dimecres, de maig 11, 2011

El XVIII Español. Triunfo del Rococó

La Familia de Fernando VI, por Amiconi (1752). Copia en plancha por Joseph Flipart. Escena de Corte con Fernando VI y Barbara de Braganza centrando la composición. Escena enmarcada en un ambiente musical, de especial interés los retratos del compositor Doménico Scarlatti, el año previo a su fallecimiento y del cantante italiano Carlo Broschi, llamado Farinelli

El reinado de Fernando VI (1746-1759) vendrá marcado por una política abstencionista en el exterior, reforzó determinados impulsos de desarrollo económico, que favorecieron no sólo el fomento de las tradiciones transmitidas desde el reinado anterior, sino también haciendo efectivos medios institucionales, como las Academias de Bellas Artes, que aunque de iniciativa anterior desarrollaban en este tiempo su ordenamiento estatutario, sirviendo de plataforma a un método renovado de mirar y de instrumentar el proceso artístico. Se refleja un incremento en el mecenazgo de la música y del teatro, una literatura crítica precursora del reinado de Carlos III y la creación de centros de estudios y de investigación de ámbito extrauniversitario uniendo ciencia y técnica, teoría y práctica.

Antonio Joli (1700-1777), pintor procedente de Módena, llegará a Madrid en 1750 a petición de Farinelli, para que realizara las tramoyas de las representaciones musicales que se realizaban principalmente en los coliseos del Buen Retiro y Aranjuez. Su trabajo nos da una excelente vista del aspecto, hoy irreconocible, que tenían ciertos espacios.

Panorámica de Madrid (1750)

Embarque de Carlos III en Nápoles (1759), Museo del Prado

La calle de Alcalá, Colección Duques de Alba

La calle de Alcalá, Colección particular

Palacio Real de Aranjuez

Calle de Atocha

Jacopo Amigoni (Venecia 1680- Madrid 1752). Este pintor llegó a Madrid a comienzos de 1748, llamado por el rey Fernando VI a sugerencia de Farinelli, acompañado de su ayudante y discípulo, Charles Flipart. Fernando VI le nombró pintor de cámara, cargo que ocupó hasta su fallecimiento en 1952. Se convirtió en el primer director de la recién creada Academia de Bellas Artes de San Fernando, su influencia marcaría un nuevo rumbo en la plástica española, al producirse la sustitución de la influencia francesa, que había comenzado con el reinado de Felipe V, por la italiana. Su actividad principal sería la de decorador, encontrando obras suyas en los palacios de La Granja y Aranjuez. También cultivó el retrato, lo que le hizo rivalizar con el que era el retratista oficial Louis Michel Van Loo.

La reina Bárbara de Braganza, esposa de Fenando VI

La infanta María Antonia Fernanda, hija de Felipe V (1750), Museo del Prado

Metastasio, Teresa Castellini, Farinelli, Amigoni, el perro de Farinelli, un paje de Farinelli (1750 -52) National Gallery of Victoria (Australia)

El Marqués de la Ensenada (1750), Museo del Prado

Farinelli (1950-52) Academia de Bellas Artes de San Fernando

Techo del comedor de gala del Palacio Real de Aranjuez

Antonio González Velázquez, (Madrid, 1723-1794), hermano de los también pintores Luis y Alejandro. Estudió dibujo en la Junta Preparatoria de la Academia de San Fernando, en 1746 es becado para completar su formación en Roma en el taller de Corrado Giaquinto. El maestro y su ayudante ejecutaron en 1748 el proyecto de decoración con pinturas y frescos de la iglesia de la Santa Trinidad de los Españoles de Roma. La influencia de Giaquinto en Antonio González Velázquez será de suma importancia, ya que el español será la correa de transmisión de los conceptos estilísticos y esquemas compositivos del barroco tardío de Giaquinto a la nueva generación de pintores españoles, antes de que el italiano se trasladase a Madrid. Ejemplo de ello son los frescos para la Santa Capilla de la basílica del Pilar de Zaragoza, que realizó a su regreso en 1752. Por su parte Giaquinto, llamado por Fernando VI, facilitó a Antonio su entrada en Madrid, donde en 1757 sería pintor de corte, dejando su impronta en el Palacio Real, donde trabajó junto a sus hermanos, realizó los murales del convento de la Encarnación, las pinturas de la cúpula en las Salesas Reales de Madrid y formó parte del grupo de pintores que trabajaron en el conjunto de los lienzos para los retablos de San Francisco el Grande, este último proyecto encargado ya por Carlos III. Ganador de varios certámenes de la Academia de San Fernando, de la que fue miembro de mérito desde 1754, en 1767 sería teniente director de pintura y en 1787 el de director.

