diumenge, d’octubre 22, 2006

El Tango


Se dice que "La vida es un Tango y hay que saber bailarlo ", frase harto cierta, no hay baile más enrevesado y lleno de vitalidad que el Tango, aunque cualquier argentino me corregiría y diría que el Tango no se baila, el Tango se camina, y lo que hemos de aprender es a caminarlo, de la misma manera que aprendemos a caminar por esta vida. El Tango nacido como música de arrabal en los bajos fondos de los prostíbulos de la ciudad de Buenos Aires nos trae fuerza y pasión, dolor engaños, celos se mezclan en esta danza de vida, ya que El Tango es ante todo vida, la vida que corre por nuestras venas como un torrente y que se nos escapa sin querer darnos cuenta, a golpes de un ritmo sincopado tal vez heredado del candombe africano .
Y nacido en el arrabal conquistará los Grandes salones, gentes del todo respetables se verán entrelazadas en sus acordes seduciendo y dejándose seducir, provocando deseos y rechazos, atándose a la vida, siendo igualados a aquellos a los que no se dignan ni mirar, por que el tango nos iguala, nos demuestra que todos somos victimas y verdugos.

Borges dijo del Tango, "El tango hacía su voluntá con nosotros y nos arriaba y nos perdía y nos ordenaba y nos volvía a encontrar". Así como en su " Fundación Mitica de Buenos Aires" Borges afirmará "¿Quién puede amar tanto a esta ciudad si no la conoce a fondo?
¿Y quién puede conocerla a fondo sin advertir que sus adoquines, sus plazas, sus gentes y sus monumentos están empapados de los tangos que la describieron desde los finales del siglo XIX hasta nuestros días? "



Buenos Aires es El Tango y El Tango es la historia de Buenos Aires.



Pero como en todo dentro de la historia siempre hay otra historia, otra historia más oculta que ahora Magalí Saikin, autora del libro Tango y género, saca a la luz tras una minuciosa investigación, y que nos descubre una historia vedada y censurada en la que se nos descubre el importante contenido homosexual de este baile además del hecho de que al principio se bailaba entre hombres que las primeras cancionistas se vestían de hombres.
Así como el hecho de desarmarizar un clásico como Malevaje, en el que el guapo “pierde el cartel” porque se va con otro guapo.



Decí, por Dios, ¿qué me has dao,
que estoy tan cambiao,
no sé más quien soy?
El malevaje extrañao,
me mira sin comprender...
Me ve perdiendo el cartel
de guapo que ayer
brillaba en la acción...
¿No ves que estoy embretao,
vencido y maniao
en tu corazón?

Te vi pasar tangueando altanera
con un compás tan hondo y sensual
que no fue más que verte y perder
la fe, el coraje,
el ansia 'e guapear.
No me has dejao ni el pucho en la oreja
de aquel pasao malevo y feroz...
¡Ya no me falta pa' completar
más que ir a misa e hincarme a rezar!

Ayer, de miedo a matar,
en vez de pelear
me puse a correr...
Me vi a la sombra o finao;
pensé en no verte y temblé...
¡Si yo, -que nunca aflojé-
de noche angustiao
me encierro a yorar!...
Decí, por Dios, ¿qué me has dao,
que estoy tan cambiao,
no sé más quien soy?

Aunque no contenta con todo lo anterior, nos descubre huellas comprobables de homosexualidad en mitos tangueros como Azucena Maizani, Eduardo Arolas, Agustín Magaldi y Carlos Gardel

7 comentaris:

Senses & Nonsenses ha dit...

una historia interesantísima la de esta canción. yo tenía la idea de que el tango era un mundo muy machista y poco sospechoso de filogay.
mi tango favorito es 'confesión' que conocí a través de malevaje pero que debe ser de carlos gardel.
excelente post!
un abrazo.

pon ha dit...

Si, el tango comenzó como una danza entre hombres. Al ser tan sensual acabó por hacer sospechar a las autoridades y se cambió a parejas mixtas; también lo bailaban entre dos mujeres, la única manera de entonces de demostrar atracción entre ellas.
"Mi Buenos Aires querido" se escribió en un principio como una declaración y una despedida de un hombre a otro; luego hubo que disfrazarlo. "Caminito", uno de los más bellos, también.
Bueno, el tango es vida, y la vida muchas veces es un tango, o un vals, o un rock'nroll, una jota aragonesa o un chotis arrastrao....mientras la pareja se mueva como tiene que ser....

pon ha dit...

Si, el tango comenzó como una danza entre hombres. Al ser tan sensual acabó por hacer sospechar a las autoridades y se cambió a parejas mixtas; también lo bailaban entre dos mujeres, la única manera de entonces de demostrar atracción entre ellas.
"Mi Buenos Aires querido" se escribió en un principio como una declaración y una despedida de un hombre a otro; luego hubo que disfrazarlo. "Caminito", uno de los más bellos, también.
Bueno, el tango es vida, y la vida muchas veces es un tango, o un vals, o un rock'nroll, una jota aragonesa o un chotis arrastrao....mientras la pareja se mueva como tiene que ser....

Juan (ITO) ha dit...

Amo el Tango... despierta mis sentidops hasta el último nivel... pero no lo sé bailar, sin embargo lo disfruto mucho...





Nos BloGGeamos...

JavieRodrigo:. ha dit...

El Tango es desde su inicio una forma de filosofía, incluso de vida. Las leyendas que se tejen en torno a sus orígenes y los de sus más grandes intérpretes, hacen de esta (música, filosofía, baile, canción,...) uno de los más importantes acontecimientos culturales de la historia.

Hay que decir, con la dispensa de los porteños, que hoy día Buenos Aires se le debe al Tango, y no al revés.

En Bogotá, hoy por hoy se puede ver el renacimiento del tango entre hombres en algún sórdido local que le rinde culto completo. Hay quienes dicen, los que conocen, que se le respeta y gusta más al Tango en Medellín que en Buenos Aires.

Para mí es parte de la herencia cultural de mi abuela, que creció al ritmo de grandes voces como Libertad Lamarque, que en sus inicios solo interpretó Tangos. Tuve época y conocí y canté muchos que nadie hoy recuerda. Le rendí culto en silencio a Gardel, a Rinaldi, a Sosa, a Goyeneche, a Piazzola... en fin.

Recordar, escuchar, cantar y bailar, eso es vivir.

lobogrino ha dit...

Lamento ser superficial pero...
Simplemente no me gusta el baile.
Besos, amigo.

Anònim ha dit...

mmmmm tango, tango, el tango mis dulces amigos es un sentimiento que se transmite de generación a generación; se siente, se vive apasionada y locamente, se baila de manera sensual con contacto y sin caer en lo grotesco. Solo el que lo vivencia y lleva dentro puede bailarlo y transmirtir mediante él lo que significa. En mi familia todos lo bailan. Un beso


Ro