne voit jamais le pédéré faire, comme Diane de Poitiers, le bonheur de trois règnes, ou se passer de père en fils comme cela se faisait à Rome, au dire de Martial, qui, dans une des ses épigrammes, explique à l'avare Titullus que, le soir de sa mort, son fils désolé couchera, cependant, avec son concubin.
La pédérastie a une consécration officielle en Chine. Il existe, en effet, des pédérés pour l'Empereur. Tout cela a été, depuis longtemps, prévu et réglé par le Ministre des Rites. [...] Un palais spécial, le Nan-Fou (le palais du Sud), situé en dehors de la Ville Impériale, est affecté à la résidence de ces concubins officiels. Contient-il à l'heure présente beaucoup de fonctionnaires de cette catégorie ? Je n'en sais rien ; mais ce que je puis certifier c'est que les mandarins chargés de la surveillance de cet établissement doivent se faire payer comme s'il en renfermait. Ces pédérés, s'ils existent, doivent vraisemblablement être eunuques, comme tous les employés du palais. Leur qualité de castrats leur permet même de réaliser facilement une des conditions requises des Chinois, chez tous les bons « Sian-Kôn » : l'absence d'érection au moment du coït anal. Il est, en effet, du meilleur genre chez le passif, que le frottement sur la prostate n'amène pas l'érection. Aussi pour la masquer, au cas où elle se produirait, le pédéré a-t-il la précaution de fixer sa verge le long de la cuisse au moyen d'un mouchoir. Le président Yuen-Chi-kai - un homme au tempérament excessif, qui serait pour le professeur Freud, de Vienne, un sujet d'études des plus remarquables - n'a pas continué la tradition impériale des « Sian Kôn » pour le Souverain. Mais, non content d'entretenir un harem des mieux fournis, il a auprès de lui un certain nombre de jeunes officiers, toujours prêts à satisfaire aux impatiences génésiques du Maître. Les quelques considérations dans lesquelles je suis entré n'ont d'autre but que de constater la fréquence de la pédérastie chez les Chinois. Les Célestes s'y livrent, sur une grande échelle : cela les regarde. Mais ils sont discrets en cette matière ; ils ne font point étalage de leur goût dépravé. Et s'il me fallait décerner la palme - chose délicate et difficile - aux plus méritants, c'est-à-dire aux moins ignobles des pédérastes de Chine et d'Europe (car ils sont légion, aussi, dans nos contrées occidentales) peut-être l'attribuerais-je aux Fils du Ciel. Chez ceux-ci, en effet, la pédérastie n'est jamais sortie du domaine masculin. Contrairement à beaucoup d'Occidentaux, ils ne la pratiquent jamais sur les femmes, considérant ce dernier mode comme tout à fait dangereux pour eux.

(extracto de "La Chine hermétique, superstitions, crimes et misère" por le Dr Jean-Jacques Matignon, 1898)

Vía: http://frounch.blogspot.com/2010/11/deux-mots-sur-la-pederastie-en-chine.html

El libro puede ser leído on line en esta dirección: http://openlibrary.org/books/OL23411576M/Superstition_crime_et_misere_en_Chine

lunes, diciembre 19, 2011

"Sección Irregular" en el Mercat de les Flors


Desde el miércoles 14 de diciembre y hasta el 16 de mayo, el Mercat de les Flors viene desarrollando, una vez al mes, la "Sección Irregular", una programación dedicada a las prácticas performáticas desde una perspectiva abierta. Se presentan piezas escénicas, instalaciones, vídeo-creaciones, conferencias y talleres, de artistas tanto del ámbito nacional como internacional.



Some Faves del coreógrafo búlgaro Ivo Dimchev (Bulgària, 1976), fue la obra encargada de abrir la programación. En ella se nos presenta de una forma aparentemente incoherente diversos temas con los poco a poco va construyendo, de forma tragicómica, un retrato íntimo y una manifestación de las diferentes maneras de entender, dentro del contexto de la danza / teatro contemporáneo, la relación entre la forma y el contenido.

