dimecres, de febrer 23, 2011

Kinkaku - ji (El Pabellón Dorado)

El Pabellón Dorado en otoño fotografiado por Akisuke Shibata

El Pabellón Dorado en invierno fotografiado por Akisuke Shibata

Construido en 1397 por el Shogun Ashikaga Yoshimitsu, tuvo que ser reconstruido porque en 1950 un monje lo incendió. Este hecho será el que servirá a Yukio Mishima para el argumento de su novela "El Pabellón Dorado", en la que Mizoguchi, se obsesiona por la belleza del reflejo del templo en el agua, esta obsesión le llevará a destruirlo, al entender que se interpone entre él, un sujeto débil y tartamudo, y su vida.

"El Pabellón de Oro", Yukio Mishima, cover de la edición japonesa de 1956
"Me incliné y miré a la fantástica superficie brillante del estanque. Nunca antes se había expuesto el interior del Pabellón Dorado de esta forma tan maravillosa - era tan brillante que perturbaba la consciencia."

El Pabellón Dorado tras el incendio de 1950

El Pabellón Dorado en 1893

"La nobleza, la cultura, lo que la gente considera como estético- la realidad de todas esas cosas yerma e inorgánica. No es el templo de Ryuan lo que ves, es simplemente un montón de piedras. Filosofía, arte – son todo piedras. La única realidad orgánica que concierne a la gente es la política. Vergonzoso, ¿verdad? Uno puede casi decir que los seres humanos no son más que criaturas que se profanan a ellas mismas."

Yukio Mishima fotografiado por Shirou Aoyama en 1956

+Información:

http://www.orientalarchitecture.com/japan/kyoto/kinkakuji.php
http://www.shokoku-ji.or.jp/english/e_kinkakuji/index.html

16 comentaris:

Eduardo ha dit...

Siento tanta falta de Japón y de Japón en mí. De estar, sentado en el suelo en Gyon, viendo pasar el tiempo junto a un cerezo en flor. Sé que suena flojo, pero nunca olvidaré ese momento. Ni, en otra ocasión, un café olvidado en los 50, con la lluvia torrencial de un tifón. Y el silencio de los jardines imperiales. El olor a húmedo de la madera sobre la que me descalzaba, solo... Kyoto, como adoro esa ciudad.

Xim ha dit...

Fue en Noviembre de 1992 cuando vi por primera vez éste templo, llovía debilmente y los árboles de Momiji coloreaban la gris escena de un modo irreal, parecía un sueño: el dorado del pabellón, el rojo de los árboles, el gris de la humedad, la lluvia y las nubes, y yo bajo el paraguas, atrapado en aquella extraña visión de ensueño...

Yo también echo de menos Kyoto, y Nara...

Yoroshiku Onegaishimasu

Madame X ha dit...

Mishima es una de mis asignaturas pendientes. Por alguna secreta razón lo voy posponiendo y posponiendo.

"Uno puede casi decir que los seres humanos no son más que criaturas que se profanan a ellas mismas." No dejo de darle vueltas a esta frase.

Joaquinitopez ha dit...

Bueno, yo no puedo ofrecer experiencias líricas de Japón como algunos compañeros. Sólo puedo ofrecer 29 años de estudio de la cultura japonesa, modestamente.
Mishima era directamente un enfermo mental como demuestra su biografia y su muerte.
Y del resto de Japón desde la objetividad me limitaré a recoger lo que dijo uno de sus grandes enamorados: Lafcadio Hearn
"Pero recuerda que aquí todo es encantamiento, que has caído bajo el hechizo de los muertos, que las luces, los colores, las voces se desvanecerán tarde o temprano dando paso al vacío y al silencio".
Bellísimas imágenes, como siempre.

TUT ha dit...

Mishima siempre me ha atraido, ese personaje ya de leyenda, misterioso y casi irreal.

Las imágenes del templo dorado de Kyoto me recuerdan y me abren de nuevo las ganas que tengo de ir a Japón, pero a ese y no al americanizado de Tokio.

Saludos.

MM de planetamurciano ha dit...

Ke un edificio de madera se conserve enterico desde el siglo XIV sólo puede ocurrir en Japón. Lo del incendio no cuenta.

Justo ha dit...

Cielos, yo ni he visitado Japón ni he estudiado una línea de la cultura japonesa.. aunque por suerte sí he leído a Mishima y a Lafcadio Hearn.

Estoy seguro de que si fuera para allá me atraparían sus sensaciones, pero de momento no es uno de los países que más atraigan mi atención.

Un abrazo

ixilik ha dit...

Casualmente te escribo desde el barrio de Frida Kahlo (bueno casualmente no, que la altitud me tiene hecho polvo y me he metido a un ciber, a descansar)
Me preguntaba, porque tambien me gustaría visitar Japón, y su arte. Y sinembargo, hay otros paises con muchisima carga, que nunca me esforzaré en visitarlos....
Yo diria, que por politica, si hacemos cada uno nuestra política en todo lo que disfrutamos

Champy ha dit...

Ay...odio blogger.

Que bueno que me censuro porque esta vez le echaba las flores a uno de tus visitantes. Te lo dejo de Tarea.... y no es Justo ni el Vasco eh!

A mi Japon me mueve tanto como China e India, una de sensaciones y de aromas y de colores...textura, si India es Curry y China loto, Japon es seda.... asi los percibo.

Un dia te voy a regalar una foto de un Champignoncito refelendose en ese oro....ay, ya te debo muchas verdad?

2046

Vulcano Lover ha dit...

Es de las que no he leído de él, pero mira, antes era una más de sus novelas, y ahora me pica más la curiosidad, jeje

senses and nonsenses ha dit...

a mí tb me ha picado la curiosidad. sólo conozco la fascinante Confesiones... Mishima me encanta ...por muy rayao' que estuviera. esas fotos de sansebastián nos hicieron mucho daño.

un abrazo.

Capri c'est fini ha dit...

Cuanto nos atrae Japón y en general el desconocido Oriente: la arquitectura, la literatura, la estética y hasta las costumbres... Aunque me temo que como Capri, lo que nos atrae es más el Japón ensoñado que el real, porque en la cabeza de cada uno todo tiene mejor pinta, no crees? El Pabellón Dorado precioso, eso sí...

Uno ha dit...

Visité el Pabellón Dorado en pleno otoño y ya no puedo imaginarmelo en otra época mejor: rojo, verde, oro... Voy a ver mis fotos de nuevo y pensaré en Mishima.
Un abrazo

pon ha dit...

no me pica nada Japón, qué cosas, ni Mishima tampoco, salvo en fotos porque me parece muy bello

Una pena que se haya quemado un edificio tan antiguo, para mí tiene el valor de la antigüedad porque por lo demás, me resulta horrendo el dorado por todas partes

qué la pasaría al monje por la cabeza para prenderle fuego??? lo mismo era anarquista

Joao Baptista ha dit...

Muito interessante.
Lindo o templo.

Xavier ha dit...

El pabellón de oro y Mishima, para siempre unidos. Dos grandes monumentos de la humanidad, una forjada por el hombre y un gran hombre destruido por si mismo.

Y seguimos en Japón.