dimarts, de juliol 01, 2008

L'Apres-midi d'un Faune (1912)

"La siesta del fauno" preludio compuesto por Claude Debussy basándose en un poema de Stéphane Mallarmé y coreografiado por Vaslav Nijinsky. Provocaría un tremendo escándalo cuando fue presentado por primera vez en París, el 29 de mayo de 1912, debido a su explícito erotismo y su radical alejamiento de la tradición clásica.



La coreografía creada representaba un aspecto de bajorrelieve griego animado, en donde las bailarinas debían desplazarse con el pie al suelo, posando primero el talón y terminando el movimiento en los dedos, en total oposición a las reglas clásicas enseñadas hasta entonces. Además debían colocar el cuerpo de frente al público, la cabeza y los miembros de perfil, los brazos mantenidos en posiciones angulares diversas.



El telón del Teatro del Châtelet se levantó ante un público sorprendido a la vista del bellísimo decorado creado por León Bakst; un lago bordeado de árboles, en el medio del cual se encontraba Nijinski con su malla cubierta con manchones, y las ninfas vestidas con túnicas plisadas, pelucas doradas y pies desnudos.


Leon Bakst, Vaslav Fomich Nijinsky (1912)

Nijinsky logró gritos y abucheos así como, supongo, que algún que otro desmayo debido al hecho de haber utilizando el chal de las nifas, según se dice, para masturbarse. Debussy abandonó la sala diciendo: “Ha interpretado groseramente la palabra satisfacer”. August Rodin mandó una encendida defensa a los periódicos: Nijinsky era un genio; Diaghilev, otro; el Preludio, arte; y el que no estuviera de acuerdo un retrógrado".

Debussy tardó dos años en componer el correlato musical del poema: desde 1892 hasta 1894.La obra es considerada por algunos expertos como el punto de partida de la modernidad musical.

11 comentaris:

Vulcano Lover ha dit...

Hombre, desde mi punto de vista el prelude à l'après midi d'un faune no rompe tanto con la musica precedente, y de alguna forma es una pieza bastante clásica (sólo hay que escucharla) ya que aunuqe supone una transición hacia la música fuera de los límites de la forma, es muy tradicional en el aspecto tonal. La verdadera ruptira de Debussy se produce en el terreno de la composición pianística con sus imágenes y sobre todo con los preludios, que sí que suponen una ruptura básica con toda la múscia precedente y que llegó hasta territorios inexplorados en lo tonal, y traspasa incluso la forntera de la misma adentrándose de manera asombrosa en todo lo que después se va a desarrollar en el siglo XX, pero en mi opiniòn sus experimentos en realidad no han sido superados. O con su única ópera, Pelléas et Melisande, una obra sin igual, hecha de palabra y poesía donde la música se rinde a la lírica y a la poesía a través de un encaje musical insólito y compacto como pocos en la historia de la música.
Sin embargo, la sensualidad y turgencia de esta música, absolutamente cautivadora, sí que impacta sin duda en el oyente. Es como un tarro de esencias que se destapa y que, libre de toda forma cabalga por nuestra capacidad de fantasía. Siempre ha estado esta pieza entre mis favoritas... Por lo que cuentas (y no sabía yo) su estreno y la elección de bailarines y coreógrafo debió ser algo absolutamente rompedor... Gracias por recordar a uno de los grandes, el padre de la música moderna, el gran renovador, el que inició un camino que significó un giro decisivo hacia la exploración de las posibilidades de la música. QUizá algo desconocidas sus obras, pero es sin duda un músico que juega uno de los papeles más importantes de la historia de la música.

Gato Nocturno ha dit...

Esta composición me encanta, aunque yo me refiero a ella como la Siesta del fauno porque ya está traducido su título y así se evitan extranjerismos innecesarios :-p
El vestuario del fauno me recuerda a Freddy Mercury en el videoclip de "I want to break free"
Salud y Libertinaje

Senses & Nonsenses ha dit...

me cuesta ver vídeos sin que se me pete la máquina, pero conozco el vídeo. y yo que quería hablar de nijinsky, que tiene un post, pero después de leer a vulcano lover me da un poco de vergüenza.
el comentario de gato nocturno acertadísimo. yo tb creo que freddie se inspiró en este vestuario para el vídeo de I want to break free

un abrazo.

pon ha dit...
L'autor ha eliminat aquest comentari.
Javier Herce ha dit...

Precioso!!!

Justo ha dit...

Aúnas dos de mis pasiones, Debussy y Nijinsky.
A mí me ha pasado lo que a Senses, que iba a decir algo del primero, pero después de leer el extraordinario comentario de Vulcano, seré más breve: tengo bastantes CDs con su música, quizá la composición que más me guste sea La Mer. Esa etapa de cambio musical que él representa y que va conduciendo al atonalismo me entusiasma.

De Nijinsky vi en su momento la película -notable, en mi opinión- que se hizo recreando su biografía, y el montaje teatral que creara en los 80 Lindsay Kemp -para mí fue un impacto tremendo-.

El vídeo tb lo conocía -lo llegué a poner en mi página- pero me gusta visionarlo de nuevo y leer algunos detalles que apuntas que desconocía.

Un beso

pon ha dit...

Nijinsky, maravilloso, perfecto, sensual, preciso, increíble, un pájaro. Bueno el ballet es una pasión jejejeje.

Homo-Sapiensis ha dit...

Apasionante...Quien hubiese podido haber estado en esa representación inagural... vaya "cacho" de crónica Pe-jota, te admiro mucho. Un abrazo

variopaint ha dit...

En contra de lo que piensa la mayoría no es Debussy un santo de mi devoción y salvo la música de su primera época y algunas composiciones para piano creo que es vulgar y previsible. nada que ver con otros compositores franceses como Gabriel Fauré, Eric Satie o el malogrado Murice Ravel. Creo que debussy fue un pequeño oportunista que llenó un hueco que existía en su generación aprovechando una coyuntura cultural que le favorecía. La misma discusión de Debussy también la mantengo con musicólogos y músicos en el caso de Wagner que para mi también es un compositor de mediana inspiración (y corto por ende). La figura de Nijinsky sobrepasa a ambos y no digamos la de Mallarmé.

Soy muy iconoclasta en mis gustos musicales, asi que no debes hacerme demasiado caso. Pero no me llevaría a Don Claudio a una isla desierta a no ser que fuera para suicidarme.

Saludos y felicitaciones por el post, no obstante.

Sibyla ha dit...

Una puesta en escena deliciosa.
Claro que para la época, lo que describes, era demasiado innovador.

Gracias por la crónica informativa!

@ELBLOGDERIPLEY ha dit...

No es por oportunismo ni por dar coba, pero "El Preludio" y "La Mer" son dos de mis piezas favoritas de Debussy, las tengo aquí, a pocos metros, y me las suelo poner bastante...
Menudo lujo asiático sería ver a Nijinski, para el público de la época...muchos, más que el escándalo de malla-no malla, tuvieron el privilegio de ver bailar a un genio, de los que se dan tres ó cuatro por siglo...
Petons.