Coproducción: Tanz im August (Berlín), DasArts (Amsterdam), European Cultural Capital Linz 09, O is not company , Royal Conservatoire & Artesis University College (Amberes), O Espaço do Tempo (Montemor-o-Novo, Portugal)


"Sección Irregular" un miércoles al mes desde el 14 de diciembre hasta el 16 de mayo.
Sala Pina Bausch y el primer piso del Mercat de les Flors.

+ Información:

http://www.mercatflors.cat/es/ciclo/seccion-irregular/



viernes, diciembre 16, 2011

David Trullo: Procazmente Inquisitivo


David Trullo, Madrid 1969, actualmente uno de nuestros creadores visuales internacionalmente más reconocido, poseedor de un impresionante y extenso C.V. y creador sobre el que algunos de los seguidores de este blog han opinado que es un símbolo de la casa y por qué no decirlo, una debilidad propia. Artista que huye de encasillamientos y que nos propone una mirada alejada de cualquier tipo de dogma. David Trullo se asoma a este espacio coincidiendo con la presentación de su nuevo proyecto "Psychomachia", la cual toma el título del poema escrito por Prudencio aproximadamente después del 392 d C. y cuyo significado es "Batalla por el alma del hombre" (al cual pertenecen las fotografías de esta entrada, un estreno en exclusiva para "Bajo el Signo de Libra", generosamente cedidas por David Trullo) un trabajo en torno a las dualidades, en este caso las siete virtudes, cardinales más teologales, enfrentadas a los pecados capitales.


Javier Arnott - Para situarnos te diré que tal vez lo que más me ha llamado la atención de lo que he leído sobre ti es lo que aparece en artelista, "Algunos pensarán que la obra de David Trullo intenta provocar y escandalizar a los cristianos, pero creo que simplemente es un poco hereje". Personalmente te veo como un heredero directo de la tradición barroca española. ¿Te consideras realmente un "enfant terrible" del arte español?

David Trullo - A estas alturas no me veo en el papel de ‘enfant terrible’, además ya hay un millón. Al principio a todos los artistas nos gusta jugar con esa idea, que cansa enseguida. Sí me gusta y veo necesario cierto elemento de provocación. Me halaga sin embargo que algunos me consideren heredero de la tradición barroca española, y no me molesta que mi trabajo se vea como ‘hereje’. Al fin y al cabo, un hereje no es sino el que ve el dogma de otra manera, o el que interpreta la realidad alejándose de la ‘oficialidad’.

Javier Arnott -Tu trabajo se presenta, mayoritariamente, como una investigación en torno al género, la iconografía religiosa, la imagen, pero has hecho bastantes cosas más, personalmente me sorprendieron gratamente los trabajos "Wetsmerz" y "Faust", o la a mi parecer irónica "Tourist Tortilla". ¿Crees que hay demasiada tendencia entre los críticos a encasillar a los creadores?

David Trullo - Es verdad que hay cierta tendencia entre críticos pero también entre nosotros como artistas. Existe el miedo a despistar, o a dar la sensación de dispersión si no se trata un tema muy concreto y se encuentra un lenguaje personal y reconocible inmediatamente. Es una cierta forma de censura. Intento no hacer caso a esos ‘cantos de sirena’ y dejarme llevar por las ideas aunque los resultados sean muy diversos y no tengan en principio una ‘marca’ reconocible.



Javier Arnott - En tu trabajo hay, a mi entender, bastante de revisión de iconografías clásicas. Pero lo que nunca hay es una visión grotesca y tampoco una revalorización de dicha iconografía, y sí una invitación a cuestionarnos valores que damos por supuestos. ¿Crees que acatamos con demasiada facilidad aquello que se nos impone o se nos quiere imponer?

David Trullo - Me interesa mucho aprovechar programas iconográficos ya existentes para tratar otros temas, ver cómo los símbolos son flexibles y los significados cambian constantemente. Un buen símbolo es aquel que se presta a muchas lecturas, incluso contradictorias. Además me permite una mejor comunicación con el espectador que ya conoce esa iconografía. Por ejemplo, en mi serie ‘Pescadores de Hombres’ (2006) utilizo la iconografía clásica en la representación de los 12 apóstoles no para hacer una revisión ‘moderna’ de su imagen sino para hablar sobre la masculinidad y la identidad de grupo. Engancho al espectador porque reconoce inmediatamente la serie y es capaz de revisar el mito, aunque sea de una forma distinta a la que yo propongo.