Noli me tangere, Museo Nacional de Escultura. Valladolid.

Cristóbal Colón ofreciendo el Nuevo Mundo a los Reyes Católicos (1763-65), Palacio Real, Madrid.

En 1761 se incorporó a la Real Fábrica de Tapices de Santa Bárbara donde llevó a cabo más de setenta obras de invención propia. En 1762, cuando Giaquinto regresó a Nápoles y Anton Raphael Mengs llegó a Madrid, González Velázquez se verá relegado ya que Mengs considera su paleta un tanto obsoleta y prefiere favorecer a pintores más jóvenes, como Francisco Bayeu y Francisco de Goya, lo que le apartará paulatinamente de los encargos públicos relevantes, por lo acabará centrándose en la pintura escenográfica para los teatros reales.

Autorretrato (1775-80) Museo del Prado

Manuela Tolosa y Abylio, 1775-80 (segunda esposa del pintor) Museo del Prado

Corrado Giaquinto (Molfetta 1703 - Nápoles 1766). En el periodo que va de 1753 a 1762, por intervención y recomendación del recién nombrado embajador español en Nápoles, Alfonso Clemente de Aróstegui, se contrató a la máxima figura de la pintura decorativa rococó en Roma, el molfetés Corrado Giaquinto, a fin de cubrir el puesto del recientemente fallecido Amigoni. Giaquinto se traslada a Madrid donde es colmado de honores, es nombrado director de la Academia de San Fernando y supervisor de la Real Fábrica de Tapices de Madrid, así como Primer Pintor de Cámara, ya que Louis Michel Van Loo había regresado a Francia el año anterior. En 1755 realiza los frescos de la capilla real del Palacio Real pinta siete lienzos para el palacio de Aranjuez y ejecuta otros cuadros para el convento de las Salesas así como también, después de 1758, pinta los frescos de la bóveda y la cúpula de esta iglesia, y por último, ejecuta los famosos frescos del Palacio Real en los que se representa El nacimiento del sol en el Salón de Columnas y España venerando a la Religión y a la Iglesia en la escalinata. Giaquinto ejerció gran influencia sobre los pintores españoles, en particular sobre el joven Goya.

Alegoría de la Paz y la Justicia, 1755, Museo del Prado

Retrato de Farinelli, al fondo se pueden ver retratados los reyes Fernando VI y Bárbara de Braganza, 1753-55, Civico Museo Bibliografico, (Bolonia, Italia)

La batalla de Clavijo,1754-57, Museo del Prado

España venerando a la Religión y a la Iglesia, 1759. Escalera principal del Palacio Real (Madrid)

El nacimiento del sol y el triunfo de Baco, 1762, Salón de Columnas del Palacio Real (Madrid)

Giaquinto, de salud delicada, solicita en 1762 a Carlos III licencia para marchar a Nápoles para poder descansar. En un principio el reposo estaba planificado para unos meses, pero finalmente el pintor solicitó permiso al rey para retirarse definitivamente. En 1763 sufre un ataque de apoplejía, debido a lo cual ya no regresará a España.

