Federico Madrazo y Kuntz
Embajada de España ante la Santa Sede, Roma
Isabel II (La Reina de los tristes destinos) nieta de Carlos IV e Hija de Fernando VII, apuntaba maneras, ya que según parece ser era coqueta, frívola y con grandes deseos carnales. Desde pequeña se le empezó a buscar novio, y la tarea resultó bastante complicada al ser rechazados los posibles candidatos; unos porque eran adictos a Francia, otros a Austria, otros a Inglaterra y uno por ser pretendiente al trono pero de la familia rival.
Dn. Francisco de Asís, rey consorte (1850)Federico Madrazo y Kuntz
Colecciones Reales, Palacio Real, Madrid
Pero al final se logró un candidato a gusto de todos, bueno de casi todos, El Infante María Fernando Francisco de Asís nacido en Aranjuez el 13 de mayo de 1822. Don Francisco era primo de la reina de una rama que había apoyado el trono de la misma, aunque corría el rumor de que "...triunfa el Duque de Cádiz, porque reúne un mérito que no tenía ninguno de los otros candidatos: no gustaba a nadie" y es que Don Francisco de Asís con el fin de llegar al trono sobornó, compro y se hizo de una red de espionaje que apoyaría su elección.
Lo que pasaba era que el candidato era muy poco convencional, a saber si bien Don Francisco era políticamente astuto, era fiel a sus principios y convicciones también era conocido familiarmente como "Paquita".
La madre de la reina Su Alteza Doña María Cristina de Borbón-Dos Sicilias ( Cuarta esposa de Fernando VII) se preocupa por el bienestar de su hija por lo cual sentía digamos que ciertas preocupaciones por la elección y le dice al embajador francés.
"Usted le ha visto, usted le ha oído, Bresson [...] Sus caderas, sus andares, vocecita [...] ¿no es eso un poco intranquilizante? Y a los veinticuatro años no se le conoce ninguna aventura con mujeres."
La novia no esta menos alterada y se dice que Isabel grita, patalea, llora y declara que antes de casarse con Paquita, abdicará. Sor María Rafaela de los Dolores; mejor conocida como la monja de las llagas convence a la reina diciéndole que: "bajo apariencia un poco delicadas, a pesar de su voz atiplada, su ropa interior demasiado elegante y sus perfumes, es un hombre, serio, enérgico; un hombre en fin". Así que el 10 de octubre de 1846 se casan. El enlace se celebró en la Capilla Real del Palacio Real conjuntamente con el matrimonio de la hermana de Isabel con el Duque de Montpensier. Ese mismo día fue nombrado Rey de España (aunque el gobierno máximo era ocupado por Isabel, ya que ella fue la primera Reina de España que gobernaba), y también obtuvo el grado de Capitán General de los ejércitos.
El pueblo español, que a cachondeo no hay quien le gane, cantaba coplas como la siguiente: "Isabelona tan frescachona y Don Paquito tan mariquito". Sobre la noche de bodas queda una perla de voz de la propia novia: "¿Qué piensas tú de un hombre que la noche de bodas tenía sobre su cuerpo más puntillas que yo?"
Isabel II y Don Francisco de Asís
Foto: Infante Sebastián Gabriel
No obstante Francisco de Asís no carecerá de ambición y pretenderá hacerse con el gobierno; cosa que Isabel impedirá; sin embargo el rey consorte exige la salida del amante y favorito de turno de su esposa; le expresa al ministro Benavides: Es forzoso que Serrano desaparezca [...] ¡Serrano! ¿Sabes lo que es? Un Godoy fracasado. El otro, al menos, para obtener los favores de mi abuela, había sabido hacerse amar por Carlos IV".
Francisco Serrano Domínguez, Duque de la Torre Obra de F. Badillo (1886)
Foto: Archivos Estatales
Mientras la reina se divertía por su lado, y la lista de "favoritos" no es que sea corta, Francisco conocerá a su último compañero íntimo: Antonio Ramón Meneses con quien viviría y compartiría absolutamente todo.
A Serrano le seguirían numerosos amantes que se pelearían por la paternidad de los hijos de Isabel II, sin embargo el rey consorte cobraba un millón de reales por pasarlos como suyos. La Infanta Eulalia, hija de Isabel II al preguntarle un periodista sobre la paternidad de la princesa exclamó como respuesta "Vamos no sea cortesano [...] Usted sabe tan bien como yo que al rey no le gustaban más que los hombres ..." Durante el gobierno del Gral. O’Donnell el reino alcanzaría cierta estabilidad.
Obra de José Cuevas (1886)
Foto: Archivos Estatales
Cuando la reina, se despedía de O’Donnell que iba a la guerra de Marruecos le dijo "si yo fuera hombre, con gran gusto te acompañaría a África". Según la historia su esposo añadió: "lo mismo digo, O'Donnell, lo mismo digo", desde luego lo que hay que oír, que mal pensada es la gente.
Epidemias, motines, favoritismos, conjuraciones, corrupción y guerras carlistas provocó la caída de los Borbones en 1868. En mayo de 1870 los reyes se separan; y Don Francisco se va a vivir con Antonio Meneses; quien en 1875 recibiría de Alfonso XII hijo de Isabel II (se supone que su padre fue el teniente de ingenieros Enrique Puig Moltó) la dignidad de duque de Baños con grandeza de España, se supone que gracias a los servicios prestados. El 17 de abril de 1902 fallecería don Francisco de Asís en su castillo francés de Epinay acompañado de Meneses. Se haya enterrado en el Panteón de los Reyes en el Monasterio de El Escorial junto a las Reinas Consortes.