dilluns, de maig 31, 2010

Cocteau & Marcel Khill

Fotógrafo desconocido

Marcel Khill, fue el acompañante de Jean Cocteau en su particular vuelta al mundo en 80 días, viaje que tuvo lugar con motivo de la conmemoración del centenario de Julio Verne, y que nació como respuesta a un proyecto propuesto por Jean Prouvoste, editor del Paris-Soir. Cocteau y Khill seguirán el ejemplo del Phileas Fogg de Julio Verne. A partir de este viaje nacerá un diario que se publicará en el Paris-Soir entre el 1 de agosto y 3 de septiembre de 1936, y que acabará en forma de libro a principios de 1937 bajo el título de "Mi primer viaje".

Marcel Khill, fotografia de George Platt Lynes

Cocteau había conocido a Marcel Khill (Mustapha Marcel Belkacem)en 1932, en la casa de Maurice Tranchant de Lunel, un personaje curioso, pintor orientalista adicto al opio al igual que Cocteau y que había sido inculpado, en 1925, por dos delitos de escándalo público, uno por corrupción de menores y oto por consumo de drogas. Se ve que el tal Maurice Tranchant de Lunel organizaba unas comidas en las que se producían acercamientos íntimos y confraternizaciones no bien vistas en la época entre marineros y oficiales de la marina, con las consiguientes prácticas "contra natura".

En 1933 el joven de origen magrebí, por parte de padre, pasará a ser "secretario" de Cocteau y en 1934 tendrá un papel en la obra "La Máquina infernal" estrenada el 9 de abril en la Comédie des Champs-Elysées.


El viaje iniciado el 28 marzo de 1936, a las 22 horas y 20 minutos, en el gare de Lyon concluirá el 17 de junio al desembarcar ambos en el puerto de Le Havre. Un año después Cocteau conocería a Jean Marais, de quien se enamoraría perdidamente.
En mayo de 1940, Marcel Khill, caería muerto en combate en Sedan

6 comentaris:

Pau ha dit...

eres genial
UN beso

Vulcano Lover ha dit...

porque el arrebato nos fascina tanto?

Champy ha dit...

Maldita Vida y Malditos Tiempos!!!

De haber leído esta entreada hace 2 años (tu debiste haberla publicado entonces!) hubiera invitado a un novio magrebí que me conseguí en Hamburgo.... creeme, ese wey era una colosal inspiración... y ahpra no me andaría quejando y hasta sería rico con las ganancias de todo lo que hubiera producido con semejante Muso a mi lado.... Ay los magrebíes....

2046

Uno ha dit...

No sabía de Marcel pero conocí a Jean Marais a principios de los 70. era un hombre aún muy atractivo, simpático y bromista.
Mal gusto, Cocteau no tenía.

Pilar ha dit...

De Jean Marais también me enamoré yo!
por lo demás, qué difícil en una sociedad tan masculina distinguir lo que es y lo que no es, el placer del cuerpo entre iguales y el asunto de los menores, hoy protegidos en extremo tanto como antes desprotegidos.

Una cosa, pejota: ¿por qué no te pones un buscador en el blog que facilite entrar en un tema con una palabra, un nombre... yo lo echo de menos, a veces vengo en busca de informaicones pasadas... estaría genial, seguro que blogger tiene la aplicaicón!

Besazos, guapura

Xavier ha dit...

Com sempre, concís i senzill, gracies mestre.
Feia molts dies que no tenia temps per deixar-te comentaris, i ja tenia “mono”, que fotuda es l’abstinència, redéu.
Una carinyosa abrasada