dimecres, de març 03, 2010

Eduardo García Benito, el Art Decó en Vogue y Vanity Fair


Eduardo García Benito nació en 1891 en Valladolid. A los 12 años empezó de aprendiz de pintor.
A los veintiún años fue becado por el Ayuntamiento vallisoletano para ampliar estudios en París, donde rápidamente hizo amistad con Pablo Gargallo, Picasso, José Clará, Arriarán, Ugarte, Juan Gris y, posteriormente, con Modigliani, Dufy, Manet y Gauguin. Allí se estableció como retratista, artista decorativo e ilustrador.

En 1917 realizó su primera exposición en la galería du Fauburg Saint-Honoré. Desde esta fecha expondrá con regularidad en los salones oficiales de París: la Societé Nationale des Beaux Arts y el Salón d'Automne.
En 1920 su retrato realizado a Alfonso XIII figura en la Exposición Internacional de Amberes. A partir de entonces Eduardo García Benito realizó retratos, ilustraciones y decoraciones para numerosos personajes.

Trabajó para numerosos periódicos: Gaceta du Bon Ton, Le Gout du Jour, La Guirlande y Les Feuillets.






Cuando Conde Nast asumió el control de la Gaceta du Bon Ton, contrató a un grupo de ilustradores , entre ellos estaba García Benito. Por consiguiente pasará a formar parte de la plantilla de ilustradores de las otras dos publicaciones de Condé Nast, Vogue y Vanity Fair, realizando muchas cubiertas memorables. Además de gozar de "carta blanca" para simplificar, para abstraer y para desarrollar su visión del diseño gráfico en el mundo de la moda.






Sus trazos eran fuertes y simples pero muy flexibles. Con las líneas rápidas, dibujó a mujeres que personificaron los años 20 siguiendo las líneas del Art Decó, movimiento artístico nacido en los años 20 que extendería su influencia hasta la década de 1950, afectando tanto a las artes decorativas como a las artes visuales.






Vivió a caballo entre París y Nueva York y realiza retratos por encargo como el de la famosa actriz Gloria Swanson y el de Monsieur et madame Paul Poiret.

En sus últimos años, García Benito se dedicará a la pintura de murales y retratos, aunque continuará colaborando con Vogue de vez en cuando hasta finales de los años 40. En 1974 el Congreso de Estados Unidos aprobó una moción felicitándole por la labor cultural que realizó en aquel país.




En 1962 regresa definitivamente a España y se instala en Valladolid.

En 1979 se publicó el primer libro sobre su vida y obra, patrocinado por la Institución cultural Simancas y realizado por María Teresa Ortega Coca.

Murió el 1 de diciembre de 1981 en Valladolid.

6 comentaris:

Justo ha dit...

¡¡Qué portadas!!

Y los últimos murales, casi mejor aún. Es un precursor del pop.. otro español desconocido para el gran público que nos rescatas.

Por cierto, ¿cuándo empezó a dejar de ser necesario establecerse en París por una época? ¿O todavía lo es, en cierto modo?

Uno ha dit...

Nunca había visto una foto suya. Era un tipo de muy buen ver. Muy elegante. Mejor ilustrador que pintor, me parece a mi.
Yo diría que pierde cuando se hace mas realista.

Un abrazo

Joaquinitopez ha dit...

Como tantas veces había visto alguna de sus obras pero sin relacionarlas ni entre si ni con nombre alguno. Un descubrimiento absoluto
Un abrazo

Vulcano Lover ha dit...

Mmm, como tantos otros, ni idea.. Oye, y (por la foto) qué guapo e interesante era, no?

Xavier ha dit...

Magnifico repaso a un gran ilustrador. !! me lo apunto !!

Bon cap de setmana nen.

Mery ha dit...

Me gusta mucho la estética Decó, y Gracía Benito lo borda.
Un abrazo