dilluns, de juny 28, 2010

Edmund White


Edmund White, profesor de escritura cretiva en la Universidad de Princeton, miembro de la "American Academy of Arts and Letters", miembro de "Ordre des Arts et des Lettres" de Francia y también miembro de la "American Academy of Arts and Sciences", es el escritor estadounidense más conocido del llamado "Violet Quill", grupo formado por: Edmund White (nacido en 1940) y Andrew Holleran (1944), Robert Ferro (1941-1988), Felice Picano (nacido en 1944), George Whitmore (1946-1989), Michael Grumley (1942-1988) y Christopher Cox (1949-1990). Ferro, Whitmore, Grumley y Cox murieron debido al sida, el propio White es VIH positivo.
El grupo denominado "Violet Quill" en opinión de Claude J. Summers puede ser interpretado de dos maneras, En su sentido más estricto, fue simplemente un círculo de escritores, varones, homosexual de Manhattan que se reunió varias veces entre 1980 y 1981 para leerse el uno al otro sus obras en progreso. En un sentido más amplio, este grupo de amigos y rivales ayudaron a crear el post - renacimiento de la narrativa gay post - Stonewall en Estados Unidos. Aún siendo escritores muy diferentes lograron poner de forma inconsciente la homosexualidad en el centro de sus obras.

Felice Picano, Edmund White & Andrew Holleran, fotografía de Jason Bell

Según David Bergman: "comparte varios impulsos: el deseo de escribir obras que reflejan sus experiencias homosexuales, específicamente la ficción autobiográfica, un deseo de escribir para lectores gays sin tener que explicar su punto de vista a los conmocionados y deconocidos lectores heterosexuales y, finalmente, un deseo de escribir con un lenguaje específicamente gay".

Pero de todo el grupo el que alcanzará mayor renombre acabará siendo Edmund White, ello será debido a que se ha ido alejando progresivamente de exceso de localismo de sus compañeros, lo cual ha llevado a ser considerado, en gran medida, como el consolidador de la literatura gay como un género específico. Aunque histórico y famoso es su enfrentamiento con Larry Kramer, cuya amistad ha quedado rota tras el ataque sufrido por parte de este a su obra, debido a que Kramer con motivo de la publicación de "The Farewell Symphony", cuyo manuscrito le había sido remitido por White, le acusó de exceso de sexualidad en sus obras con semejante frase "Your ass has been busier than a toilet seat".
No obstante la obra de White fue merecedora de la atención de alguien como Vladimir Nabokov, sobretodo por su carácter experimental y su investigación en la interacción entre el arte y la vida,siempre con el telón de fondo de los usos de la comunidad homosexual.



Su obra más conocida en España es "La hermosa habitación está vacía" (1988) obra con un gran contenido autobiográfico, en la que un joven se someterá a psicoterapia para acabar descubriendo la inutilidad de esta. Aunque no debemos olvidar obras tan importantes como "La historia particular de un muchacho" (1982), "Caracole" (1985), la ya nombrada "The Farewell Symphony" (1996) y "States of Desire: Travels in Gay America" (1980) que sirvió para estudiar las costumbres de las comunidades gay de quince ciudades estadounidenses en los años setenta.

Pero su extensa obra literaria es digna de mención por constituir un testimonio de toda una forma de vida, una forma de vida que hoy algunos están empeñados en hacer desaparecer, y que es la base de nuestra propia identidad y de aquello que nos diferencia del resto, como él mismo expondrá en el ensayo de 1987 "Artforum"

"To have been oppressed in the '50s, freed in the '60s, exalted in the '70s, and wiped out in the '80s is a quick itinerary for a whole culture to follow. For we are witnessing not just the death of individuals but a menace to an entire culture. All the more reason to bear witness to the cultural moment."

Entre su obra cabría destacar las tres biografías escritas entorno a tres grandes iconos de la cultura gay, Prost, Jean Genet y Rimbaud.


En 2009 se acaba de publicar "City Boy: My Life in New York During the 1960s and '70s" tercer libro con sus memorias que comienzan con su llegada a Nueva York proveniente del Medio Oeste, siguiendo a su amante, en vez de ir a Harvard.

+ Información:

http://www.edmundwhite.com/
http://www.princeton.edu/arts/white/
http://en.wikinews.org/wiki/Edmund White on writing, incest, life and Larry Kramer

6 comentaris:

ReyCorazón ha dit...

A mediados de la década del sesenta, el entonces joven Edmund White, luego de graduarse en literatura china en la Universidad de Michigan, decidió no seguir adelante con el proyecto de doctorarse. En cambio, tomó un micro con destino a Nueva York. Ya había escrito algunos cuentos, también llevaba consigo una pieza teatral de su autoría. Desembarcó en una ciudad cuyas costumbres le resultaban ajenas a ese muchacho tímido del Medio Oeste. Sin embargo, no tardó en conocer gente. A través del mundillo del teatro off Broadway le presentaron en una reunión a otro joven que daba sus primeros pasos en el cine, se llamaba Woody Allen. Conoció asimismo a Allen Ginsberg y a Susan Sontag, con quien entabló una duradera amistad.
A sus primeras novelas, Olvidando a Elena (1973) y Nocturnes for the King of Naples (1978), les siguió una tetralogía de narraciones de base autobiográfica: La historia particular de un muchacho (Destino), publicada en 1982, se convirtió rápidamente en un clásico. En esta novela de crecimiento, un personaje sin nombre vuelve sobre su conflictiva infancia con una mezcla de ternura y angustia. La serie continúa con La hermosa habitación está vacía (1988) y The Farewell Symphony (1997). La última novela del ciclo, The married man (2000), trata acerca de la relación entre un homosexual y un hombre bisexual que se está divorciando.

- ¿Qué opina acerca del matrimonio entre personas del mismo sexo?

-En Estados Unidos, es legal en varios estados, no en Nueva York. Cuando empezó el debate sobre el tema me opuse. Me pregunté por qué podían querer los gays y las lesbianas algo tan convencional. Después, a raíz de la firme oposición por parte de la extrema derecha, pensé que podía ser un tema interesante. Yo no me casaría, a pesar de que hace doce años que vivo con mi pareja. Si fuera la única forma de dejarle a Michael mi herencia, lo haría. De todas formas, escribí un testamento donde le dejó a él lo poco que tengo.

ReyCorazón ha dit...

En 1983, Edmund White se instaló en París, donde vivió dieciséis años. Siguiendo la tradición de fino observador de pueblos de Stendhal, según el cual "un francés es un italiano de mal humor", White aprovechó sus largos años de residencia en Francia para analizar minuciosamente las enormes diferencias de idiosincrasia entre sus compatriotas y los habitantes del otro lado del océano. "Hay un momento típico en una conversación entre un norteamericano y un francés, en que, mientras el francés habla en términos abstractos, el americano empieza a marearse y le pide un ejemplo. El francés se ofende: eso sería, de alguna forma, una pérdida de nivel. Creo que los franceses, cuando hablan entre sí, entienden lo que el otro dice mientras se mantienen dentro de cierta abstracción. Pero los anglosajones necesitan algo concreto en la charla", comenta.

- ¿Por qué ha dicho que una de sus formas de conocer en profundidad el funcionamiento de la sociedad francesa fue llevar adelante su investigación de cinco años sobre Jean Genet?

-El desarrollo de esa investigación me permitió observar que también hay mucha diferencia en cuanto a la relación con la información. Los franceses se mostraban sumamente recelosos para dar testimonios sobre el dramaturgo. Era casi imposible conversar con alguien que lo había conocido. Tenía que presentarme una tercera persona, aun así, tampoco me tenían confianza. Un norteamericano me brindaba los datos que conocía sin ningún problema. Tengo una teoría: creo que los estadounidenses, al mudarse tanto de una ciudad a otra dentro del país, y por el hecho de ser una nación de inmigrantes, sienten que tienen que ser amistosos en seguida o, si no, nunca van a tener amigos. En cambio, en Francia, la gente se muda una sola vez: de la provincia a París. Entonces pueden tomarse su tiempo en los acercamientos con otras personas. (...)

A los sesenta y seis años, Ed White, como prefiere que lo llamen, ha publicado cerca de veinte libros entre novelas, cuentos, ensayos sobre arte y literatura y biografías. Las cuatro piezas teatrales que ha escrito se llevaron a escena en distintas partes del mundo y sus obras se han traducido a más de quince idiomas. Su biografía de Jean Genet, considerada la mejor que existe sobre el controvertido autor francés, obtuvo el Premio nacional del Círculo de críticos y su libro sobre Marcel Proust, titulado Proust (Mondadori), es también una pequeña joya.
A esto se suma una larga carrera en la docencia que comenzó a mediados de la década del setenta en Yale, donde White enseñó literatura. Luego dictó clases en Columbia y en la Universidad de Nueva York. Desde hace poco más de diez años, trabaja en el departamento de escritura creativa de la Universidad de Princeton junto con Toni Morrison y Joyce Carol Oates.
Consultado acerca de sus escritores favoritos, da una respuesta precisa: "Alan Hollinghurst es el único autor cuyos libros salgo corriendo a comprar, como me sucedía con Vladimir Navokov. Leo con placer a Oscar Ojuelos, a Joan Didion, a la canadiense Alice Munro. Emmanuel Carrère, el autor de El adversario , es muy legible, Jean Echenoz tiene dos novelas maravillosas: El piano y una que trata sobre la vida de Maurice Ravel".

http://www.lanacion.com.ar/nota.asp?nota_id=904047

thefirstsquirrel ha dit...

Creo que Edmund White es el unico escritor de quien he leido toda su obra. Hasta la inicial, que menciona ReyCorazon es su estupendos comentarios. Y si, el elemento homosexual es lo que me llevo a el, pero lo bien que escribe, lo facil que hace la lectura (y que dificil es eso) fue lo que me hizo seguirle. La biografia de Genet es monumental, auqnue uno se da cuenta de que en el fondo el personaje no le cae tan bien, aunque lo idolatre. la de Rimbaud es quiza el mas flojo de sus libros. Toda su obra es biografica o autobiografica y eso solo demuestra una cosa: amor a la vida.

Pilar ha dit...

Gracias a ti y a ReyCorazón, muy interesante, apunto.

Justo ha dit...

No he leído nada de él, pero te aseguro que lo voy a intentar -y no lo digo por decir- porque me ha interesado extraordinariamente esta semblanza, y comparto las opiniones que has expuesto, sobre todo sobre la conveniencia de preservar un estilo de vida, que yo no quisiera se fundiera con el resto o se redujera a tendencias de consumo.

También aquí extraordinarios comentarios de Rey Corazón, pero es que una buena entrada provoca esto..

Por cierto, ¡¡¡qué frasecita!!! La de your ass has been busier... Esa ya no se me olvida, fijo.

senses and nonsenses ha dit...

yo tb voy a tenerlo muy en cuenta. me ha encantado el post, la historia y las aportaciones de Rey Corazón.
¡estás que te sales!
un placer volver a perderme por el dedicado a Cartier-Bresson, y el que subes hoy, ...muy sugerente. que volveré más tarde, para perderme en él.

un abrazo.