Carlos III (1761), Anton Raphael Mengs. Museo del Prado (Madrid)

Carlos III (1759-1789), tercer hijo varón de Felipe V, y primero que tuvo con su segunda esposa Isabel de Farnesio, con él se produce un giro brusco en la orientación del gobierno de España. El monarca llega a España, tras la muerte sin descendencia de su medio hermano Fernando VI, con la experiencia adquirida como rey de Nápoles. En su gobierno se acentúa el concepto de la dignidad real, "deus in terris". Política exterior activa y un denso programa de reformas internas apoyadas en un presupuesto equilibrado generan una amplia revolución en el reino.
Las rentas aumentaron por el incremento natural de la riqueza. Las vacilaciones ideológicas serán las propias que se producen en el seno de la Ilustración. Rodeado de ministros de gran capacidad intelectual, Marqués de Esquilache, Aranda, Campomanes, Floridablanca, Wall y Grimaldi, se produce un movimiento de revitalización de la cultura artística en términos europeístas.

Giovanni Battista Tiépolo (1696-1770)

"Questa mattina e arrivato il pittore Tiepoletto da Venecia"
Comunicado de Sabatini al Marqués de Esquilache

En 1761 Carlos III invitó a Tiépolo a trasladarse a España para que tomara parte en la decoración del Palacio Real de Madrid, llegando al año siguiente acompañado de sus hijos y ayudantes. En la capital española se produjo un importante enfrentamiento artístico con el Neoclasicismo de Antón Rafael Mengs, dividiéndose los críticos y artistas en dos claras e irreconciliables tendencias. Los techos del Palacio Real le llevaron varios años, logrando una de las obras más espectaculares que se han visto en cuanto a frescos por su poderoso efecto de grandiosidad y su impresionante efecto óptico.

Apoteosis de la Monarquía Española. Antecámara de la reina, Palacio Real (Madrid)

La Gloria de la Monarquía Española (Detalle). Salón del trono, Palacio Real (Madrid)

La Gloria de la Monarquía Española (Detalle), salón del trono, Palacio Real (Madrid)

La Gloria de la Monarquía Española (Detalle), salón del trono, Palacio Real (Madrid)

La Gloria de la Monarquía Española (Detalle), salón del trono, Palacio Real (Madrid)

El Triunfo de Eneas, sala de la guardia de alabarderos, Palacio Real (Madrid)

En 1769 recibió el encargo de pintar siete retablos para la iglesia del convento de San Pascual en Aranjuez, en la actualidad se encuentran en el Museo del Prado al haber sido sustituidos por lienzos de Mengs, Maella y Francisco Bayeu. Tiepolo murió de repente en Madrid, en 1770, sufriendo la incomprensión de buena parte del público.

Inmaculada (1769), Museo del Prado

San Antonio de Padua con el Niño Jesús (1769) Museo del Prado

Estigmatización de San Francisco (1769) Museo del Prado

Anton Raphael Mengs (1728-1729), pintor de origen checo cuya obra se desarrollará fundamentalmente en España. Destacado defensor de la belleza ideal tomará como puntos de referencia a Rafael para el dibujo y la ex­presión, a Antonio Allegri, el ­Correggio para el claroscuro y a ­Tiziano Vecellio para el colorido. En 1761, Carlos III, le hará llamar al igual que a Tiépolo para la decoración del Palacio Real, con él hará su entrada en España el Neoclasicismo.

La apoteosis de Trajano, Bóveda sala Gasparini (Detalle). Era la pieza principal del cuarto de Carlos III, donde se celebraba la ceremonia de vestirse, Palacio Real (Madrid)

La apoteosis de Trajano, Bóveda sala Gasparini (Detalle), Palacio Real (Madrid)

Comedor de Gala, primera bóveda, La aurora en su carro, Palacio Real (Madrid), originariamente perteneció al dormitorio o cámara de las reinas Isabel de Farnesio y María Amalia de Sajonia

Capilla Real. El cuadro del altar lateral es obra de Antonio Rafael Mengs y representa la Anunciacion.

es una figura fundamental en el devenir artístico de este siglo en España, ya que a su sombra crecerán los hermanos Bayeu, así como intervendrá para que Goya consiga su primer empleo en Madrid.

