divendres, de desembre 01, 2006

Roberto González Fernández



( Los novios japoneses se ríen ) Roberto Gonzalez Fernandez

Roberto González Fernández mezcla planteamientos conceptuales y realistas. La figura humana es una constante en su obra en la que intenta reflejar la vida interior de sus personajes.

9 comentaris:

valeria ha dit...

Que buena fotografía!
Un saludo.

lobogrino ha dit...

Sí, una foto curiosa y con algo de bonita...

JavieRodrigo:. ha dit...

PE-JOTA:

Aunque no te comente a diario -es tan maravilloso tu "posteo" que cotidianamente me dejas sin palabras-. No sobra reiterar que me encanta lo que escribes y que, desde la infidencia de tu matrimonio, te admiro más notablemente.

Agradecerte la campaña antiVIH en esta fecha tristemente universal, felicitar tu gran sentido del gusto en la escogencia de tus temas.

Abrazo y sintonía.

(gracias por la complicidad!)

HOMBRESPARAHOMBRES ha dit...

Amigo, que bueno es darse una vuelta por tu blog. Un abrazo.

homo-sapiensis ha dit...

Una foto que despierta historias con diferentes versiones posibles...muy ionetersante pe-jota... eres un krack

Senses & Nonsenses ha dit...

un placer pasar de nuevo por tu blog y encontrarme con tanta cosa nueva para ver. ya sabes que soy fan de esta sección.
yo también os he ehcado mucho de menos y espero estar más o menos de vuelta.
un besazo.

SOLO MAX ha dit...

Que fotografía tan especial...

un-angel ha dit...

Pe-jotita, la pagina de este tio es un alucine total, en serio... donde encontrarás tu estas cosas, pajarón...
Un abrazo

pe-jota ha dit...

Valeria-Gracias por tu visita.

Lobo-No sólo es una fotografía curiosa, tienes que observar un poco más y fijarte en el elemento transgresor, esa mira diferente y provocadora.

Javier-Siempre es agradable verte por aquí.

Hombres para Hombres-Gracias ;)

Homo-Sapiensis-Siempre sabes buscar esa mirada tan especial, ese trasfondo, gracias por tu visitas amigo.

Senses- Tu sección favorita, espero que no sea la única, jajaja

Solo Max- Gracias por tu visita

Un-Angel-Querido angelito, que poco te me prodigas últimamente, siempre es un placer verte revolotear por estos lares