Javier Arnott - Todo proceso creativo nace de una idea que posteriormente se amplía, desarrolla y acaba definiéndose. ¿De dónde parten los estímulos que desencadenan tus procesos creativos?

David Trullo - Muchas veces una idea primaria te lleva a otro estado y el resultado no tiene nada que ver con el origen. Unas veces una fotografía en el periódico te lleva a comenzar una nueva serie, o leer algo. En mi caso las ideas se cuecen durante mucho tiempo mentalmente hasta que encuentran la forma de tomar cuerpo, el formato, el estilo y la dimensión.



Javier Arnott - El otro tema que me interesa es la imagen, vivimos en un mundo dominado por cómo nos vemos y cómo nos ven, o cómo creemos vernos y cómo quisiéramos que nos vieran. ¿Crees que somos excesivamente dependientes de nuestra imagen?

David Trullo - Creo que somos excesivamente dependientes de nuestra imagen y eso me encanta. Es una consecuencia de la invención de la imagen fotográfica, y lo que hace que la fotografía tenga el poder que tiene desde hace casi 200 años. Si la apariencia no tuviera tanta importancia mi trabajo no tendría sentido. Me fascinan conceptos asociados a todo eso como la fotogenia y la máscara. Espero que nadie se tome nunca mucho en serio eso de que la ‘belleza está en el interior’.

Javier Arnott - Al contemplar las fotos de la serie que has mencionado,"Pescadores de hombres", uno no puede escapar a la referencia del apostolado del Greco y el nexos de unión. Representación alejada de cualquier idealización, los modelos son personas con las que cualquiera puede sentirse identificado. En un mundo dominado por el efecto moda, modelos ideales, profusión de retoques, huida de la realidad, tú nos propones lo contrario y no obstante la imagen en tu trabajo es prioritario. ¿No suena un tanto contradictorio ?

David Trullo - Lo que realmente me interesa es el poder inmenso de la imagen en nuestro tiempo, especialmente de la imagen fotográfica, y cómo es posible tratar muchos temas además de los que propones, especialmente de identidad y género. Desde luego es contradictorio, y de esa contradicción pretendo que surjan lecturas contrapuestas, me gusta que mis imágenes tengan esa ambivalencia, que sirvan para un propósito y su opuesto al mismo tiempo.



Javier Arnott - En una entrevista para Claudio Parentela afirmas que desde pequeño querías ser pintor y te pasabas horas dibujando, curiosamente has acabado siendo fotógrafo como tu padre (http://unavidadetoros.wordpress.com/) y vídeo creador, ¿Cuándo se produce ese cambio del niño que deseaba ser pintor y por qué?

David Trullo - Creo que con eso de ser ‘pintor’ me refería seguramente a ‘ser artista’. Me sorprende incluso ahora que lo tuviera tan claro tan pronto. Descubrir más tarde las infinitas posibilidades de la imagen fotográfica sólo cambió mi forma de trabajar. Hasta cierto punto es incluso una especie de religión, lo único en lo que ‘he creído’ y lo que me mantiene vivo

Javier Arnott - Una pregunta ineludible es sobre tu colaboración con Roberto González Fernández ¿Cuándo y cómo nace esta colaboración?

David Trullo - Nos presentó Rafael Liaño en el centro Municipal de las Artes de Alcorcón en 2004 donde Roberto acababa de exponer y donde yo montaba. Admiraba su obra desde hacía mucho tiempo y me sentí muy orgulloso de que él conociese la mía. La conexión fue inmediata, algo así como una especie de ‘flechazo artístico’. Tenemos una forma de ver las cosas muy similar y referencias complementarias, la diferencia generacional sólo añade más. Nos planteamos hacer un trabajo conjunto, y desde entonces hemos colaborado con regularidad. Trabajar de forma bífida nos permite interpretar las cosas de otra manera, de forma más lúdica y quizá más atrevida, ya que nos escondemos detrás de unas siglas, RGF+DDT. Un artista nuevo con dos cabezas.