Fernando IV rey de Nápoles (1760). Museo del Prado

La reina María Amalia de Sajonia (1761), Anton Rafael Mengs. Museo del Prado

Carlos IV como Príncipe de Asturias (1765)

María Luisa de Parma como Princesa de Asturias (1765)

Autorretrato (1774) en la Walker Art Gallery, Liverpool.

Johann Joachim Winckelmann (1761-1762) Metropolitan Museum of Art, Nueva York

En 1755 inició su amis­tad con el teórico del neoclasicismo Johann Joachim Winckelmann, lo cual es un elemento fundamental para acercarnos a su obra.

Helios como personificación del mediodía. Del conjunto de cuatro pinturas que personifican las horas del día, eran unas sobrepuertas para el tocador de María Luisa de Parma, Princesa de Asturias, ahora en el Palacio de la Moncloa, Patrimonio Nacional, Madrid. (1765)

Hesperus como personificación del anochecer. Del conjunto de cuatro pinturas que personifican las horas del día, eran unas sobrepuertas para el tocador de María Luisa de Parma, Princesa de Asturias, ahora en el Palacio de la Moncloa, Patrimonio Nacional, Madrid. (1765)

Diana como personificación de la noche. Del conjunto de cuatro pinturas que personifican las horas del día, eran unas sobrepuertas para el tocador de María Luisa de Parma, Princesa de Asturias, ahora en el Palacio de la Moncloa, Patrimonio Nacional, Madrid. (1765)

Luis Paret y Alcázar (1746-1799), es el pintor Rococó español por excelencia, su obra se centra en escenas galantes de brillante colorido y animada escena, casi como si de un cronista social se tratara.

"Muy pocos o ningún pintor, tuvo España en estos días, de tan fino gusto, instrucción y conocimiento como Paret"
Ceán Bermúdez

La comida de Carlos III (1770), Museo del Prado

La Carta (1772), Museo Goya, Castres (Francia)

Tienda del anticuario o tienda de telas (1772), Museo Lázaro Galdiano

La puerta del sol de Madrid, 1773

Vista de Fuenterrabía (1786) Museo de Bellas Artes de Bilbao

Vista de El Arenal de Bilbao (1783-84) Museo de Bellas artes de Bilbao

Una curiosidad sobre su vida antes de trasladarse a Bilbao fue el hecho de que el servir de cómplice al infante don Luis en sus correrías amorosas y francachelas, antes del matrimonio morganático de aquél con la zaragozana María Teresa Vallabriga, le valdría a Paret el destierro en Puerto Rico (1775-78), por orden del piadoso Carlos III, que decidió, influido por su confesor fray Joaquín Eleta, acabar con esas citas secretas y castigar a los colaboradores y cómplices del infante. En mayo de 1778 el Consejo de Castilla le conmutaría la pena de destierro, sustituyéndola por la de alejamiento de la Corte.

José Camarón Boronat (Segorbe, 1730-Valencia, 1803) , junto a Luis Meléndez y Lius Paret y Alcázar cabe destacarlo como otra de las grande figuras del Rococó español. Pintor de escenas galantes y festivas es el máximo exponente de la pintura Rococó valenciana, figuras estilizadas y esbeltas le sirven para reflejar el majismo dieciochesco español envueltos en una paleta de un refinado cromatismo.

Una romería o El bolero (1785), Museo del Prado

Parejas en un parque (1785), Museo del Prado

Francisco Bayeu (Zaragoza, 9 de marzo de 1734 - Madrid, 4 de agosto de 1795) evolucionó de un Rococó brillante a un Clasicismo más académico siendo discípulo de A. R. Mengs. Las primeras obras de Bayeu denotan la influencia de Lucas Jordán y Corrado Giaquinto, que irá transformando hacia un neoclasicismo muy del estilo de Mengs. Será este pintor el que le llamará para que pintara en Madrid en 1763 las bóvedas palatinas: La Rendición de Granada para el cuarto de Isabel Farnesio y la Batalla de los Príncipes y cuyo boceto está en Madrid en el Museo del Prado.

