viernes, julio 31, 2009

Alvin Baltrop, sólo en la oscuridad podemos ser libres

A la edad de 26, Alvin Baltrop comenzó a fotografiar lo que estaba pasando en los muelles del West Side de Manhattan. La zona, llena de almacenes abandonados y de muelles industriales en ruinas se convirtió en el hogar temporal para jóvenes adolescentes gays huidos, fugitivos de cruceros y homosexuales de todo tipo. Lo cual lo convirtió en un lugar fuertemente vigilado. La gente acudía allí para consumir drogas, por lo que los atracos se convirtieron en algo común, así como las violaciones, los asesinatos y los suicidios. Baltrop con su cámara capturó todo este mundo de sexo y violencia creando un documento sobre sexo, violencia y arte ( David Wojnarowicz y el muralista Tava, así como anónimos artistas grafiteros residieron allí) en medio de una zona en absoluta decadencia, un documento único.




Por supuesto, no todo el mundo estuvo de acuerdo en aceptar estas imágenes como parte de una creación artística, inclusive dentro del colectivo homosexual se produjeron las desafecciones ante estas imágenes. Generándose una reacción hostil ante su obra. Un comisario artístico llegaría a comparar a Baltrop con una rata de alcantarilla debido al contenido de su obra. La mayoría de los propietarios de galerías de arte y críticos de arte sólo puede ver la suciedad y la vulgaridad superficial, sin entender su trasfondo, ni sus implicaciones sociales.



Según declaraciones de su amigo y ayudante, Randal Wilcox, se da la paradoja de que serán las galerias con orientación gay las más combativas contra su obra y las que más tardarán en aceptarla.de arte son las más poco a la demora en el trabajo del fotógrafo.
"Al Baltrop también sufriría el acoso racista por parte de los comisarios artísticos, galeristas y otros miembros de la 'comunidad gay' hasta su muerte", según Wilcox. "Muchas de esas personas que dudaban del trabajo fotográfico de Baltrop, le llegaron a acusar tanto implícita como explícitamemte de haber robado las obras a un fotógrafo blanco (Baltrop, era negro). Otras personas que estaban dispuestas a aceptar las fotografías de Al pero tratándole como un idiota y otros sencillamente usurparon su obra".



Como resultado de todo lo anterior, su trabajo recibió muy poca atención durante su vida. Logró una pequeña exposición en Nueva York, otra la Glines, una muestra gay sin fines de lucro, y otra exposición en un bar gay del East Village donde trabajaba a veces como un Portero.



Tras su muerte, su obra empezaría a recibir un poco más de atención. Desde 2004, su trabajo ha sido mostrado internacionalmente. En febrero de 20008, Artforum publicó un artículo sobre Baltrop incluyendo varias reimpresiones de sus fotografías. Más recientemente, el Whitney compra una de sus fotografías para su colección permanente.
Por lo tanto, Alvin Baltrop logra definitivamente triunfar tras su muerte, desacreditando y poniendo en evidencia las miserias y el racismo en el mundo del arte.



Baltrop amaba sobretodo la fotografía y le gustaba la gente y los lugares que fotografiaba. Baltrop comenzó a tomar fotos en la escuela secundaria y continuó cuando estaba en el ejército, tomando fotos, según parce, escandalosas de sus amigos en la Armada. Después de abandonar la Armada, trabajó como vendedor ambulante, diseñador de joyas, e impresor. En un momento dado, a fin de pasar más tiempo en los muelles, renunció a su trabajo como taxista y se convirtió en un trabajador autónomo, viviendo en su camioneta estacionada cerca del objeto de su cámara, los muelles.
"Aprendí a hacer fotografías inusuales de las personas", dijo Baltrop acerca de los inicios de su carrera. "Los antiguos fotógrafos que ahora están muertos, traer tu cámara, chico, y vamos a salir a disparar. "

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http://baltrop.org/

miércoles, julio 29, 2009

Sara Montiel

Sara Montiel en 1946

Mª Antonia Abad Fernández, Sara Montiel, actriz, cantante, diva universal, estrella absoluta, así podría continuar definiendo al mayor y más grande mito de la pantalla cinematográfica española. Ella fue la primera en abrirse camino y triunfar en Hollywood, al lado de de los grandes y ella iluminó y levantó pasiones como nadie en los años grises y tristes de la dictadura, una mujer extremadamente bella y de la cual se ha escrito y dicho de todo, nadie como ella encarna la conciencia colectiva de este país.