Javier Arnott - Para terminar, el 21 de enero de 2011 aparecía un artículo en El Cultural que se interrogaba sobre si existe el arte español fuera de España. Desde tu actividad como comisario cual es la visión que tienes sobre el tema.

David Trullo - Creo que esto se debe a dos causas: España no es exótica, quizá en algún momento lo fue (siglo XIX?), pero ahora desde luego ya no. Pertenecer a un país semiperiférico no da el ‘glamour’ que tienen ahora los asiáticos, los africanos o los latinoamericanos, que son los que están de moda. En una viñeta del artista Pablo Helguera se explica con claridad. Una curator le dice a un artista: ‘eres el artista de bienal perfecto, tus temas son políticos, tu trabajo coleccionable y eres étnicamente interesante’.
La otra causa es que simplemente ni los artistas ni los curators españoles hablan inglés, y eso les reduce a entornos locales. Los poquísimos comisarios que hablan inglés con propiedad huyen de relacionarse con españoles para que eso no sea un lastre en sus carreras. Así de crudo.


David Trullo, alejado de cualquier convencionalismo nos lanza, en cada una de sus obras, el reto de enfrentarnos a nosotros mismos, a nuestras convicciones y a la relectura de la iconografía clásica. Nos invita a reflexionar sobre aquello que somos o aquello que aceptamos. Sólo me resta darte efusivamente las gracias por tu generosidad y colaboración al haber aceptado esta entrevista.

Fotografías cedidas en exclusiva para "Bajo el Signo de Libra" por David Trullo

"Psychomachia"
Trullo Kusntkammer
Nueva obra en edición y libros de artista
19-23 diciembre 2011
18-22h
c/ Santa Brígida, 9
Madrid 28004


+ Información:

http://davidtrullo.com/

miércoles, diciembre 14, 2011

José (Pepito) de Zamora


José de Zamora (1889-1971). Bajo el diminutivo cariñoso, íntimo, un poco obsceno (por su continuo apelar a la juventud), y tan español sobre todo, de Pepito Zamora, se encuentra la efigie y la vivacidad de toda una época clausurada, y hoy, buscada de nuevo. Zamora era el representante nato de la frivolidad como estilo de vida, del liberalismo como ética y de la elegancia como tradición... Una cosmovisión donde la ironía es crítica y el desdén un asentimiento fingido. Ya que si José de Zamora es importante como dibujante y figurinista -creador de una escuela en la que se ha hecho lo mejor de ese arte en el siglo-, lo es más aún por su carácter de símbolo, de personaje-testigo de una época.
Luis Antonio de Villena

José de Zamora (Madrid, 1889 - Sitges, Barcelona, 1971) Pintor, dibujante y escritor. Alumno de Eduardo Chicharro, su obra se movió entre el modernismo y la vanguardia junto a su circulo intimo, formado por Álvaro Retana, Antonio de Hoyos y Vinent, Gloria Laguna condesa de Laguna, la bailarina Tórtola Valencia (aficionada a la magia y al ocultismo) y el marqués de Villalobar recorren las noches madrileñas viviendo libremente y exhibiendo su ambigüedad. Pepito Zamora, delgado, impoluto pasea con una cohorte de atildadísimos muchachitos, el escándalo de la gomina, del khol, los anillos raros. Sólo por esto ya nos dan una imagen muy diferente de la que tenemos de España, de ahí la importancia de recuperar a estos personajes que escribieron una historia muy diferente de la oficial.

José de Zamora o Pepito Zamora será una figura importante en sí mismo, recordado con afecto y emoción por el mismo Erté en sus memorias "Things I remember". Amigo de Mistinguett, Josephine Baker, Colette, Coco Chanel, Jean Cocteau..., a quienes conoció durante su estancia en París. Al estallar la Primera Guerra Mundial regresa a España donde se codeará con Cansinos-Assens, Valle-Inclán, Gómez de la Serna.