La rendición de Granada. 1763. Cuarto de Isabel Farnesio. Palacio Real (Madrid)

El Olimpo batalla con los gigantes. 1764. Antecámara del cuarto de los Príncipes de Asturias. Palacio Real (Madrid)

La apoteosis de Hércules en el Olimpo. 1768-69. Palacio Real (Madrid)

Bayeu fue pintor de cámara de Carlos III de 1748 a 1795 y director de la Academia de San Fernando. Uno de los aspectos por el que más se le conoce fue por haber sido el cuñado de Goya. Este gran pintor español pasó algún tiempo en el taller de Bayeu y pintó un memorable retrato de él. Bayeu pintó retratos y gran cantidad de obras de carácter decorativo, especialmente cartones para la Real Fábrica de Tapices. Hizo los cartones para tapices de los edificios reales. Se le considera como el mejor cartonista después de Goya.

Pentecostés (1769)

Merienda en el campo (1784), Museo del Prado

Regina Angelorum. Bóveda del Pilar, Zaragoza

Regina Apostolorum. Basílica del Pilar, Zaragoza

Regina Prophetarum. Basílica del Pilar. Zaragoza.

Entre 1772 y 1775 realizó su obra más barroca: la decoración de dos bóvedas del Pilar de Zaragoza. En ella colaboró con su hermano Ramón y su cuñado Goya. También decoró el claustro de la catedral de Toledo, que constituye el conjunto más personal del pintor.

Apolo protegiendo las ciencias y las artes, 1786. Palacio Real (Madrid)


+Información:

http://www.artehistoria.jcyl.es/Pintura Rococó en España
http://www.museodelprado.es/coleccion-de-fernando-VI
http://www.museodelprado.es/joli-antonio/
http://www.museodelprado.es/amigoni-jacopo/
http://www.museodelprado.es/gonzalez-velazquez-antonio/
http://www.museodelprado.es/mengs-anton-raphael/
http://www.museodelprado.es/tiepolo-giovanni-battista/
http://www.museodelprado.es/paret-y-alcazar-luis/
http://www.museodelprado.es/camaron-boronat-jose/
http://www.museodelprado.es/giaquinto-corrado/

7 comentaris:

Leo Carioca ha dit...

Ah, sí.
Aquí en Rio de Janeiro también tenemos montones de iglesias hechas en el estilo rococó.
Fue muy comun por aquí en aquella época.

MM de planetamurciano ha dit...

Este repaso al siglo XVIII está siendo una pasada, ke lo sepa. Alucinaico me tiene.
Murcia tiene un esplendor rococó ke creo ke la hace la ciudad con más representaciones de este arte en España. A ver si algún día tengo la oportunidad de enseñársela.

pon ha dit...

Carlos III, el único bobón decente

senses and nonsenses ha dit...

eres el mejor.
vaya expo que nos has montado. para mí, todo nuevo... ¡cuántas lagunas!

me ha encantado el regalo del Arenal del s.XVIII.

un abrazo.

Joaquinitopez ha dit...

Estooooo...... guauuuuuuuu
Jincaito rodillas me tienes.
Nuestro rococó es muy a la española pero mucho más valioso que conocido. Has presentado una magnífica síntesis de sus principales ejemplos.
Perfecta la selección de imágenes ya quisiera yo que me la hubieran puesto en la carrera.
Chapeau.

Uno ha dit...

Qué entretenido tu XVIII. Tengo la impresión de que Madrid, su arquitectura, empezó a perder su caracter en esa época. Cuántas cosas nuevas para mi.
Un abrazo

Xavier ha dit...

Estas que te sales de currante. Un trabajo excepcional.
Un abrazo hermosote.