dijous, de juny 09, 2011

Jorge Semprún "La guerre est finie"


Miembro de una familia de la alta burguesía (su abuelo materno fue el cinco veces presidente del gobierno, durante el reinado de Alfonso XIII, Antonio Maura) hijo de José María Semprún y Gurrea embajador en La Haya, donde pasará la Guerra Civil, en 1939 se exilia en Francia y cursar estudios de filosofía en La Sorbona, joven maquisard bajo la ocupación nazi, torturado por la Gestapo e internado en el campo de Buchenwald, militante del PCE desde 1942, miembro del Comité Central desde 1954 y del Buró político desde 1956, expulsado oficialmente del partido en 1965, ministro de Cultura de Felipe González entre 1988 y 1991.



Jorge Semprún es mediante su obra literaria la memoria del horror y la sinrazón vivida por Europa a lo largo del siglo XX. Uno de los más importantes intelectuales del pasado siglo y un hombre que soportó con el mayor estoicismo el fuego cruzado que contra su persona se declaró en este su país recubierto de vieja y ancestral caspa provinciana. Una España que demasiadas veces ha ejercido de madrastra de sus hijos más prominentes y que ahora con su fallecimientos llena la prensa de panegíricos cuando en vida fue ninguneado en un intento de desterrarle al olvido, sólo por haber tenido la osadía de expresar de forma libre, alta y clara su opinión.



"La guerre est finie", Alain Resnais (1966)

La desgraciada España, la España heroica, la España en el corazón: estoy hasta la coronilla. España se ha convertido en la buena conciencia lírica de toda la izquierda: un mito para antiguos combatientes. Mientras, catorce millones de turistas se van de vacaciones a España. España ya no es más que un sueño turístico o la leyenda de la Guerra Civil. Todo eso mezclado con el teatro de Lorca, y ya estoy harto del teatro de Lorca. ¡Ya está bien de mujeres estériles y de dramas rurales! ¡Y ya está bien de leyendas! Yo no estuve en Verdún, ni tampoco en Teruel, ni en el frente del Ebro. Y los que hacen cosas en España, cosas verdaderamente importantes, tampoco estuvieron. Tienen ahora veinte años y no es nuestro pasado lo que les hace moverse sino su futuro. España ya no es el sueño de 1936, sino la realidad de 1965,aunque esta parezca desconcertante. Han pasado treinta años y me joden los antiguos combatientes.
"La guerre est finie" guión de Jorge Semprún, París, Gallimard, 1966

4 comentaris:

El Deme ha dit...

Para saber a dónde vamos nunca hay que olvidar de dónde venimos.

Mery ha dit...

Muy típico lo de este país: castigar al que va por libre y se aparta de la masa.

Xavier ha dit...

Tan cerca y tan lejos, deberíamos profundizar mas en personajes que han vivido tanto y tanto.
Un gran desconocido.

senses and nonsenses ha dit...

y Z de Gavras.
sé muy poco de él, pero me encanta que recuerdes a los grandes hombres de nuestra Historia.

un abrazo.