En 1910 comenzó a publicar su obra en publicaciones como "La Esfera"o "Nuevo Mundo", para pasar posteriormente a trabajar en el taller del padre de la Alta Costura, tal y como hoy la conocemos, Paul Poiret. Será en este taller donde conocerá y trabará amistad con Erté.

En 1918 hará figurines para las obras de Dhiaguilev y Ana Paulova, años de gloria y reconocimiento que se verán truncados con la Segunda Guerra Mundial y su regreso definitivo en 1941 a una España en gris, aún así le quedarán fuerzas para seguir trabajando desde su retiro en Sitges, y sobretodo mantendrá su sentido del humor.

"Creo firmemente que Pirri, El Cordobés, Manolo Escobar y Alfonso Paso son las personalidades que nos merecemos".

Es lo que escribe en 1970 en unos folios para el catálogo de la que iba a ser su última exposición.





Colaboración de Julianen (http://julianen.blogspot.com/), un relato breve pero cargado de la emotividad de quien vivió, de primera mano, los últimos momentos de Pepito Zamora y de su pareja.

Conocí a Pepito cuando ya muy mayor busco acogida en casa de un pariente lejano, compartí varios fines de semana con Pepe y su amado José, su pareja de mas de cuarenta años, un griego hermoso aun en su avanzada edad, esto pasaba en Canet de Mar (1970) luego lo volví a reencontrar en Sitges ahora solo con el griego José, su familiar se medio deshizo del compromiso. Vivía muy parcamente de los dibujitos que hacia a color y que vendía mal. Cuando Pepe murió (1971) su amado José no pudo soportarlo y se suicidó el mismo día, no se pudieron enterrar juntos por la jodida moral de la época, el ayuntamiento franquista le concedió prestado un nicho en el cementerio para Pepe y a José lo pusieron en la fosa común.





+Información:

lunes, diciembre 12, 2011

"Picasso" Pier Paolo Pasolini (1953)

Yousuf Karsh. Pablo Picasso. 1954.

Picasso

I

Nel tremito d'oro, domenicale
di Valle Giulia, la nazione è calda,
silenziosa: la sua innocenza è pari

alla sua impurezza. Sembra arda
di popolare gioia, ed è una noia
irreligiosa che solare si sparge

sui floreali gessi e i gran ventagli
degli scalini. Non è questo
che l'atto in cui si sbriciola un'Italia

istituita, un anonimo ed onesto
atto di civiltà... C'è chi lo compie
tra le aiuole infuocate e il fresco

buio che le solca dai prorompenti
pini di Villa Borghese, chi
n'è riverberato nelle pompe

festive di Piazza di Spagna e si
confonde in un brusio che trasale
intorno monotono e stupendo: qui

è più acceso il senso di un'Italia
vibrante in un'antica nota
di pace, in una morte dolce come l'aria,

dove la classe più alta regna immota.

II

E per la scalea l'anonimo, anima
senza memoria, in un corpo immiserito
da secoli di sogni umilmente umani

di borghese esperienza, ormai è mitico
in questa domenica dorata
che lo vede chiaro nel chiaro vestito.

Come d'improvviso appare ornata,
la sua vita, di mite passione,
e la sua mente (dominata

dentro il cuore dell'Istituzione
dalla sua dignità dura e servile)
come pare arda, immune testimone,

d'umile desiderio di capire...

III

La prima tela dalla scorza intensa
e ròsa, in un gemmante arabesco
quasi artigiano, dipinta con terra

e nascosto fuoco: ancora fresco
lo spirito del vecchio anteguerra
vi mescola scandalo e festa,

l'abnorme del pensiero e il puro della
tecnica, e ardente e affumicata
la superficie i suoi toni inanella,

ceree corolle su zolla disseccata.
Insegna della Francia più alta,
quando il tramonto pareva un'infuocata

alba, e la disperazione espanta
pena del creare, e il frantumarsi
del secolo un suo disegno araldico.