Sara Montiel saltará del anonimato a la fama gracias al gran éxito internacional de "Locura de Amor", dirigida por Juan de Orduña en 1948. A partir de este momento su carrera será meteórica. Dando su primer salto a México donde rodará "Cárcel de mujeres" "Piel Canela", "Furia salvaje" y "Se solicitan modelos" entre otras. y compartirá estrellato junto a María Félix, Miroslava y Katy Jurado.



En 1954 dará el gran salto a Hollywood gracias a sus trabajos en "Piel Canela" y "Cárcel de Mujeres", su primer papel será en "Veracruz" de Robert Aldrich, compartiendo cartel con Burt Lancaster y Kirk Douglas. Posteriormente rodará "Serenade" junto a Joan Fontaine, el tenor Mario Lanza y Vincent Price. En este rodaje conocerá al que será su primer marido, Anthony Mann, director de la cinta. Por último, rueda "Yuma" (también llamada "Run of the arrow"), junto a Rod Steiger.




"El Último Cuplé", cambiará su destino, ya que esta cinta rodada en 1957 y dirigida por Juan de Orduña, con un bajísimo presupuesto, logrará un éxito arrollador y convertirá a Sara en la actriz hispana mejor pagada del momento, Sara se convierte en una estrella indiscutible, además de de ser la más taquillera, y poseedora de un embidiable contrato que la llevará a filmar multitud de coproducciones hispano-francesas.italianas. Títulos como "La Violetera", "Carmen la de Ronda", "Mi último tango", "Pecado de Amor", "La bella Lola", "La dama de Beirut", "La reina del Chantecler", "Noches de Casablanca", "La mujer perdida", "Varietés" y "Cinco almohadas para una noche" fomentaron su fama internacional y su reconocimiento.






Sara recibió por dos años consecutivos el premio a la mejor actriz por sus intervenciones en "El Último Cuplé" (1957) y "La Violetera" (1958). Además se le han otorgado el "Ben Gurion" de Israel, la medalla de la "Legión de Honor" de Francia, discos de oro y platino en más de 20 países, el "Golden Eagle" de Hollywood, el premio ACE de Nueva York y las llaves de las ciudades más importantes del mundo desde Buenos Aires hasta Tokio. En muchas de esas ciudades se le ha proclamado también como "ciudadana adoptiva" como en el caso de Los Angeles (1972) y Nueva York (1975). En el estado de la Florida solamente, Sara Montiel tiene reconocimientos similares de tres ciudades: Miami, Hialeah y Tampa. Ha sido homenajeada en el Festival de Cine de Otoño en Paris (1984) así como en Moscú y Tokio. En 1974 se colocó una placa conmemorativa en la casa de Campo de Criptana donde nació y en 1997 la Academia de Artes y Ciencias Cinematográficas la condecoró con la Medalla de Oro, el máximo reconocimiento a su labor.


Sara Montiel "El ultimo cuplé" - Nena

viernes, julio 24, 2009

Pablo Pérez Mínguez

"En el arte es fundamental el atrevimiento, no temer lo extraordinario"Pablo Pérez-Mínguez es conocido, sobre todo, como el fotógrafo de "La Movida" (aunque este no sea su único trabajo, pero sí el más emblemático), fotografías que fueron realizadas en tres espacios diferentes: su estudio en Monte Esquinza, la casa de Costus en la Calle de la Palma y en la mítica sala Rock-Ola. Sus imágenes llenas de un fuerte colorido Pop, en las que inmortalizará y dejará testimonio de toda una época de fuerte efervescencia creativa, nos permiten ver el cambio y la evolución sufrida personas tan relevantes como Almodóvar, Alaska, Rossy de Palma, Costo, Antonio Alvarado o los componentes de Radio Futura.





