divendres, de setembre 02, 2011

La Mirada de Albert Rudomine

Estudio 1923

Albert Rudomine nace en Kiev (Ucrania) el 27 de abril de 1892. Su familia se muda a París y luego a Nueva York, donde Rudomine estudiará teología hebrea. En 1917 regresa a París donde se asentará definitivamente y se convertirá en modista. Pasados un par de años empezará a realizar fotografías de bailarines y pronto se vio convertido en reportero gráfico para el semanario L'Illustration. En 1923 estableció su propio estudio, especializándose en retratos y fotografías de la figura humana con claras influencias de la escultura clásica.

Durante la Segunda Guerra Mundial, Rudomine comienza a trabajar para los Museos Nacionales Franceses. En el Museo Auguste Rodin fotografiará la obra del célebre escultor, que será publicada en 1950. Murió en París el 4 Abril de 1975.

Estudio 1923

Estudio 1923

Estudio 1923

Estudio 1925

Retrato masculino, Abel Gance(?) 1925

Estudio 1920 - 30

Marcelle Chantal : Extase (1927)

Pirandello (1929)

Sin Título (1920-30)

Retrato de Ambroise Vollard (1930)

Estudio 1930


Estudio 1930

Las piernas de Suzy Solidor (1940)

8 comentaris:

El Deme ha dit...

La cabeza de Pirandello me impacta.

Gay Tagide ha dit...

Arrojado para a época

ixilik ha dit...

Por una vvez me salto al otro lado, y me quedo con las piernas de Suzy

fritzio ha dit...

Para uno que todavía está reconociéndose, más que asumiéndose, una historia que algún dia pueda compartir contigo (porque según creo la entenderías así, de golpe) es un placer solazarse con esos cuerpos tan libres y hermosos, traídos desde hace muchas décadas del siglo que ya fue...

Un placer, repito, por lo que pones, por lo que compartes, por todo

Abrazo de chubasco chilango

Con el corazón

Gracias, otra vez

Champy ha dit...

Igual y no me lo creen, pero me quedo con la de Pirandello!!!

Y es neta.

2046

senses and nonsenses ha dit...

algunas imágenes parecen esculturas.
pues nunca había visto una imagen de Abel Gance. me ha encantado.

Antinoo ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Uno ha dit...

Hay que ver hasta donde le puede llevar a uno la teología hebrea.