IV

Ma già gli spumeggianti e crudi figli
in nuvole di biancore, in acciarini
contorni, con purezza di gigli

e carnalità di cuccioli ferini,
delineano pur nel lume di un'idea
degna di Velásquez, pur nelle trine,

l'eccesso di espressione che li crea.

V

L'espressione che sul pelo affiora
del quadro, come da intimità viscerali,
infetta di bruciante disamore,

e ne squassa la squama di tonali
dolcezze, che, se resiste, e anzi
irrigidisce, è per materiali,

inebbrianti cagli. Ma tra i balzi
graffianti del pennello, la zona
di quasi prativa luce, gli sfarzi

dei disaccordi, ecco l'Espressione:
che s'incolla alla cornea e al cuore,
irrichiesta, pura, cieca passione,

cieca manualità, impudico gonfiore
dei sensi, e, dei sensi, tersa noia.
A nient'altro che a questo ateo furore

poteva, nella cadente Francia, Goya
cedere la sua violenza. Qui, a esprimersi,
sono pura angoscia e pura gioia.

VI

Dentro l'ordinata processione,
orda del sentire e del fare,
non del credere, paesaggi, persone

sono scheletri in cui corporeo appare
il loro perduto essere oggetti:
esprimerli è esprimerne il male.

La civetta patrizia con sul petto
un avido verde o un viola che altro
senso non ha che infiammare se stesso,

o nell'occhio uno sgorbio, folle e scaltro,
a tradire; i fiori che s'incarnano
a un feto o una seggiola e uno smalto

di toni che li incera nel composto
ingranaggio; le spiagge dove gongola
la gioia di un cadaverico agosto,

in cui l'inventare ha una mongola,
monumentale libertà che nulla costa,
una brutale libertà che il mondo

trasfigura per l'ignota forza
che ha il vizio, che ha la voluttà
dell'esibirsi: tutto porta

ad una calma furia di limpidità.

VII

Quanta gioia in questa furia di capire!
In questo esprimersi che rende
alla luce, come materia empirea,

la nostra confusione, che distende
in caste superfici i nostri affetti
offuscati! La chiarezza che ne accende

le forme interne, li fa nuovi oggetti,
veri oggetti, né conta, anzi è coraggio,
benché delirante, che si rifletta

in essi l'onta dell'uomo che appannaggio
fa dell'Uomo, l'onta dell'uomo più
recente, questo, questo che con saggio

calore guarda evidenziata salire su
nelle atroci lastre la figura
di se stesso, la sua colpa, la sua

storia. Vede ridotte alla furia oscura
del sesso le esaltanti repressioni
della Chiesa, e dispogliata in pura

chiarezza d'arte la chiara ragione
liberale; vede celebrata
in riverberanti figurazioni

la decadenza della snervata
borghesia ancora avida nel miope
rimpianto e nel cinismo...

Ma che lietezza profonda e quieta
nel capire anche il male; che infinita
esultanza, che vereconda festa,

nell'accorata sete di chiarezza,
nell'intelligenza, che compiuta attesta
la nostra storia nella nostra impurezza.

VIII

Poi ecco, colmo, l'errore di Picasso:
esposto sopra le grandi superfici
che ne spalancano in pareti la bassa,

fittile idea, il puro capriccio,
arioso, di gigantesca e grassa
espressività. Egli - tra i nemici

della classe che specchia, il più crudele,
fin che restavi dentro il tempo d'essa
- nemico per furore e per babelica

anarchia, carie necessaria - esce
tra il popolo e dà in un tempo inesistente:
finto coi mezzi della vecchia stessa

sua fantasia. Ah, non è nel sentimento
del popolo questa sua spietata Pace,
quest'idillio di bianchi uranghi. Assente

è da qui il popolo: il cui brusio tace
in queste tele, in queste sale, quanto
fuori esplode felice per le placide

strade festive, in un comune canto
ch'empie rioni e cieli, borghi e valli,
lungo l'Italia, fino all'Alpi, spanto

per declivi falciati e gialli
frumenti - nei paesi della smarrita
Europa - dove ripete i balli

e i cori antichi nell'antica
aria domenicale Ed è, l'errore,
in questa assenza. La via d'uscita

verso l'eterno non è in quest'amore
voluto e prematuro. Nel restare
dentro l'inferno con marmorea

volontà di capirlo, è da cercare
la salvezza. Una società
designata a perdersi è fatale

che si perda: una persona mai.