"No se dónde acabarán, me decía entonces, pero los retrataré a todos"

Pérez Mínguez comenzó estudiando Ingeniería, pero pronto se dará cuenta de que lo que realmente quiere hacer es convertirse en fotógrafo de las estrellas.

"Quería ser fotógrafo de estrellas. Y siempre trabajé para crearlas"






En 1971 sería miembro cofundador junto a Carlos Rerrano de la revista Nueva Lente, en la que colaboraron fotógrafos tan conocidos hoy en día como Ouka Leele y Alberto García-Álix, además de director artístico del Photocentro y la Photogalería de Madrid. De esta época es su serie de retratos místicos, en la que conocidos personajes se representaban con atributos de carácter religioso.



En los años noventa realiza una serie de fotografías en las que las palabras comienzan a adquirir relevancia en las composiciones, siendo un precursor de los llamados foto-textos. Sus obras poseen referencias del surrealismo y del dadaísmo por el humor, la ironía, el juego entre lo frívolo y lo serio y el automatismo y la reflexión, siendo el resultado una serie de imágenes naturales. En 2006 su trabajo sería reconocido al oficialmente al serle otorgado el Premio Nacional de Fotografía.



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http://www.elpais.com/articulo/ Bendita Movida

miércoles, julio 22, 2009

Los Amantes Imposibles

Jean Cocteau fotorafiado por Irving Penn

"En mis recuerdos más remotos, incluso en los que proceden de esa edad en que la mente no influye todavía en los sentidos, encuentro indicios de mi amor por los muchachos. Siempre he amado el sexo fuerte, y pienso que es legítimo llamarlo el bello sexo"


Jean Cocteau "El libro blanco"

Jean Cocteau (1889-1963) y Jean Marais (1913-1998) se encontraron en 1937 bajo el signo del teatro: Cocteau le había elegido para interpretar "Edipo Rey" y "los Caballeros de la Mesa Redonda". Un día, Cocteau telefoneó a Marais para decirle que tenía que verle urgéntemente: "Esto es un desastre". Lo primero que pensó Marais es que "Los Caballeros" no se llevaba a escena o que debía abandonar el reparto. De hecho, al llegar al Hotel de Castille, Cocteau le confiesa los sentimientos que el joven intérprete le inspira. Declaración de amor a la que el joven Marais responde con una cierta aceptación indiferente:

"Je voulais me comporter dans le mensonge comme je l'aurais fait dans la vérité. Je me promis d'être irréprochable et de tâcher de devenir l'être qu'il imaginait. Je voulais être comédien? Eh bien, je jouerai la comédie pour que l'être que j'admire soit heureux. Je ne l'ai pas jouée longtemps, cette comédie. Qui approchait Jean ne tardait pas à l'aimer".

Jean Marais, Raymond Voinquel 1938

Jean Cocteau &Jean Marais (1939)

Si los sentimientos parecen más intensa en Cocteau que en Marais probablemente fuera debido a su diferencia de edad y estilo de vida. El novato actor gozaba de su veintena de una forma ociosa y caótica mientras que Cocteau había llegado a la madurez, y era famoso.

