dilluns, de febrer 14, 2011

El Efecto Niemeyer


En 1989 Oscar Niemeyer ganó el premio Principe de Asturias de las Artes. En 2006 el arquitecto regala a la Fundación Príncipe de Asturias el proyecto de un gran centro cultural, el cual poco a poco ha ido tomando cuerpo en la tercera ciudad de Asturias, Avilés, rompiendo de esta manera la eterna dicotomía entre Oviedo, capital del Principado y Gijón. Una decisión acertada por parte del presidente del gobierno asturiano, Dn, Vicente Álvarez Areces, que extrañó en un principio, pero que ha servido para poner en pie de igualdad a las tres ciudades y descentralizar las instituciones culturales en el territorio, Oviedo con el Museo de Bellas Artes, Gijón con La Laboral y ahora Avilés con el Centro Cultural Internacional Oscar Niemeyer, el cual sirve de colofón al proceso de reestructuración de la ciudad asturiana siguiendo los pasos de Bilbao, ciudad con la que históricamente ha mantenido estrechos vínculos por su condición de siderúrgicas, y con la que ahora conformará un potente eje cultural en la zona cantábrica entre el Guggenheim bilbaino y el Centro Niemeyer.





El proyecto de Avilés arranca a partir de una plaza con un teatro para mil personas con un palco abierto al exterior, incrementando la capacidad en treinta mil personas. En el lado opuesto, se levanta la emblemática cúpula, recién inaugurada, que albergará el museo y el edificio de administración del centro cultural así como un cine y un restaurante. La torre circular, de 20 metros de altura, albergará otro restaurante con vistas al mar.


+Información:

http://www.niemeyercenter.org/
http://www.niemeyer.org.br/

9 comentaris:

tecla ha dit...

Presentas unas fotos y una información, siempre dignas de agradecer p-jota.

senses and nonsenses ha dit...

un poquito repartido entre las tres, la mejor manera para que continúen las rivalidades y envidias vecinales.
ya sabes que tengo un especial cariño por Oviedo. ...lo único que separa bilbo de uvieu es santander.

un abrazo.

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

Me parece muy bonito el edificio,me gusta, aunque hay como una fábrica echando humo detrás, espero que sea vapor...
Petons!

MM de planetamurciano ha dit...

Yo hasta ke no vea el uso ke le dan, no daré mi veredicto, ke empiezo a estar cansado de contenedores preciosos pero vacíos.

Pilar ha dit...

Impresionante arquitectura. Dos cuestiones: dignificación de una ciuadad para una ciudad tan industrial y que ha llegado a tener altísimos índices de contaminación; y una segunda que es un deseo: que no se convierta en solo un despliegue arquitectónico, que vale que en sí ya está bien, pero toca su sentido cuando se carga de contenidos.
Un besazo, pejota, espero que ayer te llegara amor a borbotones. Y que no pare.

pon ha dit...

Curioso edificio, me recuerda los dieseños de los años veinte, los comics de Flash Gordon.

Y ahora, a ver qué hacen con él. Porque depende de cómo lo rellenen, que se convierta realmente en un centro artístico o se quede en una cosa rara en medio de Avilés y no vaya nadie.

Justo ha dit...

Eso es una decisión salomónica, sí señor.. me alegro por Avilés.. y coincido con Pon en el efecto alex-raymondiano, me gusta mucho.

Uno ha dit...

Pues me voy a ir a verlo no te digo mas. antes de que me lo ensucien y eso.

Madame X ha dit...

Admiro muchísimo a Niemeyer por su trayectoria personal y creativa. Y aquí, una vez más, hace honor a sus convicciones. Él regala proyectos, mientras otros cobran a millón de Euros la maqueta.

Y me alegro por Avilés, bien gestionado puede revitalizar la ciudad.

Un beso.