IX

Sfortunati decenni così vivi
da non poter essere vissuti
se non con un'ansia che li privi

di ogni quieta conoscenza, con l'inutile
dolore di assisterne la perdita
nella troppa prossimità... Muti

decenni, di un secolo ancor verde,
e bruciato dalla rabbia dell'azione
non trascinante ad altro che a disperdere

nel suo fuoco ogni luce di Passione.
Le ultime stanze gremisce la pura
paura espressa in cristalline zone

d'infantile e senile cinismo: scura
e abbagliata l'Europa vi proietta
i suoi interni paesaggi. E matura

qui, se più trasparente vi si specchia,
la luce della tempesta; i carnami
di Buchenwald, la periferia infetta

delle città incendiate, i cupi camions
delle caserme dei fascismi, i bianchi
terrazzi delle coste, nelle mani

di questo zingaro, si fanno infamanti
feste, angelici cori di carogne:
testimonianza che dei doloranti

nostri anni può la vergogna
esprimere il pudore, tramandare
l'angoscia l'allegrezza: che bisogna

essere folli per essere chiari.

Pier Paolo Pasolini 1953

Yousuf Karsh. Pablo Picasso. 1954.

sábado, diciembre 10, 2011

Concierto para violín en Re mayor, Op. 35, de Tchaikovsky: Un concierto con varias dedicatorias

Iosif Kotek & Tchaikovsky, 1877

Concierto para violín en Re mayor, Op. 35, Pyotr Ilyich Tchaikovsky, un concierto con una historia bastante azarosa en busca de interprete y con varias dedicatorias

Tchaikovsky quiso dedicar este concierto a Iosif Kotek, pero se vio constreñido por las indudables habladurías que se producirían entorno a su relación con el joven. (Ellos eran, con casi total certeza, amantes y Tchaikovsky se pasaba la vida disimulando su homosexualidad ante el público. En 1881, rompe con Kotek tras haber este rechazado interpretar el concierto al creer que sería mal recibido y dañaría su incipiente carrera.)

Leopold Auer, 1890

Tchaikovsky en principio había previsto que esta obra hubiera sido dedicada y estrenada por Leopold Auer, para quien había escrito la Serenata melancólica para violín y orquesta. Auer se negó, con lo que el estreno previsto para Marzo de 1879 fue cancelado y empezó la búsqueda de un nuevo solista. En 1912, Auer esplicaría su versión de los hecho en el "New York Magazine Musical Courier":

"When Tchaikovsky came to me one evening, about thirty years ago, and presented me with a roll of music, great was my astonishment on finding this proved to be the Violin Concerto, dedicated to me, completed and already in print. My first feeling was one of gratitude for this proof of his sympathy toward me, which honored me as an artist. On closer acquaintance with the composition, I regretted that the great composer had not shown it to me before committing it to print. Much unpleasantness might then have been spared us both....
Warmly as I had championed the symphonic works of the young composer (who was at that time not universally recognized), I could not feel the same enthusiasm for the Violin Concerto, with the exception of the first movement; still less could I place it on the same level as his purely orchestral compositions. I am still of the same opinion. My delay in bringing the concerto before the public was partly due to this doubt in my mind as to its intrinsic worth, and partly that I would have found it necessary, for purely technical reasons, to make some slight alterations in the passages of the solo part. This delicate and difficult task I subsequently undertook, and re-edited the violin solo part, and it is this edition which has been played by me, and also by my pupils, up to the present day. It is incorrect to state that I had declared the concerto in its original form unplayable. What I did say was that some of the passages were not suited to the character of the instrument, and that, however perfectly rendered, they would not sound as well as the composer had imagined. From this purely aesthetic point of view only I found some of it impracticable, and for this reason I re-edited the solo part.



Tchaikovsky, hurt at my delay in playing the concerto in public and quite rightly too (I have often deeply regretted it, and before his death received absolution from him), now proceeded to have a second edition published, and dedicated the concerto this time to Adolf Brodsky, who brought it out in Vienna, where it met with much adverse criticism, especially from Hanslick. The only explanation I can give of the orchestral score still bearing my name is that when the original publisher, Jurgenson, of Moscow, to suit the composer, republished the concerto, he brought out the piano score in the new edition, but waited to republish the orchestral score until the first edition of the it should be exhausted. This is the only way I can solve the problem of the double dedication.
... The concerto has made its way in the world, and after all, that is the most important thing. It is impossible to please everybody."
Leopold Auer para Musical Courier, 12 de Enero de, 1912

Adolph Brodsky, entre 1891-94

Al final la obra se estrenó, interpretada por Adolph Brodsky, en Viena el 4 de Diciembre de 1881, siendo el director Hans Richter. Obviamente la dedicatoria volvió a cambiar, siendo su destinatario Brodsky. Entre la crítica hubo reacciones de todo tipo, pero agua pasada no mueve molino.

Karel Halíř, 1890

Lo que sí es relevante es el hecho de que en 1888 Tchaikovsky asiste en Leipzig a la interpretación de su obra en la que el solista es el violinista es Karel Halíř, Tchaikovsky afirmara que fue "un día memorable", al final tras muchas vueltas la obra había encontrado a su interprete.

Previamente:

Bajo el Signo de Libra: Tchaikovsky, último acto
Bajo el Signo de Libra: "Sinfonía nº 1 en sol menor, Op. 13" Pyotr Ilyich Tchaikovsky
Bajo el Signo de Libra: "Variaciones sobre un tema rococó opus 33" de Tchaikovsky

viernes, diciembre 09, 2011

La Mirada de Frank Meadow Sutcliffe


Nacido en Headingly, Leeds en 1853, Frank Sutcliffe era hijo de Thomas Sutcliffe, artista, profesor y crítico de arte. Thomas propietario de la que fue probablemente una de las primeras cámaras en Leeds vio el enorme potencial de este nuevo medio en el futuro.
El joven Frank desde su adolescencia comenzará explorar e investigar las posibilidades que este nuevo medio de expresión ofrecía, apoyado sin duda por su padre, lo cual llevará a Frank Sutcliffe a utilizar la cámara como una herramienta creativa y no como un simple medio recreativo.

Barcos en el puerto de Whitby (1875)

Hombres con sombreros de Quayside en Whitby (1879)

Niños en la playa recogiendo material de desecho para vender (1880)

En 1870, la familia se trasladó a Whitby, lugar dónde a menudo habían pasado las vacaciones. En diciembre del año siguiente, a la edad de 43 años murió Thomas, el padre de Frank. Antes de su muerte, había sugerido a su hijo la posibilidad de dedicarse a la fotografía de forma profesional, cosa a la cual parece que su madre se oponía, ya que Frank Sutcliffe llegó a comentar que "... ella me habría ahogado, si mostraba alguna inclinación por ser artista. Pensaba que todos los artistas eran unos lunáticos ", convertido en el sostén económico de la familia Frank Sutcliffe pone en marcha su primer estudio de fotografía en Tunbridge Wells, pero no le fue muy bien por lo que volvió a Whitby y abrió un estudio en un viejo taller en desuso. Y esta vez sí que empieza a ganarse la vida.

Puerto de Whitby (1885)


"The Water Rats" (1886) Tal vez sea la fotografía más famosa Frank Sutcliffe debido al escándalo que en su día provocó. Sutcliffe fue excomulgado por el clérigo de Whitby, el cual consideró esta fotografía como un arma de corrupción.

Niños bañándose (1889)

Mujeres e hijos de pescadores (1890)

Sin Título (1890)

Excitación (1890)

Hora de comer (1891)

Entre los nabos (?)

Pastor con vacas cerca de la Abadiá de Whitby

Mujeres hilando (?)

Sin Título (?)

+Información:

http://www.sutcliffe-gallery.co.uk/
http://en.wikipedia.org/wiki/Francis_Meadow_Sutcliffe