Jean Cocteau & Jean Marais, Lee Miller (1944)

Entre 1940-1941, las cartas de Jean Cocteau a Jean Marais, así como los poemas que le desliza debajo de la puerta de su habitación son el vivo testimonio de su pasión. En julio de 1939, escribió:

"J'ai pour toi un tel amour, un tel désir que j'en arrive à oublier les circonstances. [...] Je sais, je sens que tu m'adores autant que je t'adore et que personne au monde n'est plus heureux que nous. [...] Ce que je voudrais c'est que notre amour soit excessif continuellement. Pareil aux oeuvres. Toujours en pointe, en scandale, en force. Tu l'as compris bien que je m'explique si mal et que tu ne puisses pas me répondre. Nous nous comprenons sans parler, par nos ondes. Mon Jean, aie de l'indulgence pour un fou d'amour qui a décidé de ne jamais guérir de sa folie, de ne jamais être sage."

Después de la desmovilización de Jean Marais, los dos hombres viven cerca uno del otro. Cocteau apoyará sin reservas a Jean Marais en su carrera como actor, a menudo atacados por la prensa colaboracionista. Es en estos primeros años de la guerra cuando su relación logra la consolidación, a pesar de sus obvias diferencias de caracteres. Cocteau no sólo siente un profundo amor por Marais sino que tambien empezará a sentir un afán protector por su joven compañero:

"Je suis arrivé à t'aimer si fort (plus que tout au monde) que je me suis donné l'ordre de ne t'aimer que comme un papa et je voudrais que tu saches que ce n'est pas parce que je t'aime moins mais davantage". Pourtant, ce sentiment paternel n'exclut pas encore, à cette date, la sensualité que Cocteau évoque dans un poème à Jean Marais : "Faisons un voyage de noces/Mais un vrai! La lune de miel/[...] Oh! mon ange, je t'en supplie/[...] Ayons quatre jours de folie/Le ventre plus grand que les yeux".



"La bella y La bestia" (1944)

Sin embargo, poco a poco, Cocteua irá suabizando estos sentimientos tan apasionados, adentrándose en una realación basada en sentimientos más pacíficos. De hecho, en 1941, durante la filmación de "Le Pavillon brûle" de Jacques de Baroncelli, Marais conocerá al joven figurante, Paul Morihien (nacido en 1917) y lo presentará a Jean Cocteau como su secretario. A continuación, los tres compartirán el apartamento en la calle Montpensier. Esta situación durará muchos años.

Jean Marais Orphée 1949

A Jean-Pierre Joecker (fundador y director de la revista gay Masques) sorprendido por esta relación a tres bandas, Jean Marais le esplixaría: "Cela s'est fait tout seul. Cocteau a décidé de devenir un saint laïc à un moment donné et moi j'étais jeune, j'avais envie de vivre évidemment". Al evocar, Joecker, la posibilidad de una "relación de daños" Marais lo negará: "Non, c'était impossible. D'abord à cause de cette énorme générosité de Cocteau. Ce qui compte si on aime un être, c'est qu'il soit heureux, même sans vous. L'important, c'est de rendre heureux l'être qu'on aime et par tous les moyens." La decisión de Cocteau de ser un "santo secular", dará, por tanto, a Jean Marais una completa libertad de acción y sentimiento. Sin embargo, el actor siempre será muy tierno y estará muy cerca del poeta. A pesar de que los compromisos de Marais le mantendrán alejado de Cocteau, bien por las turnés o por los rodajes, Marais no dejará de mantenerse en contacto con Cocteau, telefoneándole continuamente. El 17 de febrero de 1954, durante una gira con una obra de Cocteau, Marais escribirá lo siguiente: "Mon Jean, tu es toujours avec nous : ta chère voix avant les spectacles me donne du courage. Je t'aime et je suis heureux et fier de te promener partout."

