dilluns, d’agost 25, 2008

Harmodius y Aristogeiton


La historia del joven Harmodius y su amante Aristogeiton, se remonta al años 514 A.C. Es una historia que sucedió durante el gobierno de Hippias, tirano de Atenas. Hipparcus, hermano del tirano deseaba al elegante Harmodius y le atosigaba intentando lograr sus atenciones. Harmodius, sin embargo era fiel en su amor y amistad a Aritogeiton, por lo que no sentía el menor interés, sino al contrario, su sentimiento era de un profundo desprecio por Hipparcus.
Pero éste, como personaje poderoso e influyente que era, no estaba acostumbrado a aceptar el ser rechazado.

Su despecho propició el que montase en cólera contra ambos amantes, y se mofó de ellos en presencia de gran numero de personas en un Festival, llamándoles "enclenques y mujercitas delicadas"

Aristogeiton se prometió vengar los insultos, y organizó un complot con un grupo de amigos de confianza, para derribar a los hermanos opresores, que eran odiados por muchos atenienses, durante el desfile del festival Penathenaia que iba a celebrarse al día siguiente.

Pero a la mañana siguiente, Aristogeiton fue avisado que uno de los conspiradores había sido visto hablando amistosamente con el tirano Hippias, el cual presidía el desfile desde su tribuna en la Acrópolis.
Temeroso de haber sido descubiertos, decidió no seguir el plan previsto. y esperar a su objetivo separándose de Harmodius para no implicarle.

Pero en cuanto el joven se quedó solo en el desfile, fue aislado por unos esbirros y asesinado inmediatamente por un guardaespaldas del tirano sin posibilidad de defenderse. Al tiempo Aristogeiton fue detenido y hecho prisionero.
Fue encerrado rápidamente y torturado para que revelase el nombre de los otros conspiradores contra el tirano. Hippias personalmente estuvo presente en la sala de torturas que ordenó se le aplicasen sin piedad.
Aristogeiton, que rechazo totalmente el delatar a su amigos, escupió e insulto al déspota causante de la muerte de su amado.

Hippias, en un ataque de furia quebró sus miembros y le apuñalo hasta la muerte.
Hippias aun se mantuvo en el poder durante unos cuatro años, y su gobierno fue tan cruel como siempre si no mas. Pero los atenienses no olvidaron a Aristogeiton como el valiente que había sido el detonador del complot. Cuando el tirano fue derrocado, las ciudadanos rindieron honores a los dos amantes como salvadores de la ciudad.
Su ejemplo fue mostrado como modelo a los jóvenes atenienses, y una estatua de ambos fue encargada por Cleisthenes, el fundador de la democracia recién nacida.Cuando fue saqueada por los conquistadores persas veinticinco años mas tarde, otra estatua fue fundida por el pueblo. En Italia puede apreciarse una copia que ha llegado a nuestros días en el Museo nacional de Nápoles.

9 comentaris:

ARD C ha dit...

Una hermosa hitória.

Xavier ha dit...

Tirania, prepotència,odi, amistat, gelós, i l’amor. Tots els elements per el drama humà.
Una bonica historia.

Rosadefuego ha dit...

Todo lo bueno y lo malo que puede existir en los seres humanos, se rescata en está historia que nos traes. El amor y el valor; la lealtad sin límites, frente a los celos, la tiranía y la crueldad.
Hermosa historia la de estos amantes, no sin razón los atenieses los perpetraron en esta estatua,para que nadie olvide los nombres de Harmonius y Aristogiton.

pon ha dit...

Joé qué tragedia más griega. Las estatuas, fascinantes.

Homo-Sapiensis ha dit...

una interesante historia que no conocía... únicos los griegos!!. Gracias por acercarnos ese mundo idílico. Un abrazote Pe-jota

Justo ha dit...

Las historias de la Grecia clásica nunca dejan de sorprendernos.. así como su arte e imágenes.
De todo eso ha quedado un poso, algo difícil de definir, pero que se percibe en ese país.

João Baptista ha dit...

Sempre tão cultural o meu Pe-Jota

erva_cidreira ha dit...

Hymn to Aristogeiton and Harmodius

Edgar Allan Poe (1827)




I
Wreathed in myrtle, my sword I'll conceal
Like those champions devoted and brave,
When they plunged in the tyrant their steel,
And to Athens deliverance gave.

II
Beloved heroes! your deathless souls roam
In the joy breathing isles of the blest;
Where the mighty of old have their home
Where Achilles and Diomed rest

III
In fresh myrtle my blade I'll entwine,
Like Harmodius, the gallant and good,
When he made at the tutelar shrine
A libation of Tyranny's blood.

IV
Ye deliverers of Athens from shame!
Ye avengers of Liberty's wrongs!
Endless ages shall cherish your fame,
Embalmed in their echoing songs!

Capri c'est fini ha dit...

Siempre me maravilla como este tipo de historias viajen a través de los años hasta nuestros días, demostrando así que son historias eternas. Saludos.