"Le testament d'Orphée" Jean Cocteau & Jean Marais durante el rodaje

El afecto entre los dos hombres nunca se desvaneció. Cuando, el 10 de junio de 1954, Cocteau tuvo un infarto, Jean Marais estaba en Hollywood. lo cual no le impidió tomar el primer avión a París. A consecuencia de esto Marais le propuso a Cocteau trasladarse a vivir con él en su casa de Marne-la-Coquette, donde no tendría que subir las escaleras, a lo que Cocteau se negará. El actor se enterará que en 1963 su amigo había comenzado a tomar drogas y no quería admitirlo. Entre 1958-1959 el actor George Reich (nacido en 1926) abandonará a Jean Marais tras diez años de trabajo y amistad. Lo cual dejará al actor muy abatido, por lo que buscará, en estos difíciles momentos, el apoyo y el consuelo de Jean Cocteau. Durante el mes de octubre de 1959, se multiplicarán los telegramas y cartas de Jean Cocteau a Jean Marais: "Mon bon ange. Ce n'est plus possible de vivre avec cette angoisse de te savoir malheureux. Je maudis les distances et le travail qui nous sépare. Je suis sûr que je saurais te bercer et te dorloter et te donner tant de douceur et de chaleur que le bloc de glace fondrait autour de ton coeur.". Y de nuevo el 10 de octubre: "Mon bon ange, Il faut que tu ne te fasses pas de mal et ne mettes pas ta noblesse sur le compte des autres. Tu es un soleil et ceux qui ne s'y réchauffent pas doivent aller se faire pendre ailleurs." En la primavera de 1963, Cocteau sufriría un segundo infarto, más grave que el primero. Su estado es tan débil que su médico se opuso a que lo trasladasen a La Villa de Santo Sospir. En su opinión, la casa de Milly-la-Forêt estaba demasiado lejos en caso de que surgiera cualquier problema. Jean Marais propone acogerlo en su casa, en Marne-la-Coquette, donde el poeta estará hasta el 5 de julio de 1963. Cocteau morirá el 11 de octubre de 1963, esto sumirá a Marais en la desesperación.




"Jean, je ne pleure pas. Je vais dormir. Je vais m'endormir en te regardant, et mourir, puisque désormais je ferai semblant de vivre".

lunes, julio 20, 2009

20/07/1969 "Un pequeño paso para un hombre, un gran paso para la humanidad"

La tripulación estaba compuesta por Neil A. Amstrong comandante, Edwin E. Aldrin piloto del módulo lunar y Michael Collins piloto del módulo de mando.

La Luna, vista desde el Apollo 11 (XI) vuelo desde la Tierra a la Luna.

"Houston…aquí base tranquilidad, el Águila ha alunizado" (Neil Amstrong)


Fotografía de la huella dejada por Buzz Aldrin sobre e polvo lunar, fotografiada por el propio Aldrin.


Buzz Aldrin camina sobre la Luna, al sur del Mar de la Tranquilidad, durante la misión del Apolo XI, el 20 de julio de 1969. La imagen fue tomada por su compañero de misión, Neil Armstrong.

"Bonito…bonito... Una magnífica desolación" (Buzz Aldrin)


El astronauta Edwin Aldrin planta la bandera de EE.UU. después de salir del Apollo 11


La Tierra vista desde la órbita lunar




Han pasado bastantes años desde aquél día, 40 para ser exactos, en que todos estábamos enganchados al televisor y mirábamos fascinados e incrédulos lo que estaba pasando, yo apenas tenía ocho años, y no había quien me separara de la tele, en realidad no se que debería estar pensando, sólo se que me debía parecer un sueño fascinante. Desde aquel día la luna cobró un nuevo significado y una nueva dimensión, ya no hablábamos de ciencia ficción, sino de las posibilidades que la ciencia podría deparar a la humanidad. Ahora que andamos metidos en tiempos de cambios, no nos vendría mal recordar aquellos momentos y repetirnos aquella frase de Neil Amstrong "Un pequeño paso para el hombre, un gran paso para la humanidad", es hora de abandonar egoísmos, prejuicios y dejar de mirarnos el ombligo pensando que lo mio es lo mejor y empezar a mirarnos como lo que somos un mundo global, en el que todos, absolutamente todos nos necesitamos, es hora de dejar caer las fronteras y los nacionalismos que sólo han traído guerra, sangre y destrucción y vivir juntos en este mundo global. Tal vez la luna nos